El diputado Fabián Rogel presentó en el Congreso su libro “Volver a empezar: Pasado, presente y futuro de los hidrocarburos en la República Argentina”. El radical trazó un panorama sobre la política energética del Gobierno y criticó la “conveniencia” por la que se expropió el 51% de YPF.
Con el respaldo de importantes referentes del radicalismo, el diputado nacional por Entre Ríos Fabián Rogel presentó en el Congreso su libro “Volver a empezar: Pasado, presente y futuro de los hidrocarburos en la República Argentina”. La obra, que fue editada por la imprenta del Congreso y contó para eso con el apoyo del propio presidente de la Cámara baja, Julián Domínguez, fue lanzada en un acto en el Salón Delia Parodi con amplia presencia radical. Del evento participaron casi todo el espectro interno de la UCR como Hipólito Solari Yrigoyen –autor del prólogo-, el dirigente Manuel Casella, el titular del bloque en la Cámara baja, Ricardo Gil Lavedra, los diputados Ricardo Alfonsín, Mario Negri, Atilio Benedetti, María Luisa Storani, Juan Pedro Tunessi, y Eduardo Santín, y los senadores Ernesto Sanz y Arturo Vera, entre otros.
El texto está dividido en tres partes y cuenta con los aportes del historiador e investigador Alejandro Olmos y el contador Gustavo Callejas, ex subsecretario de Combustibles del Gobierno de Raúl Alfonsín.
“Este libro sintetiza la posibilidad no sólo de recuperar los hidrocarburos, sino de tener una visión distinta, para que YPF vuelva a ser para lo que fue con Hipólito Yrigoyen”, indicó Olmos. Para Callejas, “el vendaval menemista que todavía continúa no dejó nada; por eso, como el título de este libro lo indica, tenemos que volver a empezar”. “Es un libro para mirar el futuro y nos convoca para seguir adelante”, coincidió Gil Lavedra. Fernando “Pino” Solanas (Proyecto Sur), quien también participó de la presentación, sostuvo que “es todo un acontecimiento que se rememore esta larga cruzada para recuperar el petróleo”.
A grandes rasgos, la síntesis de la obra se halla en una propuesta integral del radicalismo “para que la Argentina vuelva a tener soberanía hidrocarburífera”, a más de un año de que el Congreso sancionara, con apoyo del bloque, la expropiación del 51% de las acciones de YPF, pertenecientes a Repsol.
Rogel explicó en el lanzamiento que el libro reúne tres grandes objetivos: “hacer docencia”, “dejar testimonio de lo que ocurrió” y “aportarle a la Nación siete proyectos” en materia de hidrocarburos que llevan su firma, “un programa integral que, si se aprobara, volveríamos a tener soberanía hidrocarburífera, y la Argentina podría salir de este estancamiento económico con recesión que está generando inflación y que se está comiendo el salario de los trabajadores”. En esta línea, el legislador consideró que “lo más difícil en estos últimos veinte años del país es que la gente no logra vincular su situación salarial, la pérdida de empleo y esta recesión con los grandes temas; entonces, vincular el desarrollo económico a estos grandes temas es uno de los grandes desafíos y en eso consiste y es lo que persigue este libro”. Sobre éste y otros tópicos charló el entrerriano con Semanario Parlamentario.
- ¿Qué fue lo que lo movilizó a publicar este libro?
- Primero, muchos desvaríos dentro del seno mi partido, y segundo, la simulación del Gobierno. Un día llego a la Comisión de Legislación General, donde el oficialismo me alcanza un proyecto de resolución para declarar el día que se sancionó el 51% de las acciones de YPF como Día de la Soberanía Hidrocarburífera Nacional. Entonces yo pregunté con mucho respeto si este era el día que había nacido o muerto (Enrique) Mosconi. El oficialismo hace el esfuerzo de simular haber transformado el país por solamente haber expropiado el 51% de las acciones de la empresa, que nada tiene que ver con la que dejamos en 1989 -que se paraba en el mercado hidrocarburífero con el 70 % de la comercialización, extracción y proceso integral del petróleo en la Argentina- a esta empresa que hoy tiene (Miguel) Galuccio en sus manos y que solamente se para en el marcado con el 28%. Estas dos razones me llevaron a que había que dejar testimonios, presentar estos siete proyectos y ofrecerlos como un programa. Entre esos siete proyectos, el aporte más importante que hemos hecho es el de una nueva ley de Hidrocarburos para el país. Es el único proyecto que existe de diputados y senadores, donde se recogen no sólo las mejores tradiciones yrigoyenistas y de Mosconi, sino fundamentalmente donde hemos recogido los trabajos de la Fundación Illia, del Morena y de muchos argentinos que han venido trabajando durante estos últimos veinte años para volver a empezar.
