Durante el año que acaba de concluir, hubo casi la mitad de sesiones y proyectos entre el año que acaba de concluir y el anterior, pero superando a 2011.
La Cámara de Diputados trabajó durante el año que acaba de concluir prácticamente la mitad de lo que lo hizo en 2012, tanto en sesiones como en proyectos aprobados, pero casi el doble que en 2011.
Así se desprende de un informe elaborado por el Cuerpo, que analiza el período comprendido entre 2011 y 2013. En ese balance legislativo se puntualiza que hubo en ese período 32 sesiones de Diputados, 11 de tablas, 17 especiales, una informativa, 3 preparatorias y otras tantas extraordinarias.
Una muestra de que 2013 no escapó a la norma que establece una merma de la actividad en los años electorales se da en la cantidad de sesiones con relación a 2012. Hubo 4 el año pasado, contar 7 en 2012 (incluido diciembre de 2011, esto es a partir de las renovación legislativa). También la merma es de casi el 50% en cuanto a sesiones especiales, pues hubo 6 en 2013 y 11 el año anterior; ninguna sesión informativa en 2013 -el jefe de Gabinete no concurrió ese año a la Cámara-, contra una del año anterior; una preparatoria en 2013, contra dos en 2012, y no hubo sesiones extraordinarias el año pasado, contra tres del período 2012 -a razón de dos en diciembre de 2011 y una en febrero 2012-.
Con todo, los números son sustancialmente mayores que en 2011, último año en el que la oposición tuvo cierta supremacía: hubo entonces 2 sesiones de tablas y 5 especiales.
Durante las sesiones realizadas en el período analizado, se aprobaron en la Cámara baja 301 proyectos de ley, 93 de ellos con sanción definitiva. 208 proyectos de ley fueron pasados al Senado, en tanto que se aprobaron 232 resoluciones conjuntas, 241 individuales y 26 declaraciones.
Un análisis comparativo entre los últimos años muestra la misma relación marcada en cuanto a las sesiones, entre el año que acaba de concluir y el anterior. Durante 2013 obtuvieron sanción definitiva 29 proyectos de ley, contra 64 del año anterior. Aquí la relación es inferior entre 2013 y los años precedentes, pues en 2011 se aprobaron definitivamente 44 proyectos de ley, 42 en 2010, y 31 en 2009.
Los 43 proyectos de ley comunicados al Senado -esto es, con media sanción o sanción con modificaciones-, contrastan con los 165 de 2012. En 2011 fueron 64, 39 en 2010 y 133 en 2009.
Una relación similar se da en cuanto a proyectos de resolución y de declaración.
Entre los proyectos de ley aprobados en el período 2011-2013, se destacan el nuevo régimen de trabajo agrario; el de Papel Prensa; la Ley de Tierras; la expropiación de YPF; la modificación de la Carta Orgánica del Banco Central; el nuevo régimen de reparación de daños de accidentes de trabajo y enfermedades profesionales; la modificación del Código Electoral Nacional y la reglamentación del per saltum.
Se destacan también el agravamiento de penas por homicidio por violencia de género; la Ley de Mercado de Capitales; la modificación de la Ley de Trata; el nuevo Régimen de Contrato de Trabajo para personal de casas particulares; la reparación para ex presos políticos; el Digesto Jurídico; el proyecto sobre responsabilidad del Estado; la creación del Registro de Violadores; la Ley de Fertilización Asistida y la reforma judicial, entre otros casos.
En cuanto a los proyectos ingresados por Mesa de Entradas, hubo en esos tres años 13.260, de los cuales 13.113 fueron presentados por los legisladores. La distribución es la siguiente: 3.853 fueron proyectos de ley; 6.697 de resolución y 2.710 de declaración.
El trabajo grueso parlamentario no se da en el recinto, sino en las comisiones. Según el balance elaborado por Diputados, hubo durante el período 2011-2013 398 citaciones a las comisiones, a las que hay que sumar 514 reuniones conjuntas. El número de reuniones fracasadas asciende a 59.