El pedido fue realizado por el diputado del Gen porteño, Martín Hourest, quien solicita prorrogar la ley patrimonial que rige hasta el 31 de diciembre ya que gran parte del patrimonio arquitectónico de la Ciudad estaría en peligro.
El legislador porteño Martín Hourest está pidiendo preferencia para abordar el 17 de noviembre la prórroga de la ley para preservar edificios históricos. El legislador busca preservar el patrimonio arquitectónico de Buenos Aires con el tratamiento del proyecto de su autoría.
“Luego de 4 años de sancionada la Ley 2.548, todavía el Ejecutivo de la Ciudad no envío las solicitudes de catalogación de la mitad de los edificios originales de la lista. Por lo que no terminaron el trámite legal que marca la necesidad de una modificación del Código de Planeamiento Urbano. En este momento 1.500 edificios representativos de la Ciudad de Buenos Aires se encuentran en una especie de “limbo legal”. Están en un “Catalogo Preventivo” junto a decenas de edificios de valor patrimonial”, adelantó el diputado Martín Hourest.
El diputado puntualizó que “la realidad es que tanto esas valiosas piezas rescatadas por la modificatoria de la 3056 como las importantísimas obras arquitectónicas representativas de nuestro sesgo porteño, se encuentran disponibles para demoler sin otro afán que el rédito económico”.
Además advirtió sobre un método degradatorio: “Se sacan aberturas y se agujerean los techos, se afloja alguna viga y se pide la demolición ‘por riesgo de vida de terceros’”. Otra alternativa, dijo, es la demolición lisa y directa sin cartel, ni aviso, ni empresa demoledora. “Es decir que acá no se cumplen con las leyes, ni con las normas de seguridad. Así nacen los derrumbes y las explosiones. Todo lo que denuncian los vecinos desde hace 5 años”, resaltó el legislador.
“Mas allá de la existencia de una norma que debería proteger a esta parte de nuestro patrimonio, nuevamente tenemos la poca eficacia administrativa. O el sencillo desinterés por la temática desde la administración macrista al no reglamentar la Ley 1.227 de Cultura que deja a los defraudadores impunes”, enfatizó el legislador del Gen.
“Si en el último día de este año, no se prorroga esta normativa, nuestra ciudad podrá perder gran parte de su pasado y si dejamos que eso ocurra, no quedan dudas que estaremos rifando su futuro”, concluyó Martín Hourest.