Al presentar a los candidatos del Frente para la Victoria, la presidenta realizó una fuerte defensa de la gestión gubernamental de los últimos diez años, llamó a “ganar otra década”, volvió a cargar contra el fallo de la Corte contra la reforma judicial e insistió con que en 2015 quiere ser jueza. Llamó a sus dirigentes a “tener la piel muy curtida” frente a los ataques.
En el marco de un polideportivo de Argentinos Juniors colmado de militantes, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner dio formalmente el puntapié inicial de la campaña del Frente para la Victoria y, al hacerlo, diferenció a ese partido de los otros que se presentarán a las elecciones, resaltando que en los últimos diez años “fue el único que no cambió de nombre ante cada elección”.
El acto se había presentado como el lanzamiento de “los candidatos de Cristina”. Y a propósito de ello, modificó esa aseveración, señalando que en realidad no eran sus candidatos, sino “los candidatos del Proyecto Nacional y Popular”.
En su mensaje, Cristina Fernández resaltó que “es importante saber de qué lado se está cuando se dan los debates por la distribución del ingreso y la inclusión social”, destacando que “hay que elegir de qué lado se está en las peleas, siempre vamos a estar con los trabajadores, con la salud y de la educación”.
La mandataria habló de la oposición y de las críticas de algunos sectores hacia la Asignación Universal por Hijo. Resaltó que “no somos perfectos, tampoco los mejores, pero puedo asegurar que nos rompemos el alma para seguir gobernando y conseguir lo que falta”.
Volvió a referirse a “un mundo que se cae a pedazos” y puntualizó que “la historia reciente, y la no tan reciente, nos demuestra que una idea de Nación es la única posibilidad para garantizar la inclusión social, la educación, la vivienda, el salario y la jubilación para los argentinos”.
Contrariamente a lo que habían sugerido algunos editorialistas, no realizó un renunciamiento público a buscar la reelección. Por el contrario, dijo que “todavía falta mucho más por hacer”, y habló de ganar “otros diez años” para “poder recuperar 50 años de atraso y miseria”.
“Tenemos que garantizarle a los jubilados la movilidad de dos veces por año y la asignación universal por hijo que a muchos no les gusta”, expresó en un discurso iniciado pasadas las 13.
Advirtió a los militantes que habrá muchas críticas y se refirió especialmente a las que se hacen contra “quien ya no puede defenderse”, en referencia a su esposo y a parte del periodismo”. Asimismo advirtió a sus dirigentes que “van a caer como ave de rapiña para denostarlos y criticarlos”. Llamó a “gobernar la Argentina, no ponerle palos en la rueda, y por eso nos acompañan los gobernadores, también sobre ellos van a caer como ave rapiña para denostarlos y criticarlos”, y por eso les pido que aprendan de Eva Perón “que fue la mas atacada de la historia”.
A propósito de las elecciones, dijo que “el ciudadano elige cada dos años, pero quienes tienen la responsabilidad de gobernar un país eligen todos los días si van a favorecer a los más vulnerables o a los más poderosos”.
En su discurso también tuvo un párrafo para la inflación, pero para adjudicarle la responsabilidad de ello a los empresarios.
Reivindicó también la “democratización de la Justicia”, que aseguró que va a llegar en algún momento, pues se debe “votar a los representantes de la Justicia”, y nuevamente hizo referencia a que en 2015 va a ser jueza”, en irónica referencia a que así podrá hacer más “con muy poquito”.