Fernando De Andreis es uno de los legisladores más jóvenes de la Legislatura porteña. A pesar de su corta edad, sus pares del bloque lo eligieron para conducir la bancada macrista durante el próximo período legislativo.
A horas de conocer su nominación como presidente del bloque Pro, De Andreis dialogó con Parlamentario, donde esbozó una serie de definiciones optimistas como que “la oposición será más constructiva” y que la relación con el espacio kirchnerista “será sana, moderna y fructífera”.
Con miras a la función que asumirá el 10 de diciembre manifestó su deseo de poder dialogar con una oposición menos desperdigada, porque según sus dichos con 15 bloques “como los que hoy existen es muy difícil establecer un debate fluido”. “Creo que una oposición peor que la que actualmente tenemos no es posible”, aseveró.
De Andreis asumió su primer mandato en diciembre 2007 en reemplazo del actual secretario de Gobierno, Marcos Peña. En 2009 renovó encabezando la lista del PRO.
- ¿Cuál es su evaluación del año legislativo?
- Creo que debería dividirse en dos partes: previo a la elección y post elección. El tiempo anterior a la elección ocurre lo que ocurre en cada ámbito en dónde se discuta política y más aún en las legislaturas. El trabajo se ve un poco rezagado, pero luego de la elección con la fuerte confirmación que tuvimos en las urnas, cambió radicalmente la dinámica de trabajo; la verdad que veo una agenda parlamentaria muy productiva con temas muy variados y profundos, de leyes importantes que realmente tienden a cambiar la vida diaria de la Ciudad. Si bien queda un mes por delante, el mismo está constituido por temas relevantes, temas que a nosotros nos gustaría que se pudieran llegar a aprobar, sobre todo aquellos que nos solicita el Ejecutivo para poder gestionar.
- ¿Qué experiencia recoge de estos cuatro años como legislador?
- La verdad que es una experiencia muy enriquecedora. Estoy contento y me considero muy afortunado por haber tenido la oportunidad de trabajar en el ámbito legislativo. He conocido gente muy valiosa; también estoy convencido de haber hecho algún aporte y haber formado parte de un gran grupo de trabajo como lo es el bloque del Pro. Nos ha tocado vivir momentos muy lindos, aunque también debimos pasar por momentos muy bravos. De ahí siempre rescato de nuestro espacio que, cuando tuvimos que enfrentar alguna crisis o sufrimos algún ataque, tenemos la suerte de poder abroquelarnos y defender nuestras posiciones. Dejamos de lado las diferencias que podamos tener y tiramos para el mismo lado. Eso posibilitó que pudiésemos generar las herramientas que requiere el Gobierno para gestionar. La verdad es que es una gran experiencia en lo profesional, en lo político y en lo humano.
- ¿Respecto a su trabajo en la comisión cómo fue esa gestión?
- Por suerte el trabajo en la comisión se ha realizado muy bien. Hemos sacado temas fuertes y creo que continuaremos de igual manera. Ello es producto de la buena relación que tengo con los legisladores de la oposición. Al respecto, estoy plenamente convencido que las diferencias políticas, son eso y no tendrían porque trasladarse a otro plano. Ayudó mucho la buena relación que tengo con el ministro Chaín, la verdad que ha sido una excelente experiencia para mí.
- El arco opositor casi en su conjunto tuvo posiciones contrarias a las políticas impulsadas por el Pro, aunque también hubo sectores que acompañaron algunas medidas...
- Creo que hay sectores que son más responsables que otros a la hora de ejercer su mandato de legislador desde la oposición. Quiénes tienden a ser más responsables en cuanto a sus posiciones respecto a la tarea legislativa son aquellos que ya tuvieron la oportunidad de ser gobierno, es decir ya gestionaron. Porque entienden las necesidades de un gobierno y asumen una posición evidentemente más responsable que otros espacios. Lamentablemente también en la Legislatura hay diputados que ejercen la oposición por la oposición misma y les cuesta entender que la ciudadanía se manifestó de determinada manera y que en definitiva, esa oposición dura termina perjudicando al ciudadano, pero esencialmente a quienes tienen una situación de debilidad más severa.
Somos optimistas, el 65 por ciento de la gente nos votó para que continuemos en el Gobierno por cuatro años más; creo que la oposición así también lo entendió y por eso decía que el segundo semestre fue el período donde mayor número de leyes necesarias para el Gobierno se sancionaron. En virtud de ello, somos optimistas porque estamos persuadidos de que en los próximos dos años construiremos un mejor diálogo con quienes ingresen al Parlamento de la Ciudad, ya que hay un reacomodamiento importante de fuerzas en el Cuerpo y la solidificación de algunos bloques permite un ida y vuelta con más fluidez; es que el menor número de gente con la que uno debe ponerse de acuerdo hace que sea más fácil el diálogo. Es decir que en vez de haber 15 bloques como lo hay en este momento, habrá cinco o seis bancadas fuertes, eso facilita enormemente el trabajo parlamentario.
