Mensajes de la presidenta a jueces, buitres y candidatos

El gobierno hizo un acto por los 31 años de democracia, pero homenajeó a los últimos 11 y medio. Cerró un poco más la puerta hacia los buitres y a una eventual candidatura propia en 2015.

Por José Angel Di Mauro

El acto que conmemora la recuperación de la democracia había sido trasladado del miércoles pasado a este sábado por una razón inobjetable: el 10 de diciembre se disputaba en River la final de la Sudamericana y la ciudad no podía tener casi al mismo tiempo dos sucesos de semejantes características. En el traslado al sábado, el gobierno entendía que ganaba, por la magnitud del evento que pretendía organizar y la fiesta que soñaba.

En efecto miles y miles de personas se movilizaron -y fueron movilizadas-, con una organización que partió en dos a la ciudad. Conforme sucede con los actos que organiza el gobierno desde los del Bicentenario, nada quedó librado al azar… salvo el factor climatológico, que terminó jugando en contra. La “leve probabilidad de lluvias” anunciada se transformó en una tormenta que diezmó la Plaza y trasladó el acto central de los palcos instalados frente a la Casa de Gobierno al interior del Salón de las Mujeres, el preferido de Cristina, según reiteraría luego por cadena nacional.

En el inicio del acto se oficializó la incorporación del nieto recuperado Guido Ignacio Montoya Carlotto al elenco estable del gobierno, al interpretar el nieto 115 junto a Palo Pandolfo el tema de Charly García “Los dinosaurios”. A unos metros lo contemplaba sonriente su abuela Estela de Carlotto, figura central del acto de este sábado.

Salvo en la extensión, el discurso de Cristina se pareció mucho a los que suele dar en las asambleas legislativas los 1° de marzo. La mandataria dijo que la celebración tenía que ver con los 31 años de democracia, pero dedicó su mensaje a resaltar los últimos once y medio. Afirmó que a partir del 25 de mayo de 2003 en el que su esposo asumió como presidente, “comenzamos a construir el concepto de igualdad social”.

“Este proyecto político ha comenzado a construir la noción de igualdad en la República Argentina”, enfatizó la mandataria, metida así de lleno en la campaña, pero no en favor de un candidato, sino precisamente del “proyecto”.

Se dedicó a continuación a enumerar los “logros” reivindicados por el kirchnerismo durante este poco más de una década, comenzando por los haberes jubilatorios, los salarios, a los que definió como “los mejores” de la región, y no paró más de citar “conquistas”, tales como la Asignación Universal por Hijo, los planes Procrear, Progresar, el ARSAT, Aerolíneas, YPF, y un extensísimo etcétera.

“Somos el proyecto de la memoria, la verdad y la justicia”, insistió, para calzarse luego la ropa de campaña y reclamar a continuación “que se expliciten los proyectos”.

Y como para que no queden dudas de que Cristina hará campaña eminentemente por “el proyecto”, en el salón comenzó a tronar uno de los cánticos ensayados puntualmente un día antes: “Borombombón / borombonbón / para el proyecto / la reelección”.

Previsiblemente, Cristina hizo referencia a la deuda y dio señales de lo que puede suceder con los fondos buitre. Habló de la existencia de “dos proyectos de país” durante los 200 años de historia en la Argentina y trazó una diferencia entre los que endeudaron el país y los que lo desendeudaron, tomando claramente para los Kirchner la exclusividad del segundo rubro.

Si bien no usó esa frase, volvió a referirse a “los buitres de afuera y los caranchos de adentro”, trazando un paralelo con la actualidad y aquellos que acompañaban a ingleses y franceses en los barcos en La Vuelta de Obligado.

“Vení, chiquito”, le dijo en su tono llano a su ministro preferido, para que enumerara la cantidad de corridas bancarias que soportó su gobierno: “Nueve”, puntualizó Axel Kicillof, enfundado en una informal remera lisa.

Así como se esperaban señales sobre los fondos buitre, también se aguardaba la reacción presidencial respecto del acoso judicial que está experimentando su gobierno. No defraudó, pues no rehuyó ninguno de los dos temas. Tras hablar de “sicarios mediáticos que se unen con secuaces judiciales”, citó el caso de la citación a indagatoria al ministro Alak, que vinculó con la resistencia de una parte del Poder Judicial al Código Procesal Penal. Se quejó por el “hostigamiento” al que dijo está siendo sometida la procuradora general Alejandra Gils Carbó, cuya fiscalía ha sido allanada tres veces, y los casos de dos fiscales llamados a indagatoria. Mencionó luego la causa de las cuentas en Suiza, que los jueces no quieren investigar -dijo-, y concluyó con una referencia a la causa que se investiga en Nevada, impulsada por los fondos buitre en busca de la ruta del dinero de la corrupción. “Estos buitres están perdiendo algunas plumas y me parece que van a terminar siendo un verdadero cachivache”, disparó la Presidenta, que les advirtió a los holdouts que “esta presidenta no tiene nada que esconder” y no se dejará presionar.

A partir de este discurso, quedó lejos la posibilidad de una rápida negociación con los fondos buitre a partir de enero.

Una de las incógnitas del acto se reveló rápido, con la presencia del vicepresidente Amado Boudou bien cerca de la Presidenta. Se sabe que el vice procesado había concurrido el viernes a la Casa de Gobierno para reunirse con Jorge Capitanich, pidiendo precisiones sobre su papel para este sábado. No lo ocultaron, pero su compañera de fórmula tampoco lo mencionó cuando enumeró las embestidas judiciales contra su gobierno.

También se refirió a las candidaturas y pareció estar hablando más sobre las del kirchnerismo que las de los opositores. Deslizó que no será candidata, aunque no lo dijo explícitamente. Sus candidaturas, dijo, “nunca fueron un proyecto personal”. Pero como para que tomaran nota los postulantes oficialistas deslizó que “las candidaturas son algo más que una foto, un color, necesitamos hombres y mujeres identificados con proyectos colectivos, que sean claros. No basta con sacarse una foto conmigo”. ¿Se habrá referido a los candidatos que han puesto recientemente gigantografías en las que se los ve junto a la Presidenta? Lo del color también parece tener un destinatario concreto.

Hay otro, que inicialmente se imaginaba a sí mismo como el más confiable heredero, que no levanta en las encuestas y optó los últimos días por tratar de hacer conocer su rostro en soledad. Espera que esta sea su semana de gloria por ser anfitrión de la Cumbre del Mercosur, pero las cámaras no lo mostraron este sábado en el Salón de las Mujeres.

Un fuerte espaldarazo le dio Cristina al presidente del BCRA, al que felicitó en público durante el acto, y también al ministro de Economía, cuya opinión de que la reacción que tuvieron los bonistas frente a la propuesta de cambiar el Boden 2015 fue “un shock de confianza”, fue respaldada por Cristina, que atribuyó las críticas al fracaso del canje a “los que quieren que volvamos a los mercados”, porque apuestan a “las comisiones” que ello apareja.

Puede que la escasa repercusión del canje amerite cierto debate, pero no tiene mucha defensa el resultado de la colocación de bonos, que apenas tuvo una respuesta del 9,5%. Es verdad que fue una semana pésima para los mercados, pero todos los analistas coinciden en que ante ello, el equipo económico debió haber suspendido la oferta.

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