Así se manifestó el diputado porteño del Gen Martín Hourest al evocar los 28 años de recuperación de la democracia apuntando a elaborar una agenda política que de cuenta de los desafíos “a futuro” para con el pueblo argentino y no se exponga tanto a una competencia miserable y poco representativa.
“Hace 28 años las argentinas y los argentinos dábamos forma a una decisión. Así es, de manera inapelable, juzgamos nuestro pasado, establecimos nuestro presente y delineamos nuestro futuro. Reconstruimos y consolidamos la democracia escribiendo una agenda entre todos y para todos, decidiendo no frecuentar los lugares comunes del desprecio: violencia, impunidad, intolerancia, corrupción, etcétera”, señaló el legislador porteño Martín Hourest.
Al cumplirse un nuevo aniversario de la recuperación democrática, Hourest señaló que “de este modo, nos comprometimos a edificar sobre la ley, la igualdad, la justicia, los derechos y la decencia. Los lugares comunes en la democracia no son lugares banales, ni menores, son los lugares de la tensión, del debate y de las luchas y nos dimos para ese cometido una agenda y una representación”.
“La agenda está hoy agotándose. El reformismo de 1983 se extendió por todos estos años y hoy está incompleto, lastimado, pero exigiendo entregarle la posta a un nuevo programa de reformas”, exhortó Hourest, aclarando que “no se trata de listar logros, adelantos, conquistas, lucidez y coraje para compararlo con lo de otros porque los que están peor, los que sufren nuestra memoria y nuestra historia, merecen algo mas que esa competencia miserable. Aquel reformismo, como el que hoy necesitamos, disputó sobre el futuro, no sobre el pasado”.
“Nadie, como aquella fuerza política en 1983, le planteó a la sociedad una agenda densa, preñada de futuro, desbordante de ideas para caminar juntos. A casi treinta años, es hora de escribir, sin nostalgias pero con exigencias mayores, una nueva propuesta que debata en las diferencias y que exponga la capacidad de expresar nuestra humanidad. Esta agenda estuvo representada por el liderazgo de Raúl Alfonsín. El país y cada uno de nosotros seríamos mucho peores sin esa decisión histórica”, enfatizó el legislador Martín Hourest.
El legislador del Gen puntualizó que “esa democracia de 1983 y esa propuesta política, que no es propiedad de un sello partidario, sabe que debe pedir disculpas por las desigualdades que crecieron y las libertades que se achicaron, porque las opciones a veces son mentirosas y las palabras se mueren de hambre de sentido”, admitió Hourest quien agregó que “si algo nos enseñó aquel planteo fue que siempre se apuntara a más y mejor democracia, no tranzando con el privilegio y los atajos del poder y el dinero”.
Así las cosas, el diputado porteño pidió hacer “un balance de lo que conseguimos y lo que nos falta. No seamos mezquinos con nuestra historia. Raúl Alfonsín, no hablamos con el prócer, no necesitamos pronombres, queremos discutir no con vos sino a partir de vos y tantos otros cómo hacer de este país un hogar común. Fue tu desvelo, es nuestro mandato”.