Economistas, empresarios y banqueros coincidieron en criticar el control cambiario. Dicen que son peligrosas, retrógradas y que pueden tener un costo elevado para el Gobierno.
La gente del establishment está cada vez más preocupada. Parece mentira, pero la realidad en la Argentina es terriblemente dinámica. Tras resaltar el gran triunfo de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner en su reelección, banqueros y empresarios salieron a realizar una fuerte crítica contra el control de cambios impuesto por el Gobierno, a través de la Afip.
Estos mismos ejecutivos de Adeba y de ABA, las principales entidades que representan a los bancos en la Argentina, le dijeron a Mercedes Marco del Pont, la titular del Banco Central, que las medidas adoptadas para controlar la compra y venta de dólares en el mercado son peligrosas, “retrogradas” y “muy peligrosas”.
“Fue tal cual, hablamos de medidas peligrosas, retrogradas y que podían tener un costo muy elevado para el Gobierno. La expresión de quienes estamos conduciendo los bancos fue unánime: ojo con estos controles porque el resultado puede ser mucho peor de lo que ya viene pasando”, aseguró una importante fuente de Adeba que concurrió a la reunión.
En esa línea, la fuente se mostró muy categórico, al sostener “Mercedes (Marcó del Pont) admitió que este tipo de medidas no son las ideales, pero también dijo que no veía muchas alternativas”.
“Lo que nos preocupa es la falta de convicción del Gobierno para ver una realidad concreta: aquí hay aspectos de la economía que hay corregir de fondo, porque sino, vamos a estar cada vez más complicados con la desconfianza, la salida de capitales, la presión sobre el dólar, la inflación”, resumió el mismo dirigente.
Es más, a modo de conclusión resaltó que “esto ya lo hemos visto en el país, aplicar controles por todos lados que lo único que hacen es generar más temor, más presión sobre el dólar y más cuevas para comprar o vender divisas”.
Sin embargo, desde el Banco Central se defiende y sostienen que la idea de profundizar los controles, por medio de la Afip, fue del ministro de Economía Amado Boudou.
“Está claro que Boudou, ahora que es vicepresidente electo, está tratando de tener una posición cada vez más influyente dentro del Gobierno, por eso los controles tan estrictos para el tipo de cambio”, resaltó una fuente de la entidad monetaria.
Desde el Ministerio de Economía advierten que “el problema que se estaba dando en el mercado cambiario era la informalidad”.
“Demasiada informalidad, por eso uno debe tomar medidas drásticas como éstas, a pesar que haya muchos que no están de acuerdo”, resaltó una fuente del Ministerio de Economía.
En definitiva, lo que está claro que desde hace más de dos meses la Argentina arrastra una fuerte salida de capitales y creciente presión sobre el dólar.
En esta oportunidad y quizás por primera vez desde la gestión kirchnerista, una medida económica importante no se adoptó en Casa de Gobierno, sin dudas, toda una señal.