La Cámara de Diputados continúa el debate del proyecto de Presupuesto 2016

En una sesión maratónica, el kirchnerismo buscará la media sanción a la ley de gastos y recursos para 2016, con el rechazo de la oposición, que pide tratarlo luego de las elecciones. La discusión culminará pasada la medianoche.

La Cámara de Diputados es escenario de una sesión maratónica convocada por el Frente para la Victoria para tratar el proyecto de Presupuesto 2016 y las prórrogas de la Emergencia Económica y los impuestos al Cheque y al Tabaco como temas principales.

La reunión plenaria inició a las 12.20 solo con la presencia de diputados kirchneristas: la oposición se negó a dar quórum al considerar que la ley de gastos y recursos para el año próximo debe tratarse después de las elecciones, con una iniciativa impulsada por el sucesor de Cristina Kirchner. Pero a la hora del tratamiento de la ley de leyes, se retiró el bloque del Frente Renovador, tal cual había anticipado por la mañana el jefe de esa bancada, Alberto Roberti.

Roberto Feