La presidenta resaltó lo realizado desde 2003 y habló de “una década ganada”

Cristina Fernández de Kirchner inició su discurso a partir de las 12.35 en el recinto de la Cámara de Diputados de la Nación, remarcando que “este no es un discurso cualquiera”, por cuanto este año se cumplirán 30 años de democracia y 10 del kirchnerismo en el Gobierno. Advirtió que "nos quieren volver a endeudar".

En la apertura del 131° período de sesiones ordinarias del Congreso de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner resaltó el valor de esta fecha, haciendo hincapié en que se cumplen 30 años de democracia y diez de gobierno kirchnerista.

De entrada, la presidenta aclaró que “este no es un año cualquiera”, destacando que en 2013 “se van a cumplir 30 años de la recuperación democrática de la República Argentina”.

“30 años de que los argentinos hemos recuperado el derecho a la vida, hemos recuperado la libertad y la soberanía popular”, remarcó. Destacó también que el próximo 25 de mayo “vamos a cumplir 10 años” del kirchnerismo en el Gobierno.

La presidenta de la Nación llegó al Congreso a las 12.25 y comenzó su discurso a las 12.35. Flanqueada por el vicepresidente de la Nación, Amado Boudou, y el titular de la Cámara baja, Julián Domínguez, la mandataria saludó a todas las fuerzas de democracia por los 30 años que se cumplen de democracia.

Marcó como “desarrollo” a la palabra que “más sintetiza estos diez años” y destacó a esta década como “el período de crecimiento económico más importante de la historia argentina”.

“Se puede ganar una elección, pero se puede perder el Gobierno”, señaló la presidenta a continuación, destacando luego la cantidad de personas que se han incorporado al mercado laboral.

Hizo mucho hincapié en el área laboral, destacando que “se logró reducir un 67% a los desocupados”, llegando al 6,9% de desocupación. Puso énfasis también en resaltar los convenios colectivos refrendados, como así también que “el salario mínimo creció un mil trescientos treinta y ocho por ciento. Mídanlo con los índices que quieran, pero jamás habíamos tenido una recuperación tan importante”.

Dijo también que el salario mínimo argentino es el mejor de América Latina y comparó con los países más desarrollados, advirtiendo que tienen allí mejores salarios pero más desocupación.

La presidenta de la Nación resaltó como “otro rasgo distintivo” el desarrollo de la seguridad social, destacando la mejora de los haberes de los jubilados, valorando en ese marco la recuperación del sistema que estaba en manos de las AFJP.

Destacó que casi seis millones de personas tienen cobertura previsional, gracias al “plan de incorporación” al sistema implementado por Néstor Kirchner.

Dijo orgullosa que “la Argentina tiene hoy la cobertura más alta, 94,3%” de la región, y detalló los países que están debajo nuestro y sus porcentajes.

“El aumento jubilatorio desde que él fue presidente es de 1.400 %”, dijo la mandataria, que resaltó también que “cuando los aumentos son porcentuales van favoreciendo también a los que más ganan”.

Luego valoró “haber reconstruido un mercado interno de consumo”, precisando que “hoy la inversión, no el gasto como decían en la década del 90, la inversión se incrementó en 3,6 puntos: 7,7 puntos, casi el 8% del PBI destinado a nuestros jubilados y pensionados”.

“Aquella rémora de que en el sector público se administra mal y que los privados administran bien”, comentó, destacando que luego de 12 años de administración, el fondo de sustentabilidad tenía 80 mil millones de pesos, mientras que ese fondo tiene hoy, a partir de su recuperación, 254.000 millones. “Antes, en manos de las AFJP hubo inversiones ruinosas, como las acciones de un conocido grupo mediático”, en su primera referencia a Clarín, que despertó silbidos que fueron callados por ella. “Nosotros no silbamos a nadie, nosotros aplaudimos”, aseguró.

Recordó que en 2009, en medio de la crisis, cuando General Motors iba a despedir a numerosos trabajadores, “fue la ANSES la que concurrió con un préstamo, no solamente para que no despidieran trabajadores, sino también para que pudieran presentar su nuevo modelo”, destacando que esa plata fue devuelta y generó más empleos. “Y no se la prestamos a ningún amigo”, aclaró sobre esa plata.

