“La posibilidad está volando en el aire”, reconoció el senador peronista, quien precisó que la vicepresidencia “es un cargo que va a quedar muy por el final y va a ser tema de negociación”.
El senador nacional Carlos Reutemann dijo que la posibilidad de que vaya a acompañar como candidato a vicepresidente al postulante presidencial del Pro, Mauricio Macri, “está volando en el aire”.
“Es un cargo que va a quedar muy por el final y va a ser tema de negociación”, puntualizó en diálogo con radio Mitre al resaltar que la prioridad era el armado de una alianza electoral. Además, evitó contestar si le gustaría ser vicepresidente al señalar que “hasta que no tenga la oferta en el bolsillo no voy a contestar porque ni lo pienso”.
Reutemann advirtió que el gobierno kirchnerista “le puede dejar un armado al próximo presidente” para que “pague costos políticos altos”.
Entre las situaciones críticas que puede sufrir el próximo Gobierno, mencionó el “fallo de Estados Unidos” por la deuda con los holdouts, “un dólar retrasado” y complicaciones para los productores agropecuarios.
En ese marco, dijo en Sábado tempranísimo que el próximo presidente “va a pagar el costo político de ‘cipayo, entregador, neoliberal’, la historia de siempre”.
Asimismo, el senador nacional dio por descontada una derrota del Frente para la Victoria en segunda vuelta, ya que consideró que no habrá ganador en primera vuelta en las elecciones presidenciales, y en ese caso, “el que gana no es el oficialismo”.
El senador santafesino consideró que, según las encuestas, los candidatos a presidente “están todos parejos”.
Por otra parte, el legislador expresó que el kirchnerismo tiene un “candidato de paladar negro”, pero no como para ganar las elecciones. Según Reutemann, ese perfil lo cumple el ministro del Interior y Transportes, Florencio Randazzo, pero advirtió que “no mide” como les gustaría.
En cuanto a Daniel Scioli, manifestó que le dan bien los números pero “no es del riñón del kirchnerismo”. Agregó que la relación del gobierno con el gobernador bonaerense vive siempre “altibajos” porque un “día le dan un beso y después un castañazo”.