Sesiones en su mínima expresión

La cantidad de reuniones realizadas en ambos recintos fue en 2011 la menor que se haya registrado desde la recuperación democrática. Apenas diez tuvieron lugar en la Cámara baja, y sólo quince en el Senado.

Todo hacía prever exactamente un año atrás que 2011 sería un año legislativo de baja intensidad, sobre todo en materia de sesiones. Como corresponde a todo año electoral, en los que la actividad parlamentaria se resiente por las actividades que deben cumplir los legisladores que a su vez son candidatos. Y por la deliberada y absolutamente legal intención del oficialismo de no exponerse en el recinto a los arbitrios de una oposición que gozaba entonces de una supremacía con la que ya no cuenta.

Consecuencia: el número de sesiones se resintió fuertemente y llegó al extremo de establecer un récord. En Diputados, por ejemplo, con apenas 10 reuniones, la actividad en el recinto fue aun inferior a la de 2009, que ya había impuesto una marca negativa con 13 reuniones.

Siempre más activo, en el Senado la situación fue mejor, mas no en exceso. Apenas cinco reuniones más (15), y siempre menos que en 2009, un año que ya se ha señalado como de “baja intensidad”. Entonces, hubo 19 reuniones.

En 2011, la cantidad de reuniones en la Cámara baja fue exactamente la mitad que el año anterior. En efecto, en 2010 tanto la Cámara baja como la Alta se reunieron en 20 oportunidades.

Cabe aquí hacer una aclaración con respecto al análisis realizado por el Indice de Calidad Legislativa para Semanario Parlamentario. Estamos hablando de “reuniones” y no de sesiones, por cuanto hemos tenido en cuenta cada vez que se reúne cada cámara como unidad. Una sesión puede durar más de una jornada, e incluso continuar a la semana siguiente; en este trabajo se ha tenido en cuenta de manera individual cada reunión legislativa. A los efectos del conteo, se han tomado como una reunión única cuando en una misma jornada se han desarrollado una sesión ordinaria y a continuación una especial, por ejemplo. Pero se han medido por separado cuando excepcionalmente se realizó una sesión ordinaria y antes o después una informativa -visita del jefe de Gabinete-.

Sesiones en minoría

Para el Indice de Calidad Legislativa no se han sumado en cambio las sesiones en minoría, aunque sí haremos referencia a las mismas, por cuanto suelen graficar las intenciones de la oposición por imponer sus temas ante un oficialismo dominante.

2010 fue el año en el que en la medida que le fue posible la oposición tomó las riendas fundamentalmente de la Cámara baja, aunque no le alcanzó para imponer ni la agenda, ni mucho menos sus proyectos. La cantidad de sesiones en minoría fue importante ese año en Diputados (8), pero menor al año pasado. Esto es, si bien la mayor responsabilidad de que la Cámara baja no se reuniera correspondió al oficialismo, que le dejaba a la oposición la responsabilidad de alcanzar el quórum, el tan mentado Grupo A no hizo demasiado por forzar la situación en el Cuerpo durante el último año en el que contó con una mayoría relativa.

Evidentemente resignados y distanciados entre sí, los diputados de la oposición apenas convocaron a tres sesiones en minoría el año que acaba de concluir.

Con todo, las ocho sesiones en minoría realizadas en 2010 no marcan ningún récord. El mismo corresponde al año 2005, cuando la Cámara baja se reunió 21 veces y las sesiones en minoría sumaron nada menos que 20.

Bien cerca de ese número aparece el tormentoso año 2001, cuando muchos de los que hoy son oposición eran oficialismo y se ocupaban de restarle número a las convocatorias de entonces del peronismo opositor. Ese año las sesiones en minoría sumaron la friolera de 16. Convengamos que ese año también fue alta la cantidad de reuniones: 30.

Muy elevada fue además la cantidad de sesiones en minoría durante 2008 -también en tiempos kirchneristas-, cuando se realizaron 14.

En el Senado, las sesiones en minoría no son tan comunes como en la Cámara baja. El año pasado sólo hubo una, aunque sí hubo muchas en 2010, cuatro.

Un promedio elevado

Contrariamente a lo sucedido el último año, en la Cámara baja la cantidad de reuniones suele superar al menos la veintena. Tomando en cuenta desde 1998, el año con más sesiones correspondió a la era K, 2006. Ese año se contabilizaron nada menos que 43 reuniones, más de tres veces las del año pasado.

Ese es un dato para tener bien en cuenta para imaginar lo que puede venir. Cuando el kirchnerismo cuenta con mayoría asegurada, promueve la actividad en el recinto. Analicemos cómo fue la actividad desde que en mayo de 2003 asumió Néstor Kirchner. Con una mayoría que el kirchnerismo consideraba “prestada” del viejo justicialismo, ese año hubo 20 reuniones en la Cámara baja.

Realizadas las legislativas y ya con listas compuestas por muchos kirchneristas “puros”, en 2004 la actividad aumentó sustancialmente a 31.

Al año siguiente tendría lugar la que Carlos Kunkel definió como “la madre de todas las batallas”, que el kirchnerismo libró con el duhaldismo, para quedarse con el poder en el PJ. Con el oficialismo virtualmente dividido y expectante, la cantidad de sesiones fue alta, pero inferior a la del año anterior: 21.

Hemos contado lo que sucedió en 2006, ya con el justicialismo convertido en Frente para la Victoria. Los dos años siguientes fueron de consolidación K en las cámaras legislativas y las reuniones continuaron en alza, aun en un año electoral como 2007, cuando las reuniones sumaron 26, más que en el siguiente (21). En 2009, como dijimos, ya con el oficialismo dividido por la guerra con el campo que alumbró al peronismo disidente, el número de reuniones bajó a apenas 13. Al resto ya nos hemos referido.

¿Qué pasaba antes de la era K? El número de reuniones era elevado, superior a la treintena. En 1998, fecha límite tomada para este trabajo, las reuniones fueron 33, la misma cantidad que el año siguiente.

En el 2000, ya con la Alianza en el poder, las reuniones subieron a 40. Se anticipaban ya tiempos difíciles para la democracia, y en ese plano fue clave el papel del Parlamento. En 2001, año del estallido, las reuniones de la Cámara baja sumaron 30.

El verano siguiente fue más que caliente: incandescente. Veamos sino las fechas en las que sesionó el Parlamento durante ese mes de enero que arrancó con una Asamblea Legislativa en la que fue ungido Eduardo Duhalde. La Cámara baja realizó sesiones especiales los días 5, 23 y 30 de enero. Ni siquiera eran extraordinarias, sino prórrogas de las ordinarias del período anterior. El Senado en tanto trabajó los días 4, 6, 17 y 23 de enero.

Ya en febrero, Diputados volvió a reunirse el último día del mes, en tanto que el Senado lo hizo el 21.

En síntesis, 2002 tuvo 29 reuniones en la Cámara baja, mientras que el Senado realizó 39. Es que la Cámara alta suele tener una actividad mayor que Diputados.

El número más alto allí tuvo lugar en 1998, con 47 reuniones realizadas. En la era K, 2005 fue también el punto más alto en el Senado, con 46 reuniones.

Año electoral, el último de la gestión menemista tuvo 38 reuniones, mientras que el primero de la época aliancista, el año 2000, vio realizarse 42 reuniones en la Cámara alta, dos más que el siguiente.

Veamos la evolución de la etapa kirchnerista. En 2003, las reuniones fueron 28, en tanto que en 2004 los senadores trabajaron más, reuniéndose en 35 oportunidades. Ya mencionamos el número de 2005, y a partir de entonces -igual que en Diputados- se inicia el declive: 33 en 2006; 22 en 2007; 26 en 2008; 19 en 2009; 20 en 2010, y 15 el año pasado.

Jefes de Gabinete

Decíamos que contabilizamos individualmente cada sesión informativa, correspondiente a las visitas del jefe de Gabinete de Ministros. Según la Constitución, esos funcionarios deberían visitar el Congreso mensualmente, alternando entre una y otra Cámara. Pero los legisladores nunca fueron muy apegados a escucharlos, al punto tal que muchas veces el jefe de Gabinete era sometido a largas “amansadoras”, al cabo de las cuales dejaba el informe por escrito y se retiraba sin presentarse.

En el tiempo analizado por este trabajo, desde 1998 a la fecha, sólo una vez eso sucedió, en 1999, en la Cámara baja. Ese año el entonces jefe de Ministros sólo pudo presentarse en el Senado, una vez. En 1998, en cambio, lo había hecho en dos oportunidades en la Cámara baja, igual que en el año 2000 en el Senado.

Por lo general, es ahora norma y costumbre que a lo sumo el jefe de Gabinete, sea quien sea, vaya sólo una vez al año a cada una de las cámaras. O que no vaya, como sucedió el año pasado en la Cámara baja (sí concurrió entonces Aníbal Fernández al Senado).

También consideramos individualmente las reuniones del Senado cuando se constituyó como tribunal para realizar juicios políticos contra jueces. En 1998 se reunió el 24 de junio para actuar respecto del titular del Juzgado Federal de Dolores, Hernán Gustavo Bernasconi.

Volvió a hacerlo dos veces ya en la era K, en 2004, con el juez de la Corte Suprema Adolfo Vázquez. Pero ya en 2005 actuó hasta el final con otro integrante del Tribunal Supremo, Antonio Boggiano.

Extraordinarias

El kirchnerismo convocó el año pasado a sesiones extraordinarias, y en general esa ha sido su costumbre. En 2011 hubo en Diputados dos reuniones y tres en el Senado.

Sólo en el Senado hubo extraordinarias en 2010, apenas una. En 2008 hubo una en Diputados y dos en el Senado, en tanto que en 2007 se realizaron dos en la Cámara baja y una en el Senado.

En 2006, hubo dos sesiones extraordinarias en Diputados y nada menos que cinco en la Cámara alta, la misma cantidad que en 2005, año en el que fue superado por la Cámara baja, con seis reuniones estivales.

Sólo una sesión extraordinaria hubo en 2004, en el Senado, mientras que una en cada Cuerpo se realizó en 2003.

En 1998 hubo dos sesiones extraordinarias en la Cámara baja y una en la Alta; en 1999 se realizaron tres en Diputados y dos en el Senado, en tanto que ya con Fernando de la Rúa en el poder se realizaron cuatro sesiones extraordinarias en la Cámara de Diputados y cinco en el Senado. En el tormentoso 2001, las extraordinarias corrieron para el Senado, con tres reuniones, mientras que al año siguiente hubo dos en el Senado y una en Diputados.

Sesiones en la Cámara de Diputados

2011 10
2010 20
2009 13
2008 21
2007 26
2006 43
2005 21
2004 31
2003 20
2002 29
2001 30
2000 40
1999 33
1998 33

Sesiones en la Cámara de Senadores

2011 15
2010 20
2009 19
2008 36
2007 22
2006 33
2005 46
2004 35
2003 28
2002 39
2001 40
2000 42
1999 38
1998 47

Sesiones en minoría en Diputados

2011 3
2010 8
2009 7
2008 14
2007 5
2006 5
2005 20
2004 4
2003 10
2002 11
2001 16
2000 4
1999 8
1998 9

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