Destacó también la Asignación Universal por Hijo, precisando que “no solamente nos hemos hecho cargo de toda la masa que estaba en condiciones de jubilarse, hemos aumentado las jubilaciones y también hemos incorporado y protegido al sector más vulnerable de la sociedad y aun así hemos triplicado ese fondo de garantía”, pidiendo que “nadie vuelva a decir que lo público es mejor que lo privado”, ni viceversa, porque “hay buenos administradores públicos y buenos administradores privados, y malos administradores públicos y malos administradores privados”.

Aseguró que con la AUH se evita “la explotación” de la gente.

Siguiendo con el uso de los dineros de la ANSES, puntualizó el valor del plan Conectar Igualdad. También resaltó otra medida que definió como “contracíclica” al Plan Federal de Vivienda, asegurando que a fin de año se llegará al millón de mejoras. Respecto de una de las críticas que se hacían, que era que no se tenía en cuenta a la clase media, habló del plan PROCREAR, y anticipó que “estamos pensando en lanzar una nueva línea que tenga que ver con mejoras para las familias que tengan ya vivienda y que quieran hacer mejoras. Esta es una idea que la tomamos de El cuando era gobernador” de Santa Cruz.

Evocó al “Vivi Plan” que Néstor Kirchner implementó en su provincia, aspirando a mejorar cuando eso se aplique con PROCREAR “mejorar la vida de miles de argentinos”.

Destacó a continuación el lanzamiento de la Tarjeta Argenta, precisando que hay más de 234 mil tarjetas otorgadas. Luego destacó el crecimiento de las atenciones del PAMI, recordando que en el año 2004 estaban “las famosas generaciones”, y a los juicios que se implementaron. Fue su primera referencia a la Justicia, por las causas contra funcionarios que “siguen eternamente”. “Uno es culpable o inocente y punto”, dijo.

“Esta generación de trabajo, esta inyección a la demanda a través de los jubilados, ha permitido también un impacto brutal en lo que eran los índices de pobreza e indigencia en el año 2003”, dijo, destacando que estamos en el 6,5% de pobreza y en el 1,7% de indigencia”, producto de lo que definió como “políticas muy fuertes de inclusión”. Resaltó en esa tarea el trabajo del Ministerio de Desarrollo Social.

Luego habló del plan “Ahí”, destinado a los núcleos duros de pobreza, que atienden hoy a más de un millón de personas. Asimismo resaltó el valor de las cooperativas de trabajo “Argentina trabaja” que atribuyó a su esposo, “cuando el mundo se venía abajo”. “Hoy tenemos 6.666 cooperativas”, destacó, como así también a los microcréditos otorgados, considerando que “somos un ejemplo en América Latina” en la materia, y que “tienen también un porcentaje altísimo de devolución, bastante más que algunos créditos que andan por ahí”.

“El modelo concibe al trabajo como el gran organizador social”, sostuvo.

También dijo que desde el año 2007 se entregaron tierras a pueblos originarios en 18 provincias argentinas, dando cumplimiento a un mandato de la Constitución.

“Todo esto hubiera sido imposible si no hubiéramos identificado adecuadamente cuál debía ser la matriz del crecimiento y nos abocamos desde el primer día a la tarea de reindustrializar la Argentina”, dijo, porque “la industria es la que más puede sostener y aguantar en épocas de crisis”. Destacó que desde 2003 más que se duplicó el PBI industrial, por lo que consideró que “esta es una década ganada, por eso la llamamos así”.

Aseguró que se sustituyeron importaciones por más de 15 mil millones de dólares, y que por primera vez después de muchísimas décadas las manufacturas industriales siguen siendo el valor más exportado. Luego le siguen los productos agropecuarios y por último los que no tienen valor agregado.

“Es importante también remarcar que ha habido una gran inversión tecnológica”, dijo en referencia al ámbito agropecuario.

Valoró la decisión de obligar a las empresas electrónicas a desarrollar el trabajo en el territorio de Tierra del Fuego, detallando la producción en materia de celulares, como así también los aire acondicionados. “Hoy el cien por ciento de aire acondicionados es de origen nacional, aire fresco para la industria”, dijo.

Dio otros datos en materia de producción y se detuvo en los tractores, que consideró “casi un insumo tan importante como la semilla o el agua, por lo tanto tendríamos que construirlos íntegramente en la Argentina”. Dijo que al año 2012 más del 40% son de origen nacional, aunque sugirió que ese porcentaje debe aumentar.

