Las empleadas domésticas tienen su ley

Por Nancy S. Gonzalez

Una vez más, desde este banca hemos tenido el privilegio y el honor de acompañar una ley nacida en el seno de este proyecto nacional y popular que, año a año, amplia derechos y mejora la vida de nuestros trabajadores,

Nuevamente, nuestro Congreso Nacional se avoca a la tarea de reconocer derechos a aquellos a quienes hasta ahora se les negaban. Este es el caso de las empleadas domésticas (un 95% del personal doméstico en casas particulares pertenece al género femenino) que habían quedado excluidas de la expresamente de la ley de Contratos de Trabajo (artículo 2º de la Ley 20744), sancionada por la dictadura militar en 1976. Esa insostenible situación se mantuvo, sin justificación alguna, por casi 40 años.

Así las cosas, esta exclusión generaba que las empleadas domésticas no tuvieran protección legal alguna, violando así sus derechos constitucionales y las prerrogativas que tienen origen en los tratados de derechos humanos incorporados a nuestra Constitución Nacional desde la reforma de 1994.

La iniciativa que se votó en el día de la fecha, había sido originalmente presentada por el Poder Ejecutivo nacional en marzo de 2010, habiendo obtenido media sanción de la Cámara de Diputados al año siguiente. Luego de ser aprobado con modificaciones en el Senado, el proyecto volvió a la cámara baja para convertirse en ley.

La nueva ley establece que “Se considerará trabajo en casas particulares a toda prestación de servicios o ejecución de tareas de limpieza, de mantenimiento u otras actividades típicas del hogar.” Quedando excluidas de la misma las personas que estén emparentadas con el empleador, las que fueron contratadas por personas jurídicas (que se rigen por la ley de contrato de trabajo), las personas que realicen servicios adicionales al de limpieza (como cuidado de enfermos, servicios de chofer, etc).

Asimismo, la nueva ley establece cuestiones indispensables tales como  el derecho a un horario laboral de 8 horas diarias, con un tope de 48 semanales con un descanso semanal de 35 horas corridas a partir del sábado a las 13 horas. También prevé el cobro de horas extras y francos trabajados, prohíbe la contratación de menores de 16 años, fija topes en las jornadas de quienes tengan entre 16 y 18 años e introduce la licencia por maternidad y matrimonio, así como también previsiones referentes a la remuneración, extinción del contrato de trabajo, indemnización, beneficios de seguridad social, y se establece la autoridad de aplicación.

Los cambios hechos en el Senado reinstalaron además la creación de un Consejo para la negociación del salario que estaba contemplado en el proyecto original.

Nancy S. González es diputada nacional del FpV de Chubut

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