“Lo importante es que por un hecho no condenemos a toda la Justicia”

Tras la polémica desatada por el fallo de Marita Verón y la celeridad de la sanción de la Ley de Trata en sesiones extraordinarias, la senadora Sonia Escudero admitió que observa con “preocupación” el creciente conflicto entre el Poder Ejecutivo y el Judicial.

Por Carla Froy

El llamado a elecciones extraordinarias del período legislativo anterior estuvo teñido de un fuerte contenido social, tras la sanción de la adeudada Ley de Trata como consecuencia del fallo en el cual se absolvieron a los 13 imputados en la causa de Marita Verón. En este sentido, la peronista disidente Sonia Escudero en diálogo con Semanario Parlamentario se refirió a la dilación en el debate que tenía cajoneada la iniciativa: “El oficialismo domina la Cámara de Diputados y entonces obviamente no tuvo interés en avanzar en estos aspectos”.

Sin embargo, admitió que “con una ley no basta” para solucionar la problemática, aunque reconoció que la nueva legislación otorga nuevas herramientas con el fin de profundizar la lucha. La senadora hizo hincapié en los aportes en referencia al consentimiento de la víctima y la tipificación del proxenetismo como delito. Aunque señaló dos asignaturas pendientes como la penalización al cliente y la prostitución.

Además, pidió no condenar al Poder Judicial por un fallo cuestionable y reflexionó: “Veo con mucha preocupación el avance del Poder Ejecutivo hacia la Justicia en general”. De esta manera, explicó que es necesario “reforzar la credibilidad” en el sistema institucional.

Para finalizar, con miras a las elecciones de este año, Escudero confirmó que va por la renovación de su bancada y si bien admitió que podría haber alianzas con otras fuerzas, por ahora se mueve cautelosamente: “Es el momento de conversar todos con todos”.

– ¿Cuál es el aporte fundamental de la nueva Ley de Trata?

– Las modificaciones a la Ley de Trata vigente vinieron impulsadas por organizaciones de la sociedad civil que venían advirtiendo de los espacios de impunidad que dejaba la legislación anterior. En 2010, presidía la Comisión de Justicia y Asuntos Penales y había una cantidad importante de iniciativas de todos los bloques pidiendo fundamentalmente la corrección en lo que refería al consentimiento. La vieja ley hacía una diferencia en cuanto a la mayoría de edad de la víctima y a partir de esa distinción muchos jueces interpretaban que si la víctima era mayor de edad y había prestado su consentimiento, no había delito. Por lo tanto, existía impunidad total y eso fue lo que se corrigió especialmente.

– Sin embargo hubo también otros aportes…

– Con el aporte de las organizaciones se hicieron otras correcciones que son importantes, como por ejemplo aclarar cuál es la figura básica de trata y diferenciarla de la figura de explotación, pero se deja constancia que el consentimiento de la víctima es irrelevante. Otro tema fue la incorporación al Código Penal como delito la figura del proxenetismo. Entonces, se pena la promoción de prostitución ajena y explotar comercialmente la prostitución de otra persona. Además se avanza en el catálogo de víctimas de trata en dos instituciones nuevas con un comité nacional con participación de la sociedad civil, en la cual se fijen las políticas, otorgue estadísticas al respecto y que ayude en la prevención y sanción de este tipo de delitos. Y un Comité Ejecutivo en el que están representados cuatro ministerios que consideramos importantes: Justicia, Seguridad, Desarrollo Social y Trabajo.

– ¿Y con respecto a las víctimas sexuales que son extranjeras?

– Esa es otra cuestión importante. Cuando la mujer es extranjera se le hacen conocer sus derechos y se le ofrece el status de refugiado, mientras si es argentina y está en otro territorio se establecen obligaciones con el cuerpo diplomático.

– ¿Quedaron cuestiones pendientes en el debate?

– Hay dos temas en el que no hemos avanzado. El primero de ellos es la penalización al cliente: las organizaciones nos dicen que sin clientes no hay trata. Es algo interesante pero no había consenso suficiente. Nosotros tuvimos la oportunidad de hablar con un investigador de la policía británica, especialista en estas cuestiones, y sostuvo que una víctima de trata el único contacto que tiene con el mundo exterior es el cliente. Por eso muchas veces esta persona es la que brinda información sobre la mujer sometida y ayuda a salvar una vida. Entonces, penalizando al cliente correríamos el riesgo de cortar ese último vínculo, y decidimos no avanzar, por ahora.

