Por Sergio Saban. El autor critica el modelo vigente y cuestiona el giro discursivo de Mauricio Macri.
¿Lo voto o no lo voto? Esta pregunta tan sencilla hoy nadie se la formula. Menos los argentinos que reciben del gobierno un subsidio.
Mauricio Macri tardíamente descubre que la mayoría del pueblo recibe algún subsidio del Gobierno nacional y decide cambiar su discurso y afirma públicamente que de llegar a ser electo presidente mantendrá entre otras cosas los subsidios.
Pues bien, debo confesar que ese anuncio -a mi manera de ver poco feliz- tuvo que hacerlo para no perder votos y como yo lo veo, le restó los propios y fue asesorado tardíamente.
Todo lo ocurrido me llevó a pensar y formularme una pregunta conmigo mismo: Si yo estuviese cobrando un subsidio del Estado durante este gobierno, del partido FpV acaso, ¿me animaría a votar a otro partido para el próximo gobierno? ¿O tal vez sentiría miedo o temor que de ganar otro partido las elecciones dejaría de recibir el subsidio?
Ese miedo, que de repente se instaló en mi mente y todo mi cuerpo, me llevó a preguntarme cómo pagaría las cosas que hoy pago gracias a que recibo el subsidio.
Y fue allí en donde noté que lo que me estaba ocurriendo a mi, tal vez le ocurría a millones de argentinos que no quieren ni pueden ni se imaginan dejar de recibir un subsidio al cual nos hemos acostumbrado la ultima dedada "ganada".
Recuerdo que apenas siendo un niño, en el año 1970, mi madre, separada y con 5 hijos mayores que yo, no recibía del Gobierno de esa época ninguna clase de ayuda o subsidio y en casa se comía y éramos felices, porque mi madre se rompía el lomo labrando para poder pagar los gastos, el alquiler de la casa, dar de comer a 5 hijos chicos, y así y todo, se levantaba después de acostarse y laborar hasta las 4 de la mañana bien temprano y planchaba mi guardapolvos para que Yo llegara a la escuela con un guardapolvos limpio y planchado y se vivía, con sacrificio, apechugando, pero se vivía. Sin limosna de ningún gobierno, con dignidad, nunca falto el pan, tomábamos agua de la canilla y éramos felices.
Ahora, 50 años más tarde, ¿me quieren decir que no se puede vivir sin subsidio?
¿Qué clase de argentinos estamos educando, formando, creando? ¿Vagos? ¿Argentinos que no saben que es sacrificarse o el valor de esmerarse por conseguir los objetivos, hoy reciben los subsidiados el pescado en la boca y nada tienen que hacer para conseguirlo?
Bronca me da este modelo de que todo se subsidia o mejor dicho, compran nuestra voluntad y nuestra decisión mediante un dinero que depositan en nuestra cuenta con la excusa de la inclusión social, cuando en realidad no es otra cosa que un sistema perverso de mantenernos como rehenes , porque a mi entender, quien recibe un subsidio del gobierno, por temor a perderlo, lo seguirá votando elección tras elección.
Por eso, imaginé que a los argentinos que cobran subsidios mas allá que nuestra Constitución Nacional los faculta y les ampara el derecho de votar y es más, se los obliga a hacerlo, propongo sancionar una ley para modificar la Constitución Nacional que exima, exceptúe o bien prohíba a los subsidiados, (mientras estén cobrando el subsidio al momento de producirse el acto electoral) a votar dado que su alma, su voluntad está presa, o bien es rehén del subsidio que cobra y por lo tanto su voluntad esta viciada y no se encuentra con la libertad debida para poder elegir a conciencia sino que elige condicionado por no perder el subsidio si gana el candidato opositor al gobierno que se lo otorgó
Sergio Saban
Politico argentino