Era sabido que la llegada de Miguel Del Sel al Congreso Nacional daría que hablar. Si bien aún no tuvo oportunidad de mostrarse en su nuevo cargo de diputado, ya le empezó a poner humor al ambiente. Según comentan, en el cuarto piso del edificio de Rivadavia 1829 -donde tienen despacho algunos diputados- el cómico […]
Era sabido que la llegada de Miguel Del Sel al Congreso Nacional daría que hablar. Si bien aún no tuvo oportunidad de mostrarse en su nuevo cargo de diputado, ya le empezó a poner humor al ambiente. Según comentan, en el cuarto piso del edificio de Rivadavia 1829 -donde tienen despacho algunos diputados- el cómico es el anfitrión de estruendosos shows nocturnos para el Pro. Hasta dicen que el olor a asado se cuela por las demás oficinas. Y eso que Midachi es pasado…