-¿Y qué ocurre con la prostitución que muchas mujeres ejercen como trabajo?

– Ése es el otro asunto pendiente: la penalización de la prostitución. Para eso convocamos a organizaciones de mujeres en situación de prostitución y nos encontramos con dos posiciones. Por un lado quienes defienden su trabajo y piden que se lo regule y por otro, aquellas que le solicitan al Estado una alternativa laboral. Pero ambas posiciones nos aseguraron que ir tras la penalización de la prostitución va a generar que todo el esfuerzo policial se dirija hacia las personas más frágiles que son quienes están en esta situación. Por eso quien quiera prostituirse será por una cuestión personal protegido por el artículo 19 de la Constitución, pero sí todo el peso de la ley para quien lucre con la prostitución ajena.

– ¿Qué es lo que falla en la organización legislativa para que sólo traten con premura un tema cuando existe una movilización social?

– No es lo que falla en la organización legislativa, porque los temas que llegan son los que interesan a la sociedad. Este fue una cuestión en el cual el Senado construyó consensos y avanzó por unanimidad. Por otra parte, el oficialismo domina la Cámara de Diputados y entonces obviamente no tuvo interés en avanzar en estos aspectos. La penalización del proxenetismo es algo que habría generado un par de dificultades, porque la consecuencia directa de que se haya transformado en ley es el cierre de todos los prostíbulos en Argentina.

– De aplicarse la norma, ¿sería realmente efectivo para combatir la trata?

– Con una ley no basta, pero la misma legislación crea nuevas instituciones y otorga y aclara conceptos a los jueces. Por supuesto que es un paso muy importante hacia adelante en esta lucha, producto de la experiencia.

– Susana Trimarco ha denunciado a varios funcionarios involucrados en este tipo de delitos, ¿hay una connivencia entre los poderes para que esta situación se prolongue en el tiempo?

– No, ella se refería a la situación particular de Tucumán. El secuestro de Marita fue un hecho que se llevó a cabo en el 2002, cuando todavía no había Ley de Trata, de modo que los jueces actuaron en base a las figuras típicas del Código Penal. Habrá que ver los fundamentos del fallo en este caso. Pero lo importante es que por un hecho no condenemos a toda la Justicia. Seguramente existirá una apelación y la Corte Suprema tomará esta causa como emblemática, en la que se intenta sentar jurisprudencia y será seguida por todos los tribunales del país.

– En este sentido, con respecto a su reflexión sobre la Justicia, ¿cómo ve el panorama actual de enfrentamiento entre el Poder Ejecutivo y el Judicial?

– Yo veo con mucha preocupación el avance del Poder Ejecutivo hacia la Justicia en general. No es bueno para las instituciones ya que cualquier ataque entre poderes con el calibre actual es un avasallamiento en el cual el país pierde. Es importante reforzar la credibilidad de todos los poderes del Estado. Se puede cuestionar la decisión de un magistrado si no es la adecuada, pero no por eso condenar a toda la Justicia ya que es el único poder en el cual el ciudadano puede sentirse protegido de que se respetarán sus derechos y garantías.

– ¿Cómo manejan en Salta el tema del delito contra la trata de personas?

– Nosotros trabajamos arduamente, y hay que tener en cuenta que somos una provincia fronteriza donde se han rescatado muchas chicas, quienes a veces son captadas en el Norte, a veces trasladadas al Sur y otras son trasladadas por las fronteras rápidamente. De modo que es una preocupación constante de todas las autoridades.

– Además de la ley, ¿habría que reformar la cúpula de las fuerzas de seguridad?

– Hay que trabajar mucho con las fuerzas que no pueden ser autónomas y deben ser conducidas por una autoridad civil. Creo que tiene que haber un poco más de combinación entre fuerzas nacionales, federales y provinciales. Es decir que falta un poco de acción de coordinación.

Login

Welcome! Login in to your account

Remember me Lost your password?

Lost Password