Responsabilidad política para los jóvenes

Por Camila García

La pregunta esencial en torno a esta cuestión es si los jóvenes de 16 años están preparados para poder elegir a sus representantes y si el derecho a votar realmente incrementaría su participación en la política.

Según una encuesta nacional elaborada por la Consultora Knack, el 54% de los adolescentes entrevistados les gustaría poder votar, pero solo un 3% hace referencia a la importancia de estar informados para poder ejercer un voto consciente a sus principios.
Sobre esta encuesta también son sorprendentes algunos otros datos aportados: por ejemplo seis de cada diez jóvenes creen que en cinco años van a estar mejor y además otro dato importante es que el 54% de los entrevistados imagina que se seguirá estudiando al terminar el secundario.

A la luz de estos datos ¿se puede considerar que los jóvenes no tienen las herramientas necesarias para votar?

Para responder esta pregunta me sorprendió mucho la frase de un joven español -en España ya se ha dado este debate-. Este joven de 16 años ante la pregunta del periodista de si le gustaría votar, su respuesta fue: “si pudiésemos votar los políticos pensarían más en nosotros”. Y de eso se trata esta iniciativa, de hecho cuando se presentó el proyecto ante la Cámara de Diputado, el hacedor de esta propuesta: Jorge Yoma, argumentó que lo que hace tan especiales a los jóvenes de hoy es que tienen a su disposición un gran nivel de información que utilizan y consolidan para conformar opiniones ya que tienen un amplio conocimiento de la realidad que les permite evaluar concientemente qué tipo de decisiones tomar. Por otro lado, en la era de la información los temas sociales, políticos y económicos no solo forman parte de programas especializados para viejos conocedores de la política, sino que internet posibilita que los jóvenes se unan a reclamos comunes, se informen sobre temas de actualidad e interés general. Por último se establece un feedback constante en donde el político está obligado a considerar la opinión de sus electores, esa medición se puede realizar a través de las redes sociales, los blogs y otros espacios donde el ciudadano común puede opinar, acceder a grandes flujos informativos y quiénes tienen la posta en este proceso son los jóvenes quienes nacidos con la tecnología ya desarrollada tienen un manejo de la herramienta tan privilegiado que les permite casi ser testigos de la política.

En cierta forma otorgarle un derecho ciudadano a los jóvenes demanda una noción de responsabilidad política y ciudadana por parte de una población que hoy por hoy políticamente se encuentra postergada. Por lo tanto, si hoy se transita por una senda de recuperación de la política como herramienta transformadora y en ese proceso los protagonistas somos los jóvenes ¿Por qué no darnos esa herramienta? ¿Por qué no darle la posibilidad a los políticos para que piensen en los jóvenes?

Algunos opinan que el interés por la política lo brinda la experiencia, otros opinan que los jóvenes no son lo suficientemente maduros para votar porque son altamente influenciables por sus grupos familiares o sociales u otros simplemente no creen que bajando la edad para votar se contribuya a un aumento de la participación política de los jóvenes. Sin embargo tomar un colegio porque no tiene un buffet acorde a los ingresos de los estudiantes -tal y como sucedió hace algunas semanas en el colegio Carlos Pellegrini- o hacer un gran movimiento estudiantil en favor de la educación pública -cómo sucede en Chile- o luchar por mejorar las condiciones edilicias de los secundarios, o simplemente militar por una causa en cualquier partido, ¿no es política? porque para hacer todas estas acciones, para tomar el toro por las astas, los pibes se juntan, discuten, problematizan, hacen asambleas, debaten, y toman acciones que siempre tienen tinte político por lo tanto ¿no está presente esa concientización en los pibes? ¿al problematizar estas cuestiones no están informados? Es un debate que deberá darse…

Lo cierto es que con esta iniciativa, en Argentina, se incorporarían al padrón electoral 1 millón 500 mil jóvenes y unos 750 mil al año.

Y por otro lado este proyecto ya es ley en países como Brasil, Bélgica, Nicaragua, Cuba y Ecuador entre otros.

Por último, y para cerrar, si bien este proyecto es muy positivo para los jóvenes. Este esquema tendría un sentido completamente diferente si se garantiza en todas las escuelas del país, una materia que informe a los pibes sobre su participación ciudadana y todo lo que ello implica. Creo que a los pibes hay que explicarles cómo funcionan las instituciones, los partidos políticos, el Estado y sus diferentes modalidades, porque información es poder y si ellos tienen el incentivo de influir en la vida política de la sociedad creo que el interés por lo público y por la participación debe darse desde la información y la responsabilidad.

Camila García
Juventud del Frente Unidad Peronista.

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