Por Juan Casañas. El legislador tucumano analiza este Día del Trabajo con “poco para festejar”, y cuenta por qué.
Un 1ro. de mayo más y poco para festejar. Continúa el asalariado observando como sus ingresos se deterioran por efectos de la inflación y la falta de una política de Estado en materia económica. La precariedad laboral no ha disminuido. Los índices de pobreza han aumentado y el gobierno tozudamente niega la realidad, hoy su relato sufre un “problema de empalme”. El sector agropecuario ve como se siguen aplicando recetas totalmente anacrónicas que castigan al sector más dinámico de la producción nacional, políticas que inciden directamente sobre el trabajador rural.
A los trabajadores, a mis compañeros del campo, a sus familias. Es a quienes renuevo mi compromiso social, y continuar bregando por las reivindicaciones laborales y salariales que permitan un trabajo digno. Continuar exigiendo el aumento del mínimo no imponible en ganancias y el otorgamiento del 82% para los jubilados.
Este 1ro. de mayo quiero recordar las palabras de Moisés Lebenshon, quien decía: - “Hay mucho que hacer en la República, hay que luchar, luchar, luchar…”. Será la lucha, será la conciencia y el compromiso social lo que nos permitirá el doblegar a Cristina F. de Kirchner y su alter ego tucumano de José Alperovich, a sus autoritarios y despóticos gobiernos y concluyendo su relato falaz y desvergonzado.