Hoy tenemos 330 parques industriales inaugurados y vamos a terminar el año 2013 con más de 500 parques industriales, pronosticó.

Dijo que el polo electrónico en tierra del Fuego ha generado más de 9000 puestos de trabajo, y recordó lo que se discutió en el Congreso sobre el tema, atribuyendo las críticas a “un formidable lobby de empresas”, pero aclaró que “afortunadamente no se fundió ninguna empresa”.

En 2012 la actividad industrial cayó, admitió, pero “en realidad fue un amesetamiento, que cuantificó en el 1,2%. Pero aclaró que la industria en el mundo también cayó y dio porcentajes de todos los países y se detuvo especialmente en Italia: “Sin gobierno y sin papa”, y recordó cuando vio la imagen del papa retirándose en helicóptero. “Veía a Italia, uno de los integrantes del Grupo de los 8, sin gobierno, estamos en un mundo raro”, dijo, y reprochó que los líderes “no alcanzan a ver lo que está pasando”.

“¿Cómo es que no se dan cuenta, es tan difícil no ver lo que está pasando? ¿Cómo puede ser que quieran sacrificar países enteros por grupos pequeños como estos fondos buitre que quieren imponerle sus condiciones a todo el mundo? No lo puedo entender…”, señaló.

Aseguró que Argentina fue el país que más ha crecido en la región en materia industrial: el 21,4%. “Fuimos uno de los países que no reprimarizamos nuestras exportaciones”, aseguró, destacando por tercera vez la frase: década ganada.

Habló entonces de los precios de la energía subsidiada y le atribuyó una parte de la explicación del crecimiento de la industria.

Cristina Fernández habló a continuación de la educación y recordó su época de legisladora y a la Carpa Blanca erigida frente al Parlamento. “Hemos pasado a partir de la ley de Financiamiento Docente, de un 3,64 del PBI en educación al 6,50 de un PBI sustancialmente más importante”, sentenció, recordando que la primera medida de su esposo en el poder, el 27 de mayo, viajó con el entonces ministro de Educación, Daniel Filmus, a Entre Ríos, porque hacía 3 o 4 meses que no había clases allí, con el objeto de levantar esa huelga.

Dijo que desde allí uno de los objetivos del gobierno K ha sido mejorar la educación. Se refirió entonces al salario docente, aclarando que la paritaria nacional “fija un piso”, luego “cada jurisdicción construye sus salarios de acuerdo a sus propias posibilidades y plantillas”.

Cristina destacó el crecimiento de la matrícula escolar en todos los niveles y aseguró que el 99% asiste a la escuela primaria, y dijo aspirar a llegar a un cien por ciento “porque vamos por más siempre, y sobre todo en materia de educación”, despertando una gran ovación y cánticos desde los palcos.

Aseguró que desde que se crearon más de 9 universidades en zonas populares, las mismas han dejado de ser elitistas, destacando que muchos integrantes del Plan Argentina Trabaja concurren a las universidades. “Nada más democratizador, nivelador, que la educación pública gratuita, en todos los niveles”, enfatizó.

Cristina Fernández de Kirchner habló luego de lo que definió como “un formidable plan de infraestructura”, en el que “llevamos invertidos más de 7 mil millones de pesos en equipamiento de escuelas técnicas”.

“El conocimiento por sí mismo puede enriquecer al individuo”, dijo, pero reclamó que sea “colectivo”, para enriquecer a toda la sociedad.

“Los alimentos, la investigación en desarrollo y la energía van a ser los factores que van a definir el crecimiento o no crecimiento en el futuro”, advirtió.

Valoró la repatriación de casi un millar de científicos argentinos y el crecimiento del Polo Tecnológico en las ex Bodegas Giol. Recordó que en los 70 “hubo una formidable fuga de cerebros”, por eso “la recuperación de científicos argentinos fue una tarea muy importante para nosotros”.

