Con el apoyo de la rectora de la institución, dos legisladores porteños de la oposición proponen que el tradicional colegio público de Balvanera cree el nivel educativo inicial para alojar a niños de entre 45 días y 5 años.
A raíz de la falta de vacantes que aún persiste en la Ciudad de Buenos Aires, en especial en la franja etaria que va desde los 45 días de vida a los 5 años, el diputado porteño de la Coalición Cívica Maximiliano Ferraro y su par de Izquierda Popular Pablo Ferreyra presentaron un proyecto de ley que contempla la creación del nivel inicial en el colegio Mariano Acosta del barrio de Balvanera.
El Normal Superior N°2 Mariano Acosta, ubicado en la calle Urquiza al 200, es el único colegio normal del ámbito público que no cuenta con la capacidad para alojar a niños de esas edades. Por esta razón, la propuesta de los legisladores fue acompañada por la rectora de la institución, Raquel Papalardo.
“Frente a las gravísimas deficiencias en materia de infraestructura educativa que sufre la educación pública en la Ciudad y que dejó al descubierto el sistema de inscripción online, es fundamental aprovechar los espacios físicos disponibles”, explicó Pablo Ferreyra.
Según el legislador aliado al FpV, “este proyecto cristaliza el reclamo de la comunidad educativa de la Escuela, que en reiteradas oportunidades me ha manifestado esta necesidad”.
Ferraro, que es vicepresidente de la Comisión de Educación de la Legislatura porteña, sostuvo que “luego de la crisis que provocó la inscripción online y la falta de vacantes en el nivel inicial, es un deber de esta Legislatura facilitar las herramientas para la cobertura de vacantes”.
Para Ferraro, en el caso del Mariano Acosta, “resulta inadmisible que no puedan tener el nivel inicial ya que cuentan con espacio y, además, el resto de las escuelas normales lo tienen”.
“Es fundamental la aprobación de este proyecto, ya que aporta a que la Ciudad cumpla con el mandato constitucional de garantizar el derecho a la educación desde los 45 días de edad”, destacó Papalardo.
El proyecto establece que la nueva instancia educativa deberá funcionar en el edificio actual de la institución, ubicado en la calle Urquiza 277, ya que el inmueble cuenta con el espacio físico necesario para su funcionamiento, por lo que el Gobierno porteño sólo deberá realizar las obras necesarias para que ese lugar pueda ser utilizado para el dictado de clases.