Patricia De Ferrari advirtió que “quienes privatizaron y luego hicieron como que confiscaban, piden que aceptemos pagar un precio exorbitante por una expropiación mal encarada”.
La diputada nacional Patricia De Ferrari (UCR – Córdoba) rechazó fuertemente el acuerdo con Repsol por la expropiación de YPF, que se discute en el Congreso de la Nación. “Hoy, aquellos que privatizaron y que luego hicieron como que confiscaban, piden que aceptemos pagar un precio exorbitante por una expropiación mal encarada. Puro pragmatismo pendular de un gobierno sin dirección pero con clara necesidades de caja y ningún prurito para conseguirlas. Pragmatismo pendular espasmódico e incontinente, resulta la antítesis de lo que necesitamos los argentinos. No sólo hemos perdido un gran logro de décadas, que era el autoabastecimiento, sino que con estas condiciones y vaivenes será imposible contar con políticas energéticas de largo plazo”; dijo De Ferrari.
Para la diputada cordobesa, “este acuerdo demuestra las marchas y contramarchas de una política pendular, oportunista, contradictoria, llena de pasivos y deudas para todos los argentinos. Ni fue buena la privatización, que con tanto entusiasmo presentó y defendió en su época de diputada nacional la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, ni la presencia y el control del Estado posterior ayudaron a que los fondos recibidos, las áreas a explotar, la tecnología, las inversiones o el aumento de la producción mejoraran la capacidad y el valor de YPF”. De Ferrari advirtió que “muy por el contrario, si hoy hablamos de expropiación es por el fenomenal fracaso de aquella acción de 1992. Pero no hace apenas dos años, acá mismo le daban aire una suerte de gesta al anunciar una confiscación que, señalamos en ese momento, era imposible de llevar a cabo e íbamos a tener que pagar; y sin embargo, desde el gobierno se dedicaron a torear a los españoles como hicieron los militares con los ingleses en 1982, seña de que cambian las circunstancias, otros son los personajes, pero las mañas y la necedad son las mismas”.
Según la legislador radical, “no alcanza con demonizar los 90 si se mantienen los actores y la miopía. Sin autoabastecimiento, con alto déficit energético, priorizando al capitalismo de amigos y negocitos privados con recursos públicos, con mucho verso y sin transparencia, este nuevo paso tiene destino corto. El nuevo fracaso ya está a la vuelta de la esquina. Porque los pasivos ambientales y el déficit energético se mantendrán, mientras pagaremos fortunas a quienes vaciaron YPF. Ni Repsol merece un reconocimiento económico tan abultado, ni los argentinos merecemos una deuda tan gravosa sobre las próximas generaciones”.
La diputada que preside la Comisión de Defensa del Consumidor concluyó señalando que “el derroche de recursos que son de todos, y la liviandad con la que se sigue actuando en el tema YPF, sólo aseguran más fracasos, y que no saldrá de acá ningún autoabastecimiento, por más opciones pendulares que aún les queden. No podrán levantar jamás la pesada hipoteca que dejan, por eso mismo es imposible acompañar a un proyecto que más que amigable es entreguista, y más que prometedor es, definitivamente, ruinoso”.