El Frente Renovador reactivó una comisión paralizada para quejarse del impuesto junto a un grupo de sindicalistas. Malestar en la oposición por la falta de una medida unificada. A la ausencia de los líderes sindicales y de los jefes de bloque se sumó la del propio Massa.
Por Pablo Riveros
No hubo cumbre de las cúpulas sindicales pero aun así se debatió sobre el Impuesto a las Ganancias. Aunque pretendía juntar a los líderes de las cinco centrales sindicales y a los jefes de bloque de Diputados, el Frente Renovador reunió a la Comisión de Análisis y Seguimiento de las Normas Tributarias y Previsionales para renovar sus críticas al Gobierno por la presión de este tributo.
Un poco más de dos horas duró el encuentro en el que un reducido grupo de legisladores opositores y dirigentes sindicales coincidieron en la necesidad de modificar con urgencia el gravamen, pero sin llegar a medidas concretas. Más aún, hubo impotencia y pases de factura por la falta de una postura unificada.
Fue una reunión testimonial, como la calificó uno de sus participantes, de la que ni siquiera participó Sergio Massa, el mismo que anunció la convocatoria por los medios la semana pasada.
De entrada, José Ignacio De Mendiguren avisó que la comisión que preside no tiene competencia para legislar y que solo puede asesorar sobre la situación de las normas tributarias. Es que los proyectos de Ganancias corresponden a la Comisión de Presupuesto y Hacienda, donde son frenados por la mayoría kirchnerista.
En esta línea, el empresario aseguró que “lo que previó el legislador (con la sanción de la Ley de Impuesto a las Ganancias) está lejísimo de lo que sucede actualmente”, donde el “espíritu” original del tributo se ve desvirtuado por una inflación alta y la permanencia de las escalas que no se modifican desde hace más de 10 años.
El legislador hizo hincapié en el caso de la cuarta categoría, al afirmar que se trata de trabajadores asalariados y el sector que más creció durante la década kirchnerista.
“No solo se perdió el espíritu del legislador sino que se invirtió la pirámide porque los trabajadores ponemos el 55 por ciento de lo recaudado por Ganancias (…) No podemos permitir que el peso recaiga sobre los trabajadores, más allá de cuántos sean los trabajadores que pagan”, se quejó luego el “dipusindical” Héctor Daer (sanidad-CGT oficialista).
En rigor, la cantidad de personas que están alcanzadas por Ganancias representan un porcentaje que no llega al 10 por ciento de los trabajadores y al 15 por ciento de los trabajadores registrados en Argentina; incluso el número bajó respecto a 2012, según datos del Centro CIFRA de la CTA.
En cambio, los especialistas tributarios destacan que el problema no es el universo que paga sino la falta de actualización de las escalas del impuesto, que provoca que la mayoría se ubique en las escalas más altas.
Además, el diputado Federico Sturzenegger (Unión Pro) advirtió que el decreto firmado el año pasado por la presidenta Cristina Kirchner hace que trabajadores con el mismo salario paguen Ganancias y otros no.
Impotencia y pases de factura
Las exposiciones de diputados y sindicalistas pusieron sobre el tapete la falta de consenso sobre la cuestión de Ganancias, incluso en el mismo Frente Renovador. Fue así que el diputado y dirigente de los petroleros Alberto Roberti no tuvo respuesta cuando propuso no participar de las sesiones hasta que el tema no esté en el orden del día de cada reunión.
A su vez, el massista Gilberto Alegre se quejó porque todavía ni el gremialismo ni la oposición parlamentaria pudieron arribar a una postura unívoca, luego de que el mendocino Enrique Vaqué recordara que la UCR tiene más de 40 proyectos sobre el tema y que la aspiración es consensuar un único proyecto. Es que la promesa se planteó desde principio de año y no se pudo concretar pese a las sesiones en minoría realizadas por el arco opositor.
También Mirta Tundis aprovechó la oportunidad para pedirle a los gremios que no se olviden de los jubilados. Y más tarde, Carlos Acuña, de la CGT Azul y Blanca, rechazó los proyectos que proponen deducir Ganancias a través del pago de los alquileres porque al fin de cuentas terminan avalando el impuesto.
Sin embargo el que dio la nota fue Sergio Oyhamburú, titular de la CGT de Lomas de Zamora y presidente del mismísimo Frente para la Victoria en el Concejo Deliberante de dicha localidad, quien pidió eliminar el tributo y criticó a los que solo proponen aumentar el mínimo no imponible. Ante la pregunta de parlamentario.com sobre si esa postura era compartida por el intendente en uso de licencia de esa localidad, el diputado Martín Insaurralde, Oyhamburú aclaró que hablaba a título personal.
Por otra parte, el secretario adjunto de la CTA disidente, Ricardo Peidro, se dio el gusto de marcarle la cancha a sus pares cegetistas al proponer medidas concretas para no desfinanciar al Estado y hacer sostenible una reforma impositiva integral: impuesto a la renta financiera y revisión del gravamen a los sectores mineros. De Mendiguren, extitular de la UIA, tomó nota cuando reclamó la restitución de los aportes patronales, disminuidos por Domingo Cavallo en los noventa.
“El movimiento obrero está más dividido que nunca”, aseguró Hugo Barrios, de la UTA, y agregó que “no alcanza con las iniciativas en la Cámara” de Diputados. No obstante destacó que el “movimiento obrero argentino es un ejemplo en el mundo” porque negocia salarios a la alta cuando en otros países se discuten salarios a la baja.
“Anuden un criterio para una reforma integral”, le reclamó a los diputados el joven dirigente Iván Carrión, del sindicato de municipales de Santa Fe. Gabriel Núnez (plásticos) pidió “hacer una realidad de todo esto y que no termine en una reunión testimonial”.
Para no cerrar el debate con un clima pesimista, Ernesto Ludueña (Comercio-CGT La Matanza) concluyó: “el movimiento obrero está unido y lo demostró (con el paro) el 10 de abril”.
La antesala de un nuevo paro
Frente a esta situación de impotencia, varios sindicalistas alentaron la posibilidad de una nueva medida de fuerza en todo el país para presionar al Gobierno.
En el mismo sentido, el presidente del interbloque massista, Mario Das Neves, pidió no esperar otra elección para que el kirchnerismo haga cambios en Ganancias, tal como sucedió el año pasado luego del resultado de las PASO de agosto.
“Hay que salir de la lógica electoral y abrir el Congreso no solo para homenajear a referentes del fútbol o de la cultura”, aportó Alicia Ciciliani, en alusión a los reconocimientos que hizo Diputados a Alejandro Sabella y a “Peteco” Carabajal en medio del receso invernal.
La ausencia de los popes sindicales
Lo que Massa había planteado como una cumbre con las cúpulas sindicales se vio reducida a un encuentro donde la mayoría de los dirigentes eran de segunda línea. Es que no concurrieron ni Luis Barrionuevo (CGT Azul y Blanca), ni Hugo Moyano (CGT Azopardo), ni Pablo Micheli (CTA disidente). Tampoco participaron Antonio Caló (CGT) y Hugo Yasky (CTA), que rechazaron la invitación en línea con los diputados del Frente para la Victoria.
Entre los presentes se lo pudo ver a Rodolfo Daer (Alimentación y titular de la CGT en los años 90).
Sin embargo tampoco concurrieron los jefes de bloque opositores, a excepción de Federico Pinedo (Unión Pro). La lista de diputados presentes se completó con los massistas Oscar Martínez, Mario Das Neves, Darío Giustozzi, Rubén Sciutto y Adrián Pérez. También concurrieron la socialista Alicia Ciciliani y el radical Luis Sacca, entre otros.
Vale decir que la reunión se realizó sin inconvenientes, pese a que el oficialismo había avisado que no estaba garantizada la seguridad ni la logística.