A 41 años de su asesinato a manos de la Triple A, la Legislatura porteña descubrirá una placa en la intersección de las calles Arenales y Carlos Pellegrini.
En homenaje a Rodolfo Ortega Peña, quien se desempeñó como diputado, militante escritor, y abogado defensor de presos políticos; la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires descubrirá una placa en conmemoración del 41° aniversario de su muerte.
Ortega Peña fue asesinado por la Triple A en 1974. Este viernes, a las 12, en la intersección de las calles Arenales y Carlos Pellegrini, el lugar exacto donde lo acribillaron, se colocará la placa de mármol. El proyecto fue impulsado por el diputado Fernando Muñoz.
Participarán del acto el vicegobernador bonaerense, Gabriel Mariotto; la Embajadora ante la OEA, Nilda Garré; el legislador porteño Jorge Taiana; familiares y amigos de Ortega Peña; legisladores, y referentes de organizaciones políticas y de derechos humanos.
La iniciativa fue aprobada por unanimidad el pasado 16 de julio. La leyenda de la placa será: “En esta esquina fue asesinado por la Triple A el Diputado Rodolfo Ortega Peña, el 31 de julio de 1974. Homenaje de la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. 31 de julio de 2015”.
Rodolfo Ortega Peña nació el 10 de septiembre de 1935. Fue una de las más altas expresiones de la actividad intelectual vinculada al compromiso político en la década del ‘70.
En sus comienzos, fue militante de la Federación Juvenil Comunista. A través de la revista partidaria “Mar Dulce” conoció a su maestro Juan José Hernández Arregui, quién lo deslumbró con sus ideas, sobre todo aquella de que “la enseñanza de la historia encubre los intereses de la clase vencedora expuestos como valores eternos de la nación”.
Durante las dictaduras militares de Onganía, Levingston y Lanusse -1966 a 1973- fue abogado de presos políticos y activistas sindicales.
Su ideología política era muy cercana al Peronismo de Base. En noviembre de 1972, formó parte de la comitiva que trajo de regreso a Juan Domingo Perón a la Argentina, luego de 17 años de exilio.
Como periodista fue uno de los co-directores de la revista “Militancia Peronista para la Liberación”. Una bomba ocasionó serios destrozos en la redacción del semanario, el 9 de octubre de 1973. Seis meses más tarde, el 10 de abril de 1974, por decreto del Poder Ejecutivo, se prohibió la circulación de la mencionada revista en todo el país. Ortega Peña, lejos de amilanarse o replegarse a cuarteles de invierno, pasó a dirigir otro medio gráfico contestatario “De Frente con las Bases Peronistas”, que terminó sufriendo el mismo destino: su sede allanada y detenido todo el personal.
Cuando asumió como diputado nacional, el 13 de marzo de 1973, tuvo la valentía de jurar su cargo con la consigna de las organizaciones revolucionarias peronistas, aquella que decía: “La sangre derramada jamás será negociada”. Se separó del bloque justicialista que negociaba día a día todas las banderas históricas del peronismo y conformó un bloque unipersonal, que denominó “de Base”. Con el único fin, como dijo en esa ocasión: “de ser fiel al mandato popular del peronismo, convencido de que primero está la patria, luego el movimiento y por último los hombres”.
Ortega Peña también fue historiador y profesor en la Universidad Nacional y Popular de Buenos Aires (UNPBA) durante la gestión del intelectual que fue Rodolfo Puiggrós. Su gran amigo y compañero de militancia y proyectos compartidos, el doctor Eduardo Luis Duhalde, lo definió con propiedad: “Rodolfo era un peronista visceral y gramsciano convencido”.
Fue asesinado por la Triple A, en pleno centro de la ciudad de Buenos Aires – Arenales y Carlos Pellegrini -, el 31 de julio de 1974. Tenía 38 años. Lo acompañaba su esposa, Elena Villagra, que sufrió una herida de consideración: una bala le atravesó la boca; pero pudo sobrevivir.
Su velatorio fue en el local central de la Federación Gráfica Bonaerense, entidad en la había sido abogado en los años más duros. Ortega Peña fue un defensor a ultranza de las causas populares.