El diputado Julián Obiglio advirtió sobre los riesgos de promover un régimen imperativo que no contemple la realidad de cada empresa, diferenciándose del proyecto de la CGT.
El diputado del Pro Julián Obiglio se mostró de acuerdo con el impulso dado por el líder de la CGT, Hugo Moyano, al tratamiento en Diputados de la participación de los trabajadores en las ganancias, pero alertó sobre los riesgos de promover un régimen imperativo que no contemple la realidad de cada empresa.
"A diferencia del proyecto de la CGT, que fija expresamente la participación que deben entregar todas las empresas, presenté una iniciativa que propone que cada compañía acuerde con sus empleados las condiciones, porcentajes y modalidades que de común acuerdo consideren más adecuadas. O sea, que la participación en las ganancias se determine por convenio colectivo de empresa", señaló Obiglio.
Para el legislador, “puede ser peor el remedio que la enfermedad, si ponemos en riesgo a las empresas ponemos en riesgo la estabilidad de los trabajadores. Por eso estamos proponiendo un proyecto que apunta a fijar las reglas mínimas para la negociación a nivel de cada empresa, de manera que las condiciones de implementación se adapten a la singularidad y características de cada unidad productiva”.
El proyecto del diputado tiene dos objetivos: establecer un incentivo a los empleados mediante la obtención de un rédito por su participación en los objetivos alcanzados, y generar estímulos para que la empresa adopte mecanismos de participación de sus empleados en las ganancias, permitiendo la deducción fiscal de los pagos que se realicen bajo esta modalidad.
“Es necesario que haya un equilibrio, por eso al mismo tiempo que se privilegia la libertad de negociación de los sindicatos o de los propios trabajadores, procuramos la búsqueda de un sistema que establezca una transición armónica con los diseños retributivos que ya están funcionando, mediante soluciones adaptadas a cada empresa concreta”, finalizó Obiglio en relación a su proyecto.