- ¿Cuáles son los proyectos que quedarían para sancionar?
- El más importante, obviamente es la ley de Presupuesto. El tratamiento respecto al proyecto que aborda el manejo de los dividendos del Banco Ciudad, es decir la reforma de la Carta Orgánica de la entidad y que nosotros pensamos que deben utilizarse para realizar obras de infraestructura social. Queda el proyecto inmobiliario de IRSA en la ex ciudad deportiva de Boca Juniors en la Costanera Sur, la norma que regularía el trabajo de los denominados “trapitos” y la que concierne a los denominados “motochorros”. Hay algunas que están más avanzadas en su tratamiento y podrían llegarse a sancionar y otras se encuentran un poco más rezagadas, pero nosotros nos hemos trazado una agenda y trataremos de cumplir con el cien por ciento de lo que nos propusimos.
- ¿Qué expectativas tiene respecto a la nueva conformación de la Legislatura, cree que habrá un arco opositor más duro?
- No, para nada; la verdad creo que una oposición peor que la que actualmente tenemos no es posible. Además estoy convencido que el resultado de las elecciones está pesando y va a pesar mucho en los próximos dos años. Yo le tengo más fe a poder entablar una relación sana, moderna y fructífera en función de las necesidades de gestión que tengamos con un gran bloque K ya que, de alguna manera ellos tienen un correlato a nivel nacional de lo que significa tener que dialogar, consensuar y gestionar. Me siento más cómodo con ellos que con un bloque fuerte como lo es en la actualidad Proyecto Sur, con quienes es difícil el diálogo. Reitero, personalmente vislumbro una oposición más constructiva, por sobre todo el año próximo en el que no habrá un proceso electoral.
- ¿La relación con el Poder Ejecutivo, en cuanto a la fluidez de la misma es la óptima o cree qué se puede mejorar?
- Ha mejorado sensiblemente; creo que todos hemos crecido y adquirido mayor experiencia. La relación de los ministros que tienen con el bloque día a día va mejorando; costó un poco al principio de la gestión hasta el 2008 aproximadamente, pero la interrelación hoy es muy buena, se hizo un muy buen trabajo de ir aceitando la relación y limando diferencias y acercando posiciones, entendiendo que tanto ministros y legisladores actuamos en ámbitos distintos, pero que debemos tirar para el mismo lado, ya que perseguimos los mismos objetivos. Así que la relación es muy buena. Siempre se puede mejorar.
- ¿Este segundo gobierno de Macri, podría ser una buena base de lanzamiento cómo candidato presidencial en 2015?
- Ayuda por supuesto; creo sin embargo, que la mejor carta de presentación o mejor propuesta de campaña para Mauricio Macri como candidato presidencial es una buena gestión en la Ciudad de Buenos Aires. Cuanto mejor sea la gestión, más chances de ganar tendrá.
- ¿En qué proporción puede haber cumplido el PRO las promesas realizadas durante la campaña electoral en las que fue elegido jefe de Gobierno, Mauricio Macri?
- Es difícil ponerle un porcentaje; pero estoy tranquilo porque en un altísimo porcentaje se cumplió lo que se dijo, aunque ello no quiera decir que esté terminado. Pero sí se cumplió en cuanto a lo que dijimos en campaña de que se iba a avanzar. Por ejemplo en temas como seguridad, inversión, obra pública, mejorar todo lo que tenga que ver con la educación, la salud; yo creo que se avanzó un cien por ciento en cuanto a las condiciones en que se encontraban esas áreas.
- ¿La llegada al Gobierno del PRO instauró una nueva manera de gobernar?
- Claramente, tengo presente que la Ciudad venía en picada y esta gestión logró revertir esa tendencia y hoy todos los indicadores han mejorado y estamos llegando a un lugar en el que está todo listo para que en los próximos cuatro años se puedan ver y palpar las grandes transformaciones que hemos venido construyendo. Es que cuestiones que tenían una postergación de 20, 30 y hasta 40 años nosotros las hemos puesto en movimiento y hoy el vecino puede gozar de esas transformaciones.
- ¿Se prevé algunos cambios respecto al trabajo legislativo para el próximo período?
- Hay algunos que queremos cambios, otro no tanto; nos estamos dando algunas discusiones internas y en estos días definiremos como funcionamos en el próximo período.
- ¿Cuánto tiene que ver la voluntad del jefe de Gobierno en el tema?
- No. El jefe de Gobierno no se mete, él opina sí sobre la vicepresidencia 1ª de la Legislatura, pero no define en cuanto a interferir en la voluntad de lo que puedan decidir los legisladores.
- ¿Lo ha sorprendido su nominación para presidir el bloque del PRO?
- Es un gran honor para mí la decisión del bloque; estoy muy agradecido de lo que me toca vivir. La verdad que al honrarme con esa decisión me provoca una enorme alegría y un gran honor poder trabajar representándolos a ellos. Estoy muy tranquilo y contento por cómo se dieron las cosas en mi paso por la política.