Resaltó los recursos destinados a incentivar la tarea de los investigadores, comentando que un investigador cobraba en 2003 1.175 pesos en el CONICET, y hoy cobra 17.400 pesos; los becarios cobraban en 2003, 800 pesos, ahora 6.829. Dijo que también había muy pocos y estaba envejeciendo el plantel, mientras que en 10 años hemos mejorado el plantel y “somos en América Latina los que más científicos tenemos por cada mil habitantes: 3”, frente a Brasil que tiene 1,4, por ejemplo. Japón, comentó, tiene 10 cada mil habitantes y tras dar datos de los países centrales, les sugirió “darles un poco más de bolilla” a los mismos.

Pasó a continuación a la salud. Destacó el valor del programa Remediar, iniciado por el gobierno de Eduardo Duhalde y dio datos de lo implementado en la última década en la materia, como así también la aplicación del calendario nacional de vacunación. “Quiero rescatar acá algo que El hizo en el año 2005, que incorporó a la vacuna contra la Hepatitis A, en 2008 se dejaron de hacer trasplantes de hígado en la Argentina con motivo de la Hepatitis A”, destacó.

Tras una enumeración de otras vacunas implementadas y sus beneficios, Cristina detalló que la mujer vive más que los hombres, aunque aclaró que “no se si yo voy a vivir más con tanto disgusto”.

“La que más me enorgullece es la tasa de mortalidad infantil: se redujo del 16.5 por 1000 al 11,7 por 1000 de 2003 a hoy”, enumeró Cristina, que en otro momento destacó que antes había sólo dos bancos de sangre, ubicados en la provincia de Buenos Aires, y hoy hay 22.

“En el año 2003 se hacía un trasplante cada 12,5 horas, el año pasado un trasplante cada seis horas en la República Argentina y en numerosos hospitales”, resaltó.

La presidenta dijo que “yo era senadora cuando Kirchner tomó la decisión de la privatizada Aguas Argentinas, porque de los planes de inversión no habían hecho nada y sólo cobraban las tarifas”.

Mencionó luego a ACUMAR, que comprende tres jurisdicciones, Nación, Ciudad de Buenos Aires, Provincia y municipios. Le recomendó a la Corte dirigirse a otras jurisdicciones para reclamar en la materia.

La presidenta de la Nación se refirió luego a obras de inversión, que dijo “se multiplicaron 44 veces en esta década”, y en ese rubro ubicó a la Televisión Digital, que definió como un elemento “democratizador”, destacando que los decodificadores se construyen aquí, y que “estamos exportando también tecnología”, recordando que “estamos instalando toda la televisión digital en Venezuela”.

“Yo espero que este año podamos conectar definitivamente a la Patagonia, a Santa Cruz, con el sistema de conectividad”, estimó Cristina, y anticipó que “dentro de muy poco nadie va a tener más esa frasesita en las boletas de luz” sobre el porcentaje destinado a su provincia.

Respecto del plan de obras para 2013/2018, se refirió al inicio de “la obra hidroeléctrica más importante de Argentina, después de Yacyretá, que van a ser las represas Presidente Néstor Kirchner y Gobernador Cepernic”.

A continuación, la presidenta habló del tema del endeudamiento y detalló todos los pasos en la materia, hasta llegar al último canje, que “englobó al 93% de los bonistas”.

“Yo quiero referirme a lo que está sucediendo estos días en Nueva York, adonde le he pedido al vicepresidente que asistiera, porque quiero que todo el mundo viera la importancia que Argentina le adjudica a este tema”, señaló, sugiriendo que todo el mundo debiera verlo. “Porque somos un país que reestructuró su deuda soberana en el 93%”, dijo, advirtiendo que “hoy no somos los únicos quebrados, es muy probable que muchos países del mundo, más temprano que tarde van a tener que reestructurar su deuda con quitas importantes y con plazos largos”.

“¿Cómo van a pagar países como Grecia, España, o Italia?”, se preguntó, definiendo al de Argentina como “un leading case político, porque significa que si el mundo, si los principales dirigentes mundiales, los que integran el G20, los gobiernos de los distintos países del mundo van a permitir que un puñado arruine a todo el mundo con millones de desocupados, con desahuciados, gente que se suicida, que no tiene casa, o va a privilegiar a sus países, a su gente. Tienen que entender que la Argentina, los 40 millones, hemos hecho un esfuerzo descomunal, sin acceder al mercado de capitales, siendo pagadores netos, estamos pagando regularmente nuestras deudas”.

