Los palcos se colmaron de familiares, amigos y militantes. El Frente para la Victoria le dio la espalda a Julio Cobos cuando prestó juramento. El mendocino y Elisa Carrió, de los más silbados. Todo el color de la sesión preparatoria.
Las presencias. No quisieron perderse la sesión preparatoria algunas personalidades de la política y los Derechos Humanos. En el palco de invitados del oficialismo se la vio a la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, siguiendo con atención la jura.
Más atrás se ubicó el intendente de La Matanza, Fernando Espinoza, junto al diputado saliente Luis Cigogna y el ministro de Seguridad bonaerense, Alejandro Granados.
No sólo el ex jefe comunal de Ezeiza fue a apoyar a su mujer, la reelecta Dulce Granados. Entre las sillas también se la vio a la ex mujer de Diego Maradona Verónica Ojeda, cuyo hijo es ahijado de la diputada.
En la primer bandeja de palcos también estuvieron la presidenta provisional del Senado, Beatriz Rojkés, y el secretario general de APL, Norberto Di Próspero. El referente del Frente de Izquierda, Jorge Altamira, apareció tras una bandera del Partido Obrero en la tercer bandeja.

Luego de la derrota, al recinto. No habló, pero despejó las dudas sobre si asumiría su banca de diputado tras el resultado adverso en las elecciones. El ex intendente de Lomas de Zamora Martín Insaurralde llegó cuando el recinto ya estaba bastante lleno y se ubicó junto a Carlos “Cuto” Moreno y Edgardo Depetri, con quienes dialogó durante toda la sesión. A la que no se vio fue a su pareja, Jésica Cirio…
La barra “renovadora”. “¡Borombombón, borombombón, este es el Frente Renovador!”. El eufórico canto bajó desde uno de los palcos superiores cuando Sergio Massa ingresó al recinto, escoltado por sus dos hijos y su par Felipe Solá, mientras una lluvia de volantes del FR caía sobre las bancas. La ovación se repitió cuando juró el tigrense, uno de los más aplaudidos.
Guerra de hinchadas. Obviamente, el kirchnerismo también llevó su barra. Con los dedos en “v” y al ritmo del clásico “vengo bancando este proyecto…”, los diputados arengaban a los militantes. Aún conservando la mayoría, los oficialistas lograron opacar por momentos a la hinchada del Frente Renovador.
Banderas en tu corazón. Como era previsible, las bandejas del recinto lucieron banderas de todo tipo. Entre otros, se vieron trapos con inscripciones de Unidos y Organizados, La Cámpora, “Kristina, Alperovich, Jaldo, Tucumán”, “Movimiento Solidario Popular” de Tierra del Fuego y una en honor al matancero Alberto Balestrini que rezaba “Fuerza, Alberto”.
Los más aplaudidos. “Somos de la gloriosa Juventud Peronista…”. Los diputados kirchneristas estallaron en una ovación cuando juró el tándem bonaerense de Juliana Di Tullio, Diana Conti, Carlos Kunkel, Remo Carlotto, Carlos “Cuto” Moreno y Héctor Recalde. Sin dudas, de los más aplaudidos.
Los más silbados. Vestida de rosa claro, ya entrada la sesión, Elisa Carrió bajaba las escaleras y una catarata de abucheos se abalanzó sobre el recinto, mientras la cívica simulaba una entrada triunfal y saludaba con la mano a su alrededor. La silbatina se multiplicó al momento de la jura, pero cuando parecía que ningún diputado podía superarla, Julio Cobos se convirtió en el hombre más abucheado de la jornada. Tanto, que hubo que esperar varios minutos hasta que se hiciera silencio.
De espaldas al “traidor”. En sintonía con esos abucheos, los diputados del Frente para la Victoria giraron sus bancas y le dieron la espalda a Cobos cuando prestó juramento. Sólo el presidente de la cámara, Julián Domínguez, permaneció impávido observando al mendocino. Cuando terminó, algunos legisladores se animaron también a gritarle “traidor”.
Roja a Carrió. Héctor Baldassi tuvo su momento de protagonismo. Cuando bajó a jurar, el ex árbitro de fútbol recibió gritos de todo tipo, desde un “¡volvé a la cancha!” hasta otro que, más osado, le pidió “¡sacále la roja a Carrió!”. La cívica no estaba presente.
Chaqueñas cercanas. Separadas años luz políticamente, muy cercana parece ser la relación que cultivan Elisa Carrió y Sandra Mendoza. Al menos las dos diputadas oriundas del Chaco mantuvieron una animada charla durante la sesión preparatoria. ¿Le habrán “sacado el cuero” al ex de la diputada del FpV, el nuevo jefe de Gabinete nacional?
La diputada de más edad. Como lo indica el reglamento de la Cámara baja, la sesión preparatoria debe ser abierta por el legislador o la legisladora de mayor edad del Cuerpo. Si bien los cálculos apuntaban a Mirta Pastoriza (76), la santiagueña no estuvo en el recinto y habilitó la jura la kirchnerista Adriana Puiggrós (72).
El reclamo del FIT. Néstor Pitrola debutó como orador en el recinto apenas iniciada la sesión, cuando adelantó que recurrirán a la Corte Suprema para impugnar la elección de los diputados cordobeses, mientras su par Nicolás Del Caño exhibía un letrero que indicaba “No al fraude contra el FIT”. Más tarde, un desaforado grito bajó desde un palco. “¡Esa banca es del Frente de Izquierda!”, se escuchó. Fue cuando juraba Diego Mestre.
El “batacazo” de Zamora. Un cartel blanco con fondo rojo se asomó entre las bancas cuando juraba la santiagueña Norma Abdala de Matarazzo. Quien lo exhibía muy animada era la diputada Graciela Navarro. El texto negro rezaba “64,57% Gerardo Zamora”, quien horas después asumió como senador nacional.
Ubicaciones. El nuevo mapa del recinto de Diputados exhibió cambios de lugares entre los legisladores. Por ejemplo, Patricia Bullrich se sentó por primera vez junto a los diputados del Pro. Facundo Moyano y Omar Plaini se ubicaron juntos, ya lejos del sector oficialista. Más solo que nunca, Francisco De Narváez quedó relegado a una banca contra la pared.
En el estrado. Tres diputados debieron jurar desde el estrado por temas de salud: fueron Mario Barletta, Héctor Daniel Tomas –con muletas tras el accidente en el helicóptero de José Luis Gioja- y Jorge Triaca, por su discapacidad motriz. La socialista Gabriela Troiano fue escoltada por Juan Carlos Zabalza a raíz de su discapacidad visual.