“Teníamos una casa en buenas condiciones y hoy pretendemos comprar la casa que ya no tiene muebles porque se los llevaron”, ejemplificó el diputado radical.
El diputado radical José Riccardo se refirió en su discurso a los “pasivos ambientales, judiciales y políticos que también estamos pagando”. En ese sentido reclamó en representación de su provincia, San Luis. “Yo no voy a hablar de San Francisco, California, sino de Juan Jorba uno de los mayores pasivos ambientales de la década Repsol, que compromete al corredor bioceánico y una de las zonas agroalimentarias más productivas del presente y del futuro de la Argentina”, dijo.
“Esto lo llamo pasivo federal -dijo-. Un peso que también cae sobre los hombros de los argentinos y que no está contemplado en este acuerdo”.
Riccardo rechazó también el acuerdo “por el pasivo con el futuro, y decir pasivo es decir deuda porque este acuerdo implica pagar por Repsol lo que no vale”.
El diputado radical aclaró que “no estamos discutiendo la soberanía energética, ni el control de los recursos naturales y los recursos de los hidrocarburos nacionales, sino que estamos discutiendo si este acuerdo llamado ‘amigable’ es justo o no. Nosotros vamos a rechazar este acuerdo, como ya fue expresado por legisladores de este bloque y demás fuerzas progresistas de este Congreso, no solo porque el precio no es justo, sino porque las demás condiciones no son justas para el pueblo argentino”.
Aclaró Riccardo que “en este acuerdo no sólo estamos discutiendo cuánto se le va a pagar a Repsol, sino la emisión de deuda de títulos públicos y otorgamientos de garantías que sólo son garantías para la empresa que hemos llamado, hasta hace muy poco, vaciadora de nuestros recursos y la ampliación de las partidas presupuestarias correspondientes”.
El diputado evocó que “en la década del 90 teníamos una casa en muy buenas condiciones, esa casa era YPF; vino un presidente y dijo que había que rematarla, porque iba a ser la panacea de los jubilados, aquellos jubilados que todavía hoy esperan el 82% móvil, cientos de miles ellos cobrar sus juicios y ni que hablar de que merecen una ley para tener sus aumentos sin esperar que por obra y gracia de un decreto presidencial, sino por una ley de este Congreso”.
“Teníamos una casa en buenas condiciones y hoy pretendemos comprar la casa que ya no tiene muebles porque se los llevaron, que los caños pierden por todos lados, se llueve el techo, no le llega gas a la cocina, tampoco tiene luz se la tuvo que pedir prestada al vecino y la queremos pagar como nueva, ahora que estamos con la moda de calificar las décadas yo quiero tomarme la licencia de decir que esa es la década rematada”, refirió.