Recordó que desde 2002 “hemos pagado con reservas 32 mil millones de dólares, sin acceder al mercado de capitales. Estamos también dispuestos a pagarles a estos fondos buitre, pero no en mejores condiciones que el 93% que apostó por la Argentina, porque estaríamos cometiendo primero un delito, porque estaríamos estafando a los que creyeron en nosotros”.

Aclaró entonces que “vamos a seguir pagando, porque estamos dispuestos a pagarles en las mismas condiciones que las del 93%”. Y señaló que “lo peor de todo es que de triunfar esta postura absurda de un 7% que quiere condicionar a un 93%, si realmente la Argentina tuviera que volver a pagar 173 mil millones de dólares, quebraría y tampoco podría pagar”. Y señaló que “lo que no le perdonan a la Argentina es que no hemos vuelto a pedir prestado. ¡Nos quieren volver a endeudar!”.

Cristina dijo que “endeudarse para pagar deuda financiera es como hacerlo para pagar gasto corriente” y dijo que “hemos ido a contramano de todas y cada una de las cosas que nos decían que teníamos que hacer”.

La presidenta sostuvo que “de 1976 en adelante este es el único gobierno que produjo una sustancial reducción de la deuda pública en relación con el tamaño de la economía”. Comentó que el sector privado también se endeudó, y que también “es muy bajo el riesgo de refinanciación”.

“Tenemos capacidad instalada ociosa, se puede seguir invirtiendo”, sostuvo la presidenta, asegurando que “debe ser el momento de menor endeudamiento del sector privado”. Agregó que “tiene que irle bien al sector público como al sector privado”, pues “van de la mano, indisolublemente unidos”.

Volvió a la audiencia en Nueva York y señaló que “vamos a seguir pagando nuestras obligaciones en dólares tal cual lo venimos haciendo desde el año 2005; no vamos a violar ninguna ley argentina, pero tampoco vamos a cometer ningún fraude contra los acreedores que creyeron en la República Argentina”, adelantando que “ofrecemos a estos fondos buitre que reciban lo mismo que hoy están cobrando los otros, con la misma quita y los mismos plazos”.

“Ahora, si hay un país, o una justicia, que elige perjudicar a un 93% y al equilibrio del mundo, comenzaría a dudar que pueda llamarla justicia”, dijo la presidenta.

Señaló Cristina que en el año 2003 las provincias recibían más de 24000 millones de pesos, mientras que en 2012 hubo un crecimiento de transferencias del 714%. Aseguró que se buscó desendeudar a las provincias y que por eso se decidió hacer un canje de deuda provincial.

“Hicimos una quita de casi 10 mil millones”, afirmó, con lo cual la deuda pasó a 55.000 millones de pesos y se les prestó a 20 años, con una tasa fija anual del 6%. Citó el caso de la provincia de Córdoba, que debía 6.200 millones, y la deuda a refinanciar fue de 4.200 millones.

Señaló que “se sembró un 78% más en el gobierno nuestro, que en la época de la convertibilidad, cuando no les cobraban retenciones”.

Resaltó más adelante el turismo interno y lo emparentó con el concepto de “inclusión social”.

Habló luego de las inversiones en materia de ferrocarriles y admitió que muchos se preguntan ¿por qué no antes? Dijo entonces que “estamos trabajando mucho y creo que para el año que viene el Mitre y el Sarmiento van a estar totalmente renovados, con sus vagones nuevos; ya hemos pagado 160 millones de dólares a la empresa CCR”. Esas formaciones, dijo, “van a duplicar la capacidad del transporte actual”.

Cristina recordó a continuación que acababa de inaugurar una de las banderas correspondientes al Operativo Cóndor, y dijo que otra de las banderas irá al Museo de la exESMA, que “debe ser un lugar de memoria, verdad y de alegría, porque a los muertos los recordamos con alegría”.

Hablando de Malvinas, dijo que “esta década ganada es una década ganada en materia de política exterior”. Resaltó la relación con Brasil, con “la Patria Grande”, los países africanos apoyando el reclamo argentino en Malvinas, y reiteró el pedido de “diálogo” a Gran Bretaña. “No pedimos que nos den la razón, simplemente sentarnos a negociar, porque confiamos en que la diplomacia es el único camino para defender la paz”, y aclaró que “no tuvimos nada que ver con esa dictadura que también repudiamos los argentinos”.

