Desde Diputados reclaman a la presidenta que se abstenga de avanzar con la designación del general de División César Milani al frente de la fuerza. La palabra final la tendrán los senadores, que deberán tratar su pliego.
El mismo día que la Cámara alta frenó, al menos por una semana, la designación de Nilda Garré al frente de la embajada argentina en la OEA, se anunció la designación de una nueva cúpula para las Fuerzas Armadas. La decisión de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner incluye un nombre controvertido, que deberá también sortear el escollo del Senado: César Milani, el general designado para comandar el Ejército.
Por lo pronto, son varios los diputados nacionales que expresaron sus prevenciones contra ese nombramiento. “La decisión del Poder Ejecutivo Nacional de promover la designación del general César Milani como jefe del Estado Mayor General del Ejército Argentino, es una decisión absolutamente desatinada”, expresó el diputado nacional del GEN Omar Duclós, quien advirtió que es trata de “un oscuro personaje que como vicejefe concentraba el poder real en la fuerza y, al mismo tiempo, como jefe de Inteligencia manejaba un gran aparato de espionaje al servicio del kirchnerismo”.
“Como si fuera poco, el general Milani, subteniente especializado en inteligencia en el Batallón de Ingenieros de Construcción 141 por el año 1975/76, se desempeñó en el 'Operativo Independencia', en la provincia de Tucumán y su actuación es investigada por la justicia en el marco de los delitos de lesa humanidad cometidos en el lugar”.
“El Ejército Argentino en plena vigencia de la democracia no puede sufrir la afrenta de ser dirigido por este tenebroso personaje. Lamentablemente el Gobierno Nacional, así como ocurrió con la sanción de la Ley Antiterrorista y la instrumentación del "Proyecto X" de Gendarmería, para espiar a los referentes sociales, gremiales y políticos que se movilizan para defender distintas causas populares, agudiza sus contradicciones y sepulta cada día más su declamado proyecto progresista nacional y popular”, aseguró Duclós. Por ello presentó un proyecto en la Cámara de Diputados solicitando a la presidenta que se abstenga de enviar el pliego con la propuesta de designación para el acuerdo del Senado, y en caso de no hacerse lugar al pedido, solicitar a los senadores rechacen la propuesta.
Similares argumentos ya había expresado la diputada Victoria Donda quien recordó que Milani participó como subteniente especializado en inteligencia destinado al Batallón de Ingenieros de Construcción 141 -en relación con el Operativo Independencia en Tucumán-, desde el 1 de febrero de 1976 -comandado por el general Acdel Vilas y luego por Antonio Bussi- hasta el 6 de febrero de 1977. “De ningún modo este hombre pudo haber ignorado la tortura, fusilamientos ilegales o desapariciones de ese nefasto operativo -dijo-. Por otro lado, a Milani le atribuyen ser el cerebro del controvertido Proyecto X de espionaje sobre las organizaciones sociales”.
A su vez, el diputado porteño y candidato a senador porteño Alejandro Bodart (Nueva Izquierda) cuestionó duramente la decisión de la presidenta. “Semejante designación desnuda el doble discurso K sobre los derechos humanos. Un acusado como partícipe de la represión en el Operativo Independencia, y además 'servicio' del siniestro Batallón 601 de Inteligencia del Ejército en la dictadura militar, está muy lejos de ser una mínima garantía de respeto a los derechos democráticos”.