La ministra y el secretario de Seguridad expusieron ante la Bicameral de Seguridad Interior y respondieron preguntas de la oposición. Relativizaron la necesidad de radarizar el país, le pasaron factura al Poder Judicial y pidieron mayor “responsabilidad” a la hora de difundir estadísticas.
Con la cuestión de la inseguridad instalada como uno de los principales problemas de la sociedad argentina, la ministra y el secretario de Seguridad, Cecilia Rodríguez y Sergio Berni, respectivamente, se presentaron en el Congreso para defender la política oficial y responder una larga lista de preguntas de la oposición sobre narcotráfico, radarización y estadísticas de criminalidad.
Los funcionarios expusieron por más de tres horas ante la Comisión Bicameral de Fiscalización de Órganos y Actividades de Seguridad Interior, que preside el senador puntano Adolfo Rodríguez Saá (PJ opositor).
Allí hicieron hincapié en la “conducción política” de las fuerzas de seguridad, relativizaron la necesidad de radarizar el territorio argentino, le pasaron factura al Poder Judicial y, tras unos leves contrapuntos con la oposición, pidieron ser “responsables” en la difusión de información sobre criminalidad y narcotráfico.
“Argentina es uno de los países más seguros de América Latina”, insistió Berni, ante una opacada ministra de Seguridad.
Rodríguez debutó ante el Congreso con la lectura de un informe de gestión y prefirió delegar la mayoría de las respuestas al secretario. Aunque luego logró tomar un poco de protagonismo, su actuación dio la pauta de que ejerce la titularidad del Ministerio por interpósita persona.
A pesar de la complejidad del tema, gran parte del debate estuvo dedicado a la cuestión de la radarización del país y nada se habló de la complicidad de la policía, jueces, fiscales, cárceles y políticos con el narcotráfico.
El clima se caldeó en el Salón Azul del Senado cuando el jefe de los senadores radicales Gerardo Morales, calificó como un “fracaso” la política para combatir el narcotráfico, y cuando su correligionario mendocino Luis Petri embistió contra el Gobierno por la falta de estadísticas sobre criminalidad.
Radarización
El tema se instaló por el reclamo de la oposición por la falta de radares. Sin embargo, el secretario Berni consideró que no hay que pensar que “la radarización es excluyente para la lucha contra el narcotráfico porque (de esta manera) estamos relativizando el problema”.
“Son importantes los radares. Todo el mundo lo ve como la solución definitiva en la lucha por la ocupación del espacio aéreo. Pero no es lo más significativo”, insistió el funcionario. En cambio, definió a la Red de Observaciones Aéreas (ROA) como el “elemento más importante” para localizar avionetas a través de mapas georeferenciales y así “dar alerta temprana de vuelos no declarados”.
Para reforzar su argumento, Berni aseguró que Estados Unidos tiene radarizado el 100 por ciento de su territorio y sin embargo consume el 80 por ciento de la droga que se produce en Sudamérica. “El avión de Malaysia Airlines pasó por zonas calientes y no fue detectado por los radares”, remarcó por otro lado y agregó que “no todos los radares toman los últimos cinco mil pies” desde la superficie.
El senador Miguel Pichetto tampoco se quedó callado frente a las quejas del Frente Renovador, el Pro y la UCR, y destacó el trabajo del INVAP en la producción de radares nacionales para “no tener que depender de la tecnología alemana, u otra, (teniendo en cuenta) que nos salió más caro el mantenimiento que los radares (importados)”.
El asunto mereció un breve contrapunto entre Berni y la diputada Graciela Camaño. "Si vamos a aportar, que sea con conocimiento", le retrucó el secretario cuando la diputada massista relacionó los radares con la población. “La eficacia de los radares no se mide por densidad poblacional sino por superficie de cobertura, por metros cuadrados”, precisó el funcionario.
El rol de la Justicia
“No hay que agotar el tema en la visión policial”, sostuvo Berni en otro tramo de su exposición y agregó: “Si no miramos el narcotráfico como una cuestión integral, sin la policía, la Justicia y las herramientas que ambas cámaras legislativas deben dar, estamos relativizando nuestro problema”.
En este sentido, el secretario de Seguridad recordó que mantuvo una reunión con el presidente de la Corte Suprema de Justicia, Ricardo Lorenzetti, en la que le pidió que los juzgados tengan una secretaría específica sobre narcotráfico.
El funcionario también señaló que cuando hablamos de narcotráfico “pensamos consciente o inconscientemente en Colombia”. Según dijo, “lo primero” que hizo este país para encarar el problema de las drogas fue una “reforma judicial que le permitiera dar herramientas procesales agiles a la Justicia”.
“El principal problema que tenemos son los tiempos. Para cualquier operación táctica se requieren tres elementos: la oportunidad, el lugar y la táctica. Pero nosotros no manejamos ninguno, son los narcotraficantes. Entonces el tiempo es el que debe manejar la Justicia”, añadió luego.
Señaló por otra parte que los narcotraficantes están en las villas porque éstas tienen “el ambiente propio para esconderse”.
Pedidos de la oposición
“Debemos trabajar en la igualdad de oportunidades”, reclamó el senador correntino “Nito” Artaza, mientras que el jefe de los diputados radicales, Mario Negri, se quejó porque Fútbol para Todos recibe más presupuesto que el Sedronar.
En tanto, su correligionario mendocino Luis Petri pidió explicaciones por la falta de publicación de un anuario estadístico criminal. “Tenemos escasa información, como sucede generalmente con todas las oposiciones”, reconoció la massista Graciela Camaño en alusión al pedido oficial de tener “responsabilidad” a la hora de difundir datos cuantitativos.
Berni y Rodríguez se comprometieron a mantener reuniones periódicas con la Bicameral para mantener un trabajo en conjunto. En un intercambio con Morales, el secretario planteó la posibilidad de legislar sobre el coqueo, al advertir que si bien el consumo de coca es legal, no lo es su producción y comercialización.
El tema de la prevención también fue objeto de comentarios por parte de la ministra: “no tengamos las cárceles llenas de consumidores”, dijo en uno de sus intercambios con la oposición.