Un día después del debate en la Comisión de Legislación Penal de la Cámara baja, se puso en duda la validez del dictamen sobre el proyecto para legalizar la interrupción voluntaria del embarazo, al que le faltan las firmas de tres diputados.
A pesar de los festejos que tuvieron lugar en las puertas del Congreso por parte de manifestantes a favor de la legalización del aborto, la validez del dictamen fue rechazada.
Sucede que, de los 31 miembros con que cuenta esta comisión, para formar quórum se necesitaban 16 presentes en la reunión; pasada la media hora, se comenzó a sesionar con la presencia de 11 diputados, a los que luego se les sumaron otros 4 miembros, con lo que se llegó al número de 15.
Por eso, para emitir un dictamen que respete las mayorías dispuestas en el artículo 108 del reglamento de la Cámara, se necesitaban ocho firmas, con lo que al documento le faltaban tres adhesiones para ser considerado siquiera un dictamen en minoría.
De no obtener las tres firmas que faltan, el titular de la comisión en cuestión, Juan Carlos Vega (Coalición Cívica) convocaría a un plenario, tal como se había barajado durante la reunión, con las comisiones de Familia y Salud.
Los diputados Ivana Bianchi (Compromiso Federal), Patricia Bullrich (Coalición Cívica) y Bruno De Marchi (Demócrata de Mendoza) fueron quienes presentaron las impugnaciones correspondientes ante las autoridades por lo que consideraron un "pseudodictamen".