Fue en marzo de 2010, cuando le faltaban dos miembros para alcanzar los 129 necesarios para iniciar la sesión en la que se proponían derogar el DNU que habilitaba el pago de los vencimientos de la deuda pública. Y para eso pensaron en que Esteban Bullrich volviera a su banca.
Corría el año 2010 y la oposición quería estrenar su superioridad sobre el kirchnerismo en la Cámara de Diputados, derogando un decreto de necesidad y urgencia. Pero se encontraba con un problema: los diputados del bloque de centroizquierda integrado entre otros por Fernando “Pino” Solanas y Claudio Lozano los dejaba sin la posibilidad de lograr el quórum.
Así las cosas, lo que dio en llamarse el Grupo A contaba supuestamente con 130 miembros, pero un problema insoluble: le faltaban dos. Uno, inexorable, por el fallecimiento del radical catamarqueño Genaro Collantes; el otro, por la licencia concedida al ministro macrista Esteban Bullrich.
Así las cosas, se especuló con la posibilidad de hacer volver al Congreso al ministro de Educación de la Ciudad de Buenos Aires para la sesión especial pedida para el jueves 7 de marzo de ese año.
Bullrich podía ser el hombre 129, clave para iniciar la sesión, según confiaron esa vez a parlamentario.com fuentes legislativas que detallaron de qué manera subsanarían el problema que se les presenta ante la imposibilidad de contar con todos los diputados que esperaban.
Bullrich no había renunciado como diputado, ni lo haría. Había pedido licencia en diciembre de 2009 y la misma se le acababa de vencer. Por eso estaba facultado para sentarse sentado en su banca ese jueves, para dar quórum y participar de la sesión, si no tenía cabida un pedido que haría el Pro para que en función de lo que dice el reglamento, autorizaran la asunción temporal de quien le seguía en la lista, el ex diputado Julián Obiglio.
Finalmente esa posibilidad fue dejada de lado y la sesión fracasó. Recién el 14 de abril de ese año la oposición pudo conseguir el número para doblegar al kirchnerismo y declarar a las 3 de la mañana nulo el DNU que creaba el Fondo de Desendeudamiento, que pasó al Senado, donde fue revertida esa medida. Había logrado 140 votos a favor, gracias al voto del Peronismo Federal, el interbloque de centroizquierda, la Coalición Cívica, la UCR, el PRO el socialismo, el GEN, el peronismo pampeano y algunos provinciales.