Como tantos precandidatos, el senador Ernesto Sanz visitó la Exposición Rural y hasta hizo una parada en el stand de radio Mitre, donde en tono jocoso le reprocharon no haberles hecho caso un año antes, cuando le habían recomendado que para que fuera conocido se pusiera de novio “con una loca”. “Entre los nombres que […]
Como tantos precandidatos, el senador Ernesto Sanz visitó la Exposición Rural y hasta hizo una parada en el stand de radio Mitre, donde en tono jocoso le reprocharon no haberles hecho caso un año antes, cuando le habían recomendado que para que fuera conocido se pusiera de novio “con una loca”. “Entre los nombres que tiramos estuvo el de Xipolitakis, hoy estaría en todos los programas de televisión”, le enrostraron.
“Ustedes se equivocan, ¿saben donde estaría yo? Muerto -respondió el precandidato presidencial-. Ustedes no la conocen a mi esposa, se llama Cristina… Pero es la buena”.