En el marco del lanzamiento del año 2012 como el Año Internacional de las Cooperativas, el diputado de Nuevo Encuentro llamó a que el rol de las cooperativas “deje de ser el de obtener la máxima ganancia posible y pase a ser el de prestar el mejor servicio posible”.
El diputado de Nuevo Encuentro y economista Carlos Heller participó del lanzamiento del Año Internacional de las Cooperativas, a celebrarse en 2012, y expuso acerca de su experiencia como titular del Banco Credicoop.
“Administramos una entidad que tiene 249 sucursales, y en cada una hay una comisión local de administración compuesta por usuarios locales, que tiene facultades decisorias, que coparticipa y que forma parte de toda la cadena de decisiones que nuestra organización toma”, explicó el diputado.
Además, indicó que se trata de “una estructura de más de 3.500 dirigentes ad honorem que militan en el cooperativismo cotidianamente, que han mantenido los principios y desarrollan una intensa actividad institucional, que promocionan las ideas y valores de la cooperación, que se vinculan con las otras asociaciones de la comunidad, y todo eso nos llena profundamente de orgullo, porque hemos podido, entonces, demostrar que la gran escala tampoco es enemiga de los principios cuando hay una gran convicción en mantenerlos”.
Además, pidió “no pensar a la cooperativa como la rueda de auxilio para enmendar las fallas o los errores del sistema capitalista”: “Para nosotros significa pensar a los usuarios, los trabajadores responsables de la administración y la gestión llevando adelante procesos de prestación de servicios, procesos de producción, donde el objeto deje de ser el de obtener la máxima ganancia posible y pase a ser el de prestar el mejor servicio posible”.
“El servicio –continuó- que efectivamente satisfaga las necesidades de los usuarios, de los consumidores, y donde la rentabilidad sea la necesaria para que se pueda seguir prestando el servicio, para que se pueda capitalizar, para que se pueda cumplir con los objetivos de la adecuación tecnológica, y todos los desafíos que estos tiempos plantean”.
“Nosotros queremos ser parte de la construcción de un mundo donde se privilegie el bienestar, la salud y la educación de los pueblos; un mundo en el que la democracia sea auténtica y plena de participación popular. Estamos orgullosos de ser parte de la experiencia histórica que concibe al cooperativismo como herramienta de transformación social”, concluyó Heller.