El kirchnerismo logró aprobar en Diputados el Presupuesto 2016, tras un debate maratónico

Es el último proyecto de gastos y recursos presentado por la gestión kirchnerista. Obtuvo 137 votos a favor y 80 en contra, de todo el arco opositor, que pidió esperar el resultado electoral. El Frente Renovador no participó de la discusión. Ahora será el turno del Senado.

Al cabo de un debate maratónico, el Frente para la Victoria logró aprobar en la Cámara de Diputados, con 137 votos a favor y 80 en contra, el último proyecto de Presupuesto de la gestión kirchnerista, que regirá el año próximo bajo un nuevo gobierno.

La propuesta de ley, que ahora deberá tratar el Senado, contó con los votos positivos del oficialismo y bloques aliados, y el rechazo de todo el arco opositor, con la excepción del Frente Renovador, que decidió no participar de la discusión.

La UCR, el Pro, los legisladores del frente Progresistas y el resto de los bloques antikirchneristas volvieron a exigir que el proyecto sea analizado por el presidente que resulte electo, que será quien defina el rumbo económico del país a partir del 10 de diciembre.

Además, criticaron las estimaciones macroeconómicas del Poder Ejecutivo, que prevé un crecimiento de la economía del 3%; dólar a $10,60; inflación de 14,5%; y un saldo comercial positivo de 4.040 millones de dólares.

No obstante, la bancada oficialista impuso su mayoría numérica para avanzar con las proyecciones de gastos y recursos, que la Cámara alta deberá analizar, aún en fecha incierta por la cercanía de las elecciones presidenciales.

En la voz de numerosos diputados, el bloque mayoritario ensayó una defensa de los 12 años de política económica orientada a la “inclusión social” como bandera del kirchnerismo, mientras que la oposición dijo estar ante un Presupuesto “de ajuste” y una subestimación de la inflación prevista en 14,5%.

En la previa de la sesión, el presidente del bloque massista, Alberto Roberti, anunció que sus diputados dejarían las sillas vacías durante el debate. Lo hizo no sin antes tildar el proyecto kirchnerista de “conservador, mentiroso y de ajuste sobre los trabajadores y jubilados”.

Sólo un diputado de ese bloque, Héctor Daer -secretario general del gremio de la Sanidad-, decidió votar, aunque se abstuvo. Sin embargo, la sopresa la dio el candidato a gobernador de Santa Cruz Eduardo Costa (UCR), quien votó a favor, junto con su comprovinciana Susana Toledo.

El debate

Roberto Feletti, presidente de la Comisión de Presupuesto y Hacienda, abrió la discusión con una serie de filminas donde defendió a rajatabla la política fiscal, al aclarar que se da en un contexto de “debilidad externa” por la “caída de exportaciones”.

Si bien reconoció que hubo “un nivel de crecimiento menor en estos años”, consideró la política fiscal de estos años como “exitosa” y resaltó que el Gobierno, “a diferencia de lo que ocurrió en el pasado”, no recurrió a una “megadevaluación”.

Feletti precisó que “por primera vez no se descerrajó sobre la Argentina un violento ajuste”. “Vamos a discutir el año que viene, en el nuevo gobierno del FpV cómo financiamos esta expansión. Tal vez por esto la oposición se ha retirado”, señaló, en alusión a la retirada del Frente Renovador.

“Estamos en un escenario absolutamente equilibrado, previsible y razonable”, sostuvo el oficialista, y destacó que tanto la política monetaria como la fiscal fueron “expansivas”, con lo cual “se sostuvo la capacidad de vender más en la Argentina y con eso evitar el deterioro de los salarios, para horror de los monetaristas”.

“Los partidos de la oposición se desgañitan pidiendo ajuste –advirtió- y el Gobierno afortunadamente no lo hizo”.

Al exponer el rechazo al proyecto, el vicepresidente de la Comisión de Presupuesto, Miguel Bazze, insistió en que era “central” que se esperara a la elección del nuevo gobierno y el mismo fuera el que decidiera sobre el tema.

“Estamos tratando un Presupuesto que va a ser usado por un gobierno que no tuvo oportunidad de participar en su elaboración”, enfatizó el legislador radical.

Su par Enrique Vaquié habló del “fracaso” del Gobierno durante los últimos tres años y medio en materia económica, y recordó que el Presupuesto del año anterior decía que el dólar valdría 5,82. “El que encuentre un dólar a ese precio, que avise: ya está a más de 9”, ironizó.

“Este gobierno, salvo el de Venezuela, es el que más devalúa en América latina”, lamentó, y comparó que cuando asumió el gobierno de Cristina “el dólar costaba 4,20” y “hoy vale más de 9”. “Devalúan muchísimo, son devaluadores, aunque no les guste, el problema sigue siendo la inflación”, disparó.

Otro radical, el exvicepresidente Julio Cobos, advirtió que “este Presupuesto va a tener que ser reformulado” y pidió atender los temas del Impuesto a las Ganancias y el déficit energético.

La socialista Alicia Ciciliani sostuvo que “la filosofía de este Presupuesto es recaudar todo lo que se pueda y gastar en lo que se le dé la gana al Gobierno central” e insistió en que “refleja un país unitario”.