- ¿Qué posibilidades tienen estos proyectos de ser aprobados?
- Por el momento ninguno, porque la política tiene dos formas de realizarse: por convicción o por conveniencia. La política de las convicciones es la que, de frente a la sociedad, en una propuesta electoral, la arma, la escribe, la firma y la presenta ante la Justicia y le dice al electorado “si yo soy gobernador, presidente o cualquier cargo, voy a realizar esto”. La política de la conveniencia es en la que usted promete cuestiones generales y va llevando el gobierno de acuerdo con las circunstancias que se van dando. Muchas veces usted puede tomar medidas acertadas, pero es por reacción, por conveniencia: el caso más patético es este del 51%.
- ¿Por qué fue por conveniencia?
- Porque se estuvo diez años con el poder del actual gobierno y solamente cuando la presidenta Cristina Fernández de Kirchner se enteró que tenía que importar diez mil millones de dólares de energía para cubrir la demanda interna, ahí reaccionó. En esto hay conveniencia y no convicción. Uno de mis proyectos propone avanzar sobre las otras áreas que fueron más concesionadas. La ley vigente, del Gobierno de (Juan Carlos) Onganía, dice que no se pueden dar más de cinco áreas por empresas, y hay empresas que tienen hasta 32 áreas. La ley actual prevé claramente que bajo criterio de nulidad no se puede otorgar un área que no sea por licitación y la mayoría fueron otorgadas por decreto. Las áreas de inversión no han sido absolutamente monitoreadas, pliego en mano usted va hoy y hace un proceso de auditoría y se tienen que caer más del 50% de las áreas… entonces evidentemente el Gobierno no ha actuado por convicción, actuó por conveniencia. Tal vez no tanto del lado del radicalismo, pero sí creo que al famoso discurso de la oposición y al progresista le falta un mayor sentido de pertenencia en estos casos. Estoy cansado de escuchar que se habla demasiado de riesgo de la República, de la división de poderes, de la seguridad jurídica, pero en el fondo me parece que es una elegante manera de no definirse por estos temas. Estos temas significan meterse con los que mandan, y el poder siempre ha chillado como en toda sociedad. Y no siempre es cómodo meterse con los que mandan. Entonces, por el momento no observo una voluntad política generalizada de avanzar en esta dirección para recuperar en el país la soberanía energética, y mucho menos lo espero del Gobierno.
Apoyo irrestricto
- ¿Qué va a pasar con el radicalismo en su provincia, Entre Ríos?
- Estoy ayudando y he facilitado enormemente las cosas, lo sabe la dirigencia política, inclusive aunque no coincida con lo que se ha resuelto, pero me he propuesto no ser escollo y me voy a subir en todas las tribunas de la Provincia. Pero resta ver cómo va a funcionar la estructura del radicalismo, que fue once veces gobierno en la provincia de Entre Ríos y que aún en los peores momentos hemos salido segundos. También resta saber cuánto va a caer el Gobierno, va a caer muchísimo del 54% que sacó en la Provincia, y resta ver este matrimonio nuevo entre Jorge Pedro Busti, tres veces gobernador de Entre Ríos, y esta otra figura nueva que se ha levantado un poco por los medios nacionales y por su tarea en defensa de los intereses del campo, y que es Alfredo De Angeli, cuando se suma y se resta entre sí.
“Volver a empezar”
En palabras de Fabián Rogel, su libro consta de tres grandes partes, antecedidas por un prólogo de Hipólito Solari Yrigoyen. En la primera, el historiador e investigador Alejandro Olmos narra en términos jurídicos e históricos “cómo comenzó el desguace del Estado y cuál fue todo el andamiaje jurídico bajo una interpretación dañosa de la Ley de Hidrocarburos que rige en el país”. Luego, el ex subsecretario de Energía del Gobierno de Raúl Alfonsín, Gustavo Callejas, relata la “grandeza” que tuvo el país cuando YPF pertenecía al Estado, “cuando en definitiva la Argentina tenía una política de soberanía”. Por último, el mismo diputado se encarga de proponer siete proyectos con sus respectivos fundamentos, que considera necesarios para “volver a andar el camino que necesita la República Argentina en la materia”.