“¿Cómo puede ser posible, cómo se entiende que hayan aceptado dialogar y negociar con genocidas, y no con gobernantes elegidos por las urnas y que además hemos hecho de los derechos humanos uno de nuestros pilares?”, preguntó.

A continuación se refirió al memorando de entendimiento con Irán, que dijo que “me toca muy de cerca”. “Yo fui miembro de la Comisión de Seguimiento de la Voladura de la Embajada de Israel y de la AMIA”, dijo, recordando que la primera comisión se formó en Diputados, porque la investigación no avanzaba, y señaló que “hubo incluso escándalos varios”, como cuando un funcionario sugirió que el de la embajada podía haber sido una implosión.

Recordó de esa comisión a Carlos Soria, Melchor Cruchaga, Juan Pablo Cafiero, Marcelo Stubrin y ella. “Trabajamos mucho los cinco, con posturas muy duras que yo tuve que nunca salieron afuera, nunca especulé; tuve sí, dictámenes disidentes, sobre todo el último”, en el que sostuvo que “lo importante no era tener un juicio, sino encontrar la verdad”.

Dijo recordar como si fuera hoy una conversación que mantuvieron con el juez de la causa, doctor Galeano, y que “cuando comenzamos a preguntarle, llegó un momento que se terminó la reunión porque no hubo respuestas, porque se habían fabricado las causas porque no tenían ningún tipo de anclaje legal. No lo digo ahora, lo dije en aquel momento, lo escribí y lo firmé”.

Aclaró respecto de las versiones que emparentaron el acuerdo con Irán con negociaciones comerciales, las rechazó y detalló negociaciones anteriores, y dijo que en cambio “este Gobierno jamás negoció en materia nuclear, somos país líder en materia de no proliferación nuclear, teniendo desarrollo nuclear”. El otro argumento fue, dijo, que queríamos venderle a Irán cereales. Se basó en una nota del diario La Nación y a una nota puntual escrita por José Claudio Escribano, donde el periodista mencionaba en referencia a Irán que en 1999 los iraníes esbozaron un renovado interés en productos argentinos, después de haber desaparecido de nuestro mercado después de las imputaciones que se le hicieron por el atentado de 1994. “La reinserción iraní entre los compradores preocupa a la diplomacia israelí”, dijo, e hizo referencia a un supuesto mejoramiento de la relación entre Estados Unidos e Irán.

¿Por qué la firma del acuerdo? “Porque soy una persona que le gusta hacer referencia a los problemas”, aseveró. Dijo que todos saben que la causa está inmovilizada desde hace años, porque sin tomar declaración ninguna causa penal puede avanzar. “Y la verdad que mi personalidad no es para hacer la plancha”, aseguró, remarcando que “mi compromiso con la causa es encontrar la verdad”.

“Yo quiero saber qué pasó adentro también”, aseguró, en referencia a “quiénes fueron los que encubrieron, los que escondieron las pruebas, y así como vamos, nunca se va a saber la verdad. Han transcurrido casi 21 años de la voladura de la embajada, 22 personas murieron, algunos ciudadanos israelíes; ¿alguien puede decirme algo de lo que pasó en esa embajada? ¿Hay alguien acusado, alguien al que le hayan librado orden de captura? Van a cumplirse 19 años de la voladura de la AMIA y estamos igual que siempre; teníamos que destrabar esto. ¿Qué es lo peor que puede pasar si no cumplen? Vamos a estar igual que ahora, entonces ¿por qué no intentar? Siempre hay que intentar en la vida resolver los problemas. Será que soy parte de una generación que veía las cosas y arremetía, y así les salió, pero me niego a ser de esos pusilánimes vegetativos que están haciendo la plancha y no les importa nada…”.

“Me niego al protocolo”, concluyó.

Tras fuertes cánticos, especialmente el de “che gorila”, Cristina recordó haber hablado con todos los familiares de las víctimas, y advirtió que parte del encubrimiento se debe a un sector de la dirigencia comunitaria.

Dijo que el mundo necesita paz y reclamó que lo que sucedió en nuestro país pueda servir para fines de la geopolítica internacional. “Por eso metí esto, por eso lo hicimos y ojalá puedan trasladarse las autoridades judiciales a tomar declaración, para poder saber exactamente las cosas”, deslizó. “Con esa intención, lo voy a intentar”, insistió.

