El diputado y ex dirigente sindical aeronáutico recordó que se trata de las medidas que venían reclamando quienes objetaban las políticas empresarias en la línea de bandera.
El diputado nacional Ariel Basteiro consideró que las medidas propuestas por el Gobierno nacional con respecto a Aerolíneas Argentinas “son de lógica pura, nadie que conozca el negocio aerocomercial se puede oponer”.
Basteiro, ex director de Aerolíneas en representación del Estado, sostuvo que el planteo de unificar flota, y de priorizar los vuelos de cabotaje incluido en el plan de negocios, “es lo que venían reclamando aquellos que en estas últimas semanas objetaban las políticas empresarias y que dieron el debate con respecto a la situación de la línea aérea de bandera. Espero ahora que no encuentren otros argumentos para tratar de entorpecer el proceso”.
“Me parece indicado que se reemplacen los aviones Jumbo, por el gasto de combustible que generan y que se amplíen los vuelos de cabotaje y regionales para generar mayores ingresos”, indicó el diputado del bloque Nuevo Encuentro.
Basteiro, referente en la actividad gremial aeronáutica, consideró que “es una muy buena noticia que se acorten los períodos de incorporación de aeronaves”, y con respecto a los cambios a desarrollar en el régimen laboral de los tripulantes remarcó qu esto “busca alcanzar mayor productividad sin que por ello se incumplan los convenios colectivos de trabajo, ni las normas específicas”.
El diputado destacó que “si bien hay que priorizar determinadas rutas, las actuales a Madrid o Roma, deberían continuar por la gran colonia de españoles e italianos que viaja periódicamente entre nuestro país y esas escalas europeas”.
“En la década del 80, previa privatización, Aerolíneas tenía el 60% del mercado hacia Europa. Hoy no supera el 20%. Lo mismo sucedió con Estados Unidos, donde tenía el 70% y hoy tiene entre el 15 y 20%”, indicó el parlamentario y agregó “por ello hay que optimizar y garantizar los vuelos internos, para poder distribuir a todos los pasajeros que llegan a Argentina por diferentes empresas”.
Aunque el dirigente socialista agregó que espera que “no haya conflictividad con los gremios. Los planteos del gobierno son razonables y nadie puede considerarlas como un signo de achicamiento empresario. Se trata de una política de Estado donde de las decisiones participan, además de la conducción empresaria, los ministerios y secretarías del área, y también la presidenta”.