Ante el plenario de comisiones de la Cámara baja, el canciller Héctor Timerman desestimó las críticas sobre lazos comerciales con Irán a partir del acuerdo debatido.
Ante las comisiones de Relaciones Exteriores, Justicia y Asuntos Constitucionales de la Cámara baja el canciller Héctor Timerman se encuentra realizando una exposición sobre el memorando de entendimiento con Irán por la causa AMIA que lo considera como una “herramienta fundamental” para destrabar la investigación.
En un encuentro cargado de tensión, el titular del bloque radical, Ricardo Gil Lavedra, criticó la iniciativa por supuestos vínculos comerciales que traerían aparejado con el país árabe. Sin embargo, el diplomático lo descartó: “Nuestro compromiso es con la justicia, no con el comercio”. A modo de chicana, agregó: “No hemos negociado ningún acuerdo comercial con Irán, como lo ha hecho el gobierno radical, no he hablado otro tema mas que el atentado a la AMIA”.
Si bien durante el debate en el Senado desde el radicalismo desmintieron que el proceso se encuentre detenido, el funcionario aseguró que forma parte de “un discurso maniqueo y falaz” y explicó que “si no se cumplen con las declaraciones indagatorias no se registrará con ningún avance en la causa”.
“Podemos acumular fojas, pero si no se cumplen con la declaración indagatoria no se producirá ningún avance”, enfatizó Timerman.
Ante las controversias surgidas por la interpretación del documento, volvió a insistir en que un imputado puede abstenerse de declarar ya que así figura en la reglamentación argentina y sostuvo que “ello no invalida el proceso judicial”.
Por otra parte, Timerman admitió que “el memorando no es en sí mismo la solución a la controversia con Irán” pero que representa un instrumento en el diálogo diplomático para salir de la obstaculización en la que se encuentra la investigación. Con respecto a las críticas de Laura Ginsberg que calificó a la iniciativa como la ley de punto final de la causa, el canciller determinó: “Esta afirmación se encuentra muy alejada de la realidad y de los intereses del Estado”.
En reiteradas oportunidades, los bloques de la oposición criticaron al Canciller por haber firmado el acuerdo sin haber consultado a los familiares de las víctimas del atentado a la AMIA o al resto de los partidos con representación parlamentaria, dejándolos sólo en la posibilidad de acompañar o rechazar la iniciativa.
Puntualmente, Timerman reconoció no haber consultado al fiscal de la causa AMIA, Alberto Nisman, al señalar que no corresponde a su tarea en el marco del Poder Ejecutivo. “Mi tarea no es hablar con el fiscal, soy Canciller”, remató. Aun así, aprovechó la pregunta para remarcar que fue él quien aportó “la principal prueba" que tiene Nisman contra Irán.