El desembarco de Aníbal Fernández como candidato bonaerense cambió súbitamente el panorama y coincidió prácticamente con la baja de varios precandidatos, “baño de humildad” mediante. Su irrupción sorprendió a varios de los competidores, y entre ellos el presidente de la Cámara de Diputados lo chicaneó recordándole que su candidato había perdido oportunamente “con una colectora”. […]
El desembarco de Aníbal Fernández como candidato bonaerense cambió súbitamente el panorama y coincidió prácticamente con la baja de varios precandidatos, “baño de humildad” mediante. Su irrupción sorprendió a varios de los competidores, y entre ellos el presidente de la Cámara de Diputados lo chicaneó recordándole que su candidato había perdido oportunamente “con una colectora”. A propósito de ello, la consultora de Ricardo Rouvier realizó una encuesta en Quilmes, patria chica del jefe de Gabinete, que arrojó resultados tal vez conocidos por aquel, pero siempre preocupantes. Por un lado, que la imagen negativa de Aníbal es elevada allí, con un 66,5%, sobre un 30,4% de imagen positiva. Superando incluso a la de su archienemiga Elisa Carrió (58,9%).
El tema es cuando analizan cómo le iría a la boleta del FpV según quien sea el candidato a gobernador. En el escenario de una lista integrada por Daniel Scioli presidente, Julián Domínguez gobernador, el FpV se impondría por un 35,1% sobre el tandem Mauricio Macri presidente, María Eugenia Vidal gobernadora. Pero si el candidato a gobernador fuera Aníbal Fernández, con Scioli reunirían 30,9%, dos décimas menos que Macri/Vidal.