“También nosotros creemos que no había necesidad de aprobar el Presupuesto sin esperar el resultado popular”, señaló la diputada santafesina, en consonancia con sus pares de la oposición.

Alicia Comelli, del Movimiento Popular Neuquino, buscó rebatir este argumento al aclarar que “no se puede paralizar el funcionamiento parlamentario” y “nada impide que un nuevo gobierno envíe al Congreso las modificaciones que considere pertinentes”.

Martín Lousteau consideró la sesión de tratamiento del Presupuesto como una suerte de “pantomima”. “Le hemos perdido el sentido al debate sobre cómo se tiene que ordenar el Estado, y el desprecio a esta herramienta se ve en muchas cosas”, señaló, y puso como ejemplo que “el Presupuesto siempre termina siendo modificado, por falta de rigurosidad en la técnica presupuestaria”. “Durante todos estos años hubo 1,6 presupuestos que pasaron por afuera del Presupuesto”, graficó el diputado de Suma+ECO.

El legislador comparó la subestimación del crecimiento de los primeros años del kirchnerismo con los actuales, cuando “lo que se empezó a subestimar es, groseramente, la inflación”. Entonces, dijo, “tenemos este problema de que pasa un cuarto de Presupuesto por afuera de la ley”.

Lousteau recordó que la ejecución del año pasado fue del 38% por encima de lo previsto. Cuando se gastaba más de lo que se esperaba, “lo que había era una erosión del superávit”, comentó, advirtiendo que “pasamos del superávit al déficit, peligrosamente”.

El diputado Carlos Heller (Partido Solidario) destacó que “le vamos a dejar al próximo gobierno un país profundamente desendeudado, un país que pagó en estos 12 años de gobierno el doble de lo que van a tener que pagar los tres gobiernos que vienen, por el proceso de desendeudamiento y de reestructuración de la deuda”.

Por el contrario, Claudio Lozano (Unidad Popular) retrucó que “nos están volviendo a colocar paso a paso en la calesita del endeudamiento” porque “este Presupuesto dice que se van a endeudar en 23.343 millones de dólares”.

El economista se refirió a inconsistencias como las tasas de crecimiento y de inflación, y sostuvo que “no se sabe cómo se llega a este incremento de la recaudación”.

Por el Pro, Federico Pinedo denunció que “Cristina gastó por encima de lo que le autorizó el Congreso 140 mil millones de dólares y nos dejará con reservas en el Banco Central por entre 5 y 10 mil millones”.

“La Argentina tuvo la mejor década en 100 años medida por el valor de los productos que vende al exterior. Y sin embargo terminamos esa ‘mejor década en 100 años’ con 28% de pobreza, con la mitad de los chicos que no termina el secundario, con un millón y medio de chicos menores de 25 años que no estudian ni trabajan, y conservando en la retina, como decía el general, las colas de argentinos esperando un bolsón de comida o un plan de emergencia para sobrevivir, lo que no es digno”, aseveró el macrista.

También el diputado Federico Sturzenegger dijo que “en los últimos años el Kirchnerismo nunca cumplió con su Presupuesto” y graficó que “tanto es así, que se excedió en gasto durante sus ocho años de gobierno en un Presupuesto entero de más”.

Desde el GEN, Omar Duclós sostuvo que “este Presupuesto es trucho e inoportuno” y está “basado en premisas falsas”, y aseveró que “el kirchnerismo se despide del gobierno acentuando el atropello, el abuso de poder, la discrecionalidad y el ajuste en partidas sensibles”.

Por el Frente de Izquierda, el candidato a presidente Nicolás Del Caño (PTS) advirtió que el proyecto es “una verdadera ficción que esconde una política que va a beneficiar a los grandes empresarios y aumentar el deterioro del nivel de vida de los trabajadores y el pueblo”.

“El Presupuesto oculta la devaluación y el ajuste que aplicarán después de octubre”, coincidió su par del Partido Obrero Pablo López.

El gobernador electo de Córdoba, Juan Schiaretti, aseveró que el proyecto “discrimina a su provincia y a otras tantas” y apuntó que “es importante que el Presupuesto 2016 incluya la refinanciación de todas las deudas provinciales”.

Al cerrar el debate por parte de la oposición, Mario Negri sostuvo que durante los años del kirchnerismo en el poder, “el Presupuesto se adecuó al relato”, y advirtió que “por primera vez en la historia se llevaron adelante doce años de gobierno en forma continua bajo el amparo de la ley de emergencia económica y del uso de superpoderes”.

“Queremos decir en el último de los presupuestos de estos diez años que no era necesario que ustedes convirtieran en una escribanía a una institución que controlaban legítimamente con los votos que les había dado la gente. Lo más condenable de ustedes fue la enorme tentación no de votar con el poder que la gente les delegó, sino hacer uso de la excepción y no respetar la institución”, concluyó.

Al cierre del debate, la presidenta del bloque oficialista, Juliana Di Tullio, afirmó que “este no es un país en crisis” y sostuvo que es “la primera vez” desde el retorno democrático que “estamos en un recambio normal”.

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