“Hipócrita no voy a ser nunca, y voy a hacer lo que creo que tengo que hacer”, aseguró.

Pasó a continuación a la seguridad, cuestión en la que aseguró que hubo una gran inversión del Estado. Dijo que la inversión creció en un 631%, gastándose el año pasado más de 23 mil millones.

Tras una serie de datos revelados, advirtió sobre la desmoralización de la fuerza por el manejo de las excarcelaciones. “Es horrible privar a alguien de la libertad, pero más horrible es que quien ha sido liberado mate a un tercero”, enfatizó.

Aclaró luego que “en cada provincia la seguridad corresponde al gobierno de esa provincia, ni siquiera a los intendentes”.

“Esto me lleva al último tema, que es el de la Justicia”, arrancó Cristina, centrándose a continuación en el tema que más expectativas había abierto.

La presidenta anticipó una serie de leyes que “van a ser sometidas a consideración de este Parlamento durante el mes de marzo”.

La primera va a tener por objeto al Consejo de la Magistratura, dijo.

“No se va a reformar ninguna Constitución, quédense tranquilos”, aseguró, resaltando que “quiero en serio una justicia democrática, no corporativa, no dependiendo de los factores económicos”. Cristina dijo que “el Consejo puede estar integrado por más gente del ámbito académico, porque qué título más importante que el de ciudadano, pero evidentemente hay una limitante constitucional, que establece que el tribunal debe estar integrado por abogados, jueces, académicos, representantes del Congreso…”. Dijo que de estos, sólo los legisladores son elegidos por la gente, y al respecto anticipó que “la totalidad de los miembros del Consejo de la Magistratura sean elegidos por el pueblo: representación popular en la totalidad de los integrantes”.

“Absolutamente los jueces, ni los abogados tienen coronita para ser elegidos por ellos; los ciudadanos pueden elegir presidentes, gobernadores, senadores, diputados… No es que van a elegir a los jueces, estoy hablando del órgano, de los consejeros”, puntualizó, aclarando que no pretende que los magistrados sean elegidos por el voto.

Los jueces, abogados, académicos y científicos que vayan a integrar al Consejo, deben ser votados por los ciudadanos, dijo, para que la sociedad “se vea representada en ellos”.

Anticipó la creación de cámaras de casación en las cuatro ramas fundamentales, de modo tal que “haya elementos que aligeren la instrumentación de justicia”.

“También queremos democratizar el acceso al sistema judicial; creemos que el Poder Judicial no debe ser un área donde acceda el que es conocido de tal o pariente de cual”, dijo Cristina sugiriendo un sistema de “sorteo público” que permita ingresar al Poder Judicial, porque ello “no debe ser un privilegio”. “Eso también es democratizar el Poder Judicial”, dijo.

La presidenta dijo que también “debe haber un acceso y una información en todo lo que hace a que todo el mundo sepa cuáles son las causas ingresadas”. Puso el ejemplo del Parlamento, donde cualquier legislador sabe cuáles son los asuntos entrados, mientras que en la Justicia no existe ese sistema que interpretó como de “transparencia”.

“A los políticos nos cuentan a todos las costillas, y está bien”, aclaró, reclamando transparencia para todos los sectores.

Se refirió luego al proyecto presentado por el diputado Kosiner para que los jueces paguen el impuesto a las Ganancias. “En realidad la ley para que los jueces paguen ganancias ya fue sancionada –dijo-, es la 24631, es un proyecto que viene a modificar una ley de Cavallo”. Dijo que ese proyecto fue convertido en ley, y la misma mereció una acordada por parte de la Corte que presidía el doctor Nazareno.

Aclaró que no es un tema de impacto fiscal, sino que debe ser discutido por el Poder Judicial, pero no es algo que deba hacer el Poder Legislativo, pues ya ha habido una ley que ha sido objeto de interpretación constitucional. Y en esos casos, la que tiene la última palabra es la Corte Suprema.

Anticipó luego que se armará un registro de causas y publicidad, más dos leyes más. Una referida a medidas cautelares. Definió a las cautelares como “una fuente de denegación de justicia”. Dijo al respecto que las medidas cautelares contra el Estado “son un absurdo”, cuando son de estricto orden patrimonialista, porque el Estado no puede quebrar nunca.

“Esto debe tener una reglamentación, no una eliminación”, aclaró. “Yo creo que las cautelares tienen que volver a su verdadero lugar, por eso también quiero hacer una reforma al Código Procesal”.

Dijo que hace falta también una ley de responsabilidad del Estado. “Cuando se sancionaron los códigos, el Estado no existía, era una figura inexistente”, dijo, aclarando que el Estado no puede ser tratado como una cuestión entre civiles. Necesita otro tratamiento, “no privilegiado, pero tampoco castigado”, dijo, señalando que “una vez que pasa al Estado, todo se convierte en litigioso”.

También anticipó el envío de una ley que tiene que ver con las declaraciones juradas de todos los que integramos el poder público. “Porque es muy selectivo el conocimiento público que se tiene de las declaraciones juradas”, señaló Cristina, anticipando que deberá poder contarse con las declaraciones juradas de todos los poderes del Estado.

Sugirió que también debería poder accederse a más información del sector privado, pero más del sector público, “pero de todos, porque los sueldos del sector público los garpa toda la gente…”, tras lo cual pidió disculpas por la utilización del término “garpar”.

“En la justicia es imposible acceder a la declaración de nadie”, destacó.

Para concluir, Cristina se refirió a su esposo, cuando le tocó inaugurar en 2006 la Asamblea Legislativa, y dijo “es preciso siempre recordar de qué situación venimos; vamos de a poco superando con esfuerzo lo que constituyó la peor crisis de nuestra historia (…) Venimos del infierno intentando salir de él, por eso debemos actuar con memoria, debemos repasar los hechos que marcan con tanta contundencia cuánto hemos avanzado, cuanto falta recorrer y cuanto ha sido construido”.

“El esfuerzo debe ser continuado, no queremos volver al pasado, queremos con memoria, verdad y justicia, construir las bases de un sólido futuro; como consecuencia de las irresponsables políticas del pasado, la Argentina es todavía un país injusto (…) Hay que volver a instalar la visión de progreso de nuestra patria”.

Cristina aseguró que hemos salido del infierno y que “en nombre de El, de los que ya no están, de todos ustedes y de los cuarenta millones de argentinos, me voy a jugar la vida para no descender esa escalera, y todos debemos hacer un enorme esfuerzo por no volver nunca más a ese lugar horrible del que él nos sacó”.

Eran las 16.12 y concluía así su discurso de 3 horas 36 minutos.

Los prolegómenos

El plenario de senadores y diputados nacionales se inició a las 11.27, con la interpretación del Himno Nacional por parte de Facundo Nolasco, a quien Néstor Kirchner le regaló un violín, quien fue el encargado de ejecutarlo.

La presidenta arribó al Congreso por la explanada de la calle Entre Ríos. Allí la aguardaba una comisión de recepción exterior conformada por los diputados Norma Abdala de Matarazzo (Frente Cívico por Santiago), Mario Negri (UCR), Alicia Ciciliani (PS-FAP), Enrigue Thomas (Frente Peronista), y los senadores Luis Juez (Frente Cívico-FAP), Eugenio “Nito” Artaza (UCR), y María Laura Leguizamón y María José Bongiorno del Frente para la Victoria.

Ya en el Parlamento, la Presidenta se encontró con una comisión de recepción interior integrada por los diputados Agustín Rossi (Frente para la Victoria), Ricardo Gil Lavedra (UCR), Federico Pinedo (PRO), Juan Carlos Zabalza (PS-FAP), y los senadores Elena Corregido (Frente para la Victoria), Martha Borello (UCR), Sonia Escudero (Frente Peronista) y María Higonet (PJ).

Luego pasó por el Salón de Pasos Perdidos donde descubrió de una de las siete banderas que flamearon por algunas horas en las Islas Malvinas durante el denominado “Operativo Cóndor”, en 1966. A continuación se dirigió hacia el recinto de la Cámara baja para dar su mensaje.

De esta manera, la mandataria cumple con el artículo 99, inciso 8 de la Constitución Nacional que obliga al titular del Poder Ejecutivo a realizar “anualmente la apertura de las sesiones del Congreso, reunida al efecto ambas Cámaras, dando cuenta en esta ocasión del estado de la Nación, de las reformas prometidas por la Constitución y recomendando a su consideración las medidas que juzgue necesarias y convenientes”.

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