El nuevo titular del Senado Gabriel Mariotto ya puso un pie en la Cámara alta, donde producirá algunos cambios en la estructura de poder.
Por Eleodoro Dof
La gira mágica y misteriosa que realizó el electo vicegobernador y futuro titular del Senado, Gabriel Mariotto, al Palacio Legislativo, no solo sirvió para conocer personalmente al actual titular del Cuerpo, Federico Scarabino, sino que además le agregó nuevos ingredientes a las negociaciones propiamente legislativas en curso.
Tal como se ha venido informando la Legislatura de la provincia de Buenos Aires versión 2009/11 está tratando de coronar su desempeño con sesiones simultáneas para, entre otras cuestiones, sancionar la ley de leyes, el Presupuesto General de Gastos y Recursos 2012, todo antes del 10 de diciembre. En paralelo los legisladores hablan, también, de cosas propias de la transición, nuevas autoridades y demás menesteres.
Gabriel Mariotto tuvo que dejar un momento de lado la ‘batalla cultural’ y centró su atención en cuestiones administrativas, de hecho el electo vicegobernador llegó al Senado el último día posible para modificar nombramientos de contratos en el Palacio.
En campaña o fuera de ella, no se habían mostrado mucho juntos ambos dirigentes que comparten territorio, la Tercera Sección Electoral, uno de Lomas de Zamora y otro de Quilmes, son distritos que su límites se tocan, más bien parecen de mundos distintos. Tampoco hubo fotos del encuentro. Ambos son peronistas, pero a su particular saber y entender. De hecho corre el rumor de que Scarabino no invitó a Mariotto a la “pre inauguración” del Edificio Anexo del Senado.
En consecuencia, el jefe de Gabinete bonaerense Alberto Pérez ofició de maestro de ceremonia del encuentro entre el saliente titular y el futuro presidente del Senado. De la reunión, que duró más de una hora, no transcendió más que algunas breves declaraciones de Mariotto y el silencio de Scarabino.
Pero más allá de lo que concretamente sucedió en esa reunión, se descarta que básicamente fueron temas administrativos los que se abordaron, el simbolismo que irradia el kirchnerismo, así al menos es visto el futuro vice, fue el telón sobre el que se prendieron algunos adornos.
Al término de la reunión con Scarabino, Mariotto simuló abandonar el Palacio Legislativo, pero fue a la casa del presidente de los diputados, Horacio González, junto a José Ottavis. Luego volvió al Senado y se reunió con los denominados ‘peronistas disidentes’. Volvió a salir del Palacio para reunirse con los “compañeros radicales” en oficinas anexas, en rigor con el bloque del Gen. Al mismo tiempo los operadores que acompañaban, a la distancia y cerca, sembraban data.
Por un lado, Mariotto habría garantizado la sanción del Presupuesto luego del 10 de diciembre a la administración Scioli, una forma de tomar posición respecto de la no convocatoria del Senado para sesionar el jueves 17 como se especuló en un principio y como Diputados se disponía hacerlo. Ahora pasó todo para el 23 y 24. No se reunió con el jefe de los senadores del FpV porque estaba de viaje, dijeron. Fue a la casa de González porque, en papeles rosados, aparece como el futuro presidente de la Cámara baja junto a José Ottavis como vice y Juan De Jesús como presidente del bloque oficialista.
Las distintas marcas que ostentan el deambulante colectivo que conforman macristas, denarvaistas, duhaldistas, felipistas y los siempre presente libres pensadores que lograron chapa institucional por algún sello electoral habilitado por algunos de estos grupos políticos, tiene su importancia en el Senado. Por ello el lomense fue hasta el despacho del senador Jorge D’Onofrio para reunirse además con Ricardo Zamperetti, Esther Barrionuevo, Roque Cariglino y Cristina Di Rado. Mientras unos hablaban del perfil dialoguista que mostró el futuro presidente, por otro lado se decía que Mariotto les planteó el ultimátum, “o vuelven al peronismo o serán amarillos”.
Es algo muy interesante lo que pueda ocurrir en torno a esta estrategia de abrir las fronteras bastantes difusas que hoy existen entre el peronismo oficialista y el no oficialista, se sabe que cuando se abre la puerta se puede ingresar, pero también se puede salir. Y la tira de poder que circula por el Senado, -Mariotto, Sergio Berni, vicepresidente y Cristina Fioramonti, presidente de bloque-, es sopesada con rotro adusto, aunque luego se transformen en corderitos.
Por último, Gabriel Mariotto se trasladó con su reducida comitiva a un edificio anexo, a las oficinas del senador del Gen Ricardo Vázquez, encuentro concertado por un amigo, miró y habló, fue observado y escuchado, dejó una buena impresión en esta futura bancada de tres senadores.
Se dijo al final de la jornada que en pocas horas volvería a retomar el diálogo con los compañeros de Cuerpo, en persona. La primera jornada de Mariotto en su nuevo territorio había concluido.