“No había que ceder frente a la presión del poder financiero”, aseguró la diputada de Libres del Sur tras la negociación frustrada con los holdouts.
La diputada nacional Victoria Donda (Libres del Sur) reconoció este jueves que fue “correcta” la actitud del Gobierno nacional de “no ceder a las presiones (de los fondos buitre) que hubieran hipotecado el futuro de nuestro país”.
Donda indicó que “tal como podía esperarse, los fondos buitre no aceptaron la oferta del gobierno argentino de cobrar lo mismo que cobró el 93 por ciento de los bonistas que entraron en el canje, y no lo hicieron, a pesar de que eso les significaba un 300 por ciento de ganancias en dólares, habida cuenta del precio en que compraron los bonos”.
Y analizó que “la situación se dio de esta forma porque el objetivo de dichos fondos especulativos, en representación objetiva del poder financiero internacional, ha sido siempre forzar un retroceso en la situación de la deuda externa argentina a condiciones parecidas a las del 2001”.
“El instrumente para ello, de manera evidente, analizado como tal por diversos economistas y no precisamente del oficialismo, era la claúsula RUFO. Apuntaron allí y pusieron toda la presión -con el apoyo abierto de la Justicia norteamericana- para que nuestro país abonara el 100 por ciento de la deuda a los fondos buitre ahora mismo, lo que dispararía automáticamente aquella cláusula”, explicó Donda.
Por eso, la candidata del FAUNEN a renovar su banca reconoció que apoya al Gobierno en esta última determinación “más allá de todas las críticas que tengamos respecto de las responsabilidades del kirchnerismo por habernos llevado a esta situación”.