Por Moisés Resnick Brenner
Una operación que a los argentinos nos costo más de 31.000 millones de dólares para sostener durante 6 años el sistema financiero que al 2001 debió tener reservas por el 50% del total de los depósitos y solo había títulos defolteados y que además generó 20.000 muertes por infartos y el aumento a 9 veces el riesgo de eventos vasculares.
A partir de 1995 con motivo de la crisis del Tequila en México, el BCRA con el deseo de tener un sistema financiero de máxima seguridad – un Basilea Plus - dispuso sobreencajes adiciones del orden del 22% para constituir un fondo de reserva de protección al sistema financiero, lo que redujo los recursos prestables en un 35% elevando en un 54% la tasa nominal.
Supuestamente del 12% anual, el tomador termina pagando el 18,5% o sea 6,5% más, que aplicado sobre una masa de depósitos que entonces eras del orden de u$s 80.000 millones representaron u$s 5.200 millones por año, totalizando en los 6 años transcurridos desde 1995 al 2001, una suma del orden de los u$s 31.200 millones de dólares de reservas cash.
El BCRA dispuso que esas reservas en moneda extranjera debían estar depositadas el 40% en el Deutsche Morgan Grenfell/C.J. Lawence Inc de New York, y el 60% restante en el BCRA.
En marzo del 2001 el Ministro de Economía utilizando los plenos poderes que le habían sido otorgados por la ley 25.414., dicto el Decreto 439/01 del 17/4/2001 con el que modificó el Art 28 de la Carta Orgánica del BCRA, disponiendo que los requisitos de reservas se podían constituir con títulos públicos, lo que fue inmediatamente concretado por los bancos que al reemplazar los dólares cash por títulos públicos - respecto los cuales se anunciaba un inminente default - constituyó el mecanismo con el cual se produjo el vaciamiento bancario, a través de la fuga del efectivo que nos condujo al “corralito” por insuficiencia del efectivo para hacer frente a los depósitos, con los perjuicios para la gente y en beneficio de los bancos.
Para terminar quisiera recordar lo que dijo el entonces Gobernador de Santa Cruz, Dr. Néstor Kirchner,: “La plata tendría que estar en los bancos, porque la gente la depositó allí” para agregar que “para el caso de que los bancos que no la tengan, sus dueños, van a tener que responder”, lamentablemente no fue así sino se tomo el camino de la innecesaria devaluación asimétrica cuyo costo pago el país, liberando a las casas matrices de los bancos internacionales que tuvieran gasto alguno.
El ingeniero Moisés Resnick Brenner es presidente del Foro de Economía del Centro Argentino de Ingenieros. Perito Oficial designado por la Fiscalía Federal en el Juicio del Megacanje