Sobre el discurso de la presidenta Cristina Fernández en el G-20 y ante la medida para eliminar los subsidios a las grandes empresas, "Pino" señaló que "el Gobierno anuncia una rebaja de 600 millones de pesos en los subsidios pero el escándalo es que hay miles de millones de pesos en subsidios a los grandes grupos económicos".
El diputado Fernando "Pino" Solanas se refirió, al igual que otros diputados, a las declaraciones de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner ante el Business-20, el foro empresarial G-20,
"Las palabras de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner refiriéndose con que hay que acabar con la especulación son correctas", reconoció "Pino", pero advirtió que "hay que terminar con el doble discurso".
El diputado recordó que "en la Argentina todavía está vigente la ley financiera de la dictadura" y que "después de la crisis de 2001, en vez de nacionalizar los bancos que se quedaron con los ahorros de todos los argentinos, se los subsidió y se modificó la Ley de quiebras para evitar que los gerentes de los bancos fueran a la cárcel".
"Hay que terminar con el doble el discurso porque los grandes evasores tiene piedra libre. El Gobierno anuncia una rebaja de 600 millones de pesos en los subsidios pero el escándalo es que hay miles de millones de pesos en subsidios a los grandes grupos económicos", alertó "Pino".
El líder de Proyecto Sur señaló que "proponer la vuelta al capitalismo en serio, definido por la mandataria en que la gente consuma y los empresarios vendan cada vez más, la Argentina debe comenzar a transitar un camino serio de producción y de desarrollo industrial que sea estratégico y que hoy no está presente, por ejemplo, en los cálculos del Presupuesto para el 2012 donde la mayoría de los principales proyectos no repercuten ni influyen en ese desarrollo, pero que implican un gasto de más de 11 mil millones de pesos y equivalen al 81% del total de la inversión real directa para el año 2012".
Por último, el legislador sostuvo que "la seguridad alimentaria es una loable medida pero requiere de profundas reformas del sistema. Las corporaciones ganan millones cobrándole al consumidor argentino los alimentos de primera necesidad a precios internacionales. Con el cuento chino de los comidities el kilo de arroz en la Argentina vale lo mismo que en Italia con el agravante que producirlo en nuestro país cuesta un tercio de lo que vale en la Comunidad Económica Europea".