La Convención Radical terminó como todo hacía presagiar: con peleas y, sin llegar a un acuerdo, finalmente, se quedó sin quórum. Airada discusión entre Leopoldo Moreau y Gerardo Morales.
No son tiempos buenos para la UCR. Luego de la mala performance electoral, el partido quiso reanimarse a partir de la reunión de su Convención Nacional. El objetivo era reformar la Carta Orgánica, introduciendo cambios que permitan por ejemplo elegir a su presidente a través del voto de los afiliados.
No se llegó a buen fin. Estaba caldeado el clima y finalmente todo quedó en la nada, pues la Convención se quedó sin quórum y no se pudo votar lo que querían.
El evento se celebró en el Club Asturiano de Vicente López, donde en medio de un clima tenso se pasaron facturas cruzadas. Cuando llegó el turno del ex legislador Leopoldo Moreau, no tuvo contemplaciones para con la actual conducción que llevó al tercer lugar, bien lejos, a la UCR en las últimas elecciones.
Criticó fundamentalmente el acuerdo con Francisco de Narváez en la provincia de Buenos Aires, responsabilizándolo por la mala elección posterior.
Le contestó el jefe del bloque de senadores de la UCR, Gerardo Morales, quien le recordó a Moreau el 2 por ciento que obtuvo la Unión Cívica Radical cuando en 2003 lo llevó a él como candidato presidencial. Para qué…
Moreau reaccionó airadamente y casi terminan a los golpes; hubo que separarlos.
El diputado alfonsinista Juan Pedro Tunessi acusó a Moreau y a Federico Storani de haber forzado el mal final de la Convención porque no quieren que la juventud avance dentro de la estructura del partido.
El último candidato presidencial, Ricardo Alfonsín, hizo por su parte un mea culpa. Reconoció el acuerdo con De Narváez como un error y aclaró que “los errores se reparan”.
“Voy a seguir recorriendo el país para ayudar a la UCR”, prometió.