Con el objetivo de inaugurar el 131° período de sesiones del Congreso Nacional, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner concurrirá este viernes a la Asamblea Legislativa. Al respecto, la Fundación Directorio Legislativo elaboró un análisis comparativo de los discursos de la mandataria en 2011 y 2012.
La apertura del año legislativo del Congreso es importante porque durante la visita del Presidente, por lo general, se plantea la agenda anual. Ese día, el PEN le pide al Congreso que acompañe al gobierno con la aprobación de determinadas leyes que son importantes. Y también el PEN hace una presentación de sus planes al Congreso.
Puntos a destacar de los discursos 2011 y 2012
2011. Durante su exposición, la presidenta lanzó una dura advertencia a los gremios al alertar que no será "cómplice de maniobras" que perjudiquen a los trabajadores y pasajeros, insistió en que el índice de inseguridad se redujo respecto de 2008, rechazó una posible devaluación de la moneda, anunció que extenderá la asignación universal a las mujeres embarazadas y reclamó leyes al Congreso.
Tras destacar la recaudación tributaria, a la que calificó como “récord”, señalando que “por primera vez en 200 años de historia la Argentina supera la recaudación impositiva en más de 100.000 millones”, Fernández admitió que todavía resta “un gran desafío” que es vencer la evasión fiscal, y por eso pidió al Parlamento tratar la Ley Penal Tributaria para que quienes evadan vayan presos”.
“Es una deuda, pero es del Parlamento, lo mismo que la Ley de Lavado, que nos exige el GAFI y que es importante que sea sancionada por este Parlamento, porque el Poder Ejecutivo ha hecho todos los esfuerzos en materia de lavado”.
En ese sentido, dijo que “sería bueno que el Poder Legislativo pudiera tener una actuación muy activa, mayor que la que ha tenido hasta ahora, en materia de lavado, porque sino es probable que la Argentina sea condenada por el GAFI, pero no por lo que ha hecho su Poder Ejecutivo, sino porque no se han sancionado las leyes o se han dictado las sentencias que deberían haberse dictado”.
Luego se ocupó de un proyecto que en su momento desató una catarata de críticas de la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE). Lo hizo tras hablar de la trata de personas y la reducción a servidumbre humana.
“Vamos a hablar un poquito de una ley que descansa acá-por el Congreso-, la del Estatuto del Peón Rural, algo que recordó tras una intervención del diputado rural del radicalismo, Pablo Orsolini (Chaco). En los días que corren hemos aprendido que la servidumbre humana no solamente se reduce a cuestiones que tengan que ver con sexualidad, sino con cuestiones que tienen que ver con ganarse la vida”, aseguró la mandataria.
“Es importante que leyes como la que hemos remitido al Congreso del peón rural en junio del año pasado para modificar esta situación y para que el control no esté en manos de los dirigentes sindicales que parecen no haber controlado demasiado, vuelvan al Estado, porque debemos terminar con esta verdadera vergüenza que es el trabajo esclavo”, señaló sobre el tema. En la actualidad, existen nueve proyectos de diferentes partidos en la Cámara de Diputados que comenzaron a debatirse en 2010.
Sobre el final de su exposición, pidió una serie de leyes para el presente año: anunció el envío nuevamente de la Ley de Promoción del Software y Servicios Informáticos, solicitó también una rápida sanción para el proyecto de trabajo domiciliario.
Además, anticipó el envío al Congreso Nacional de dos proyectos de leyes. Uno, la Ley de Propiedad de la Tierra en la República Argentina. Respecto de esta iniciativa, la primera mandataria pidió: “tiene que ser lo suficientemente inteligente para que no tenga un sesgo anti-inversor, y que nos plantee a los argentinos como xenófobos. Hay modelos a mirar, no vamos a inventar nada nuevo, sólo crear un instrumento que asegure que tierras de vitales para el siglo XXI van a seguir en la órbita nacional”. Y remarcó que la norma no tiene que ser “ni xenofóbica ni chauvinista”.
El otro proyecto que el PEN enviará al Congreso impulsa el tratamiento de una nueva ley de Adopción. “Necesitamos un instrumento que proteja el interés de los menores y que evite que las familias desesperadas por tener un hijo terminen cometiendo actos ilegales y beneficiando maniobras ilegales porque no pueden acceder al derecho de la maternidad o la paternidad”, finalizó la presidenta.
Una de las medidas anunciadas en su discurso que produjo la mayor de aplausos fue la ampliación de la Asignación Universal por Hijo para embarazadas. La medida que partirá desde el Ejecutivo alcanza a las embarazadas a partir del tercer mes de gestación y se hará efectivo a partir mayo.
2012. En un discurso que superó las tres horas de duración, realizó un balance por los principales puntos de su gestión, entre los que se destacó el crecimiento económico y la defensa de la minería, y adelantó el envío de proyectos como la unificación del Código Civil y Comercial, anunciando la creación, mediante decreto, de una Comisión para la Reforma, Actualización y Unificación de los Códigos Civil y de Comercio. Este nuevo Código incluiría temas como fertilización asistida, gestación por sustitución, adopción (este tema ya lo había mencionado en 2011) y propiedad comunitaria de pueblos originarios.
También, anunció la modificación de la Carta Orgánica del Banco Central y la Ley de Convertibilidad. El proyecto pondría punto final a la Ley de Convertibilidad que fuera sancionada oportunamente y que terminara en la crisis de 2001 y el corralito. La mandataria consideró que no es necesario reformar la Ley de entidades Financieras, rechazando así los diversos proyectos presentados en ese sentido. “Creo que lo que hay que reformar es la carta del Banco Central, que es la que regula y controla las entidades financieras. Porque si no se hace un ruido que muchas veces parece más ruido y creo que son pocas nueces. Por eso entiendo que hay que fortalecer el rol regulador de la actividad financiera como motor de inversión y palanca del desarrollo”, resumió, antes de reclamar el alcance de actividades que fluctúan ahí “en zonas grises”.
No reclamó ni anunció tantas leyes pero reivindicó varios aspectos de su gobierno:
Crecimiento económico.
Proceso de reindustrialización.
Política exitosa para el sector agropecuario. Impulso al seguro multiiesgo obligatorio
Obras públicas.
Defensa de la minería.
Transporte: tragedia de Once había sido hacía pocos días y mencionó la intervención de TBA. Hizo referencia a las peleas con el jefe de gobierno por la trasmisión del subte.
Reivindicación de su política de desarrollo social y de educación.
Malvinas: anticipó que concurrirá el 14 de junio al Comité de Descolonización, por lo que requirió de la compañía de los distintos jefes de la oposición, “porque esta no es una cuestión de un gobierno sino que viene desde 1964 y desde mucho antes: desde 1833”.
Informe: Fundación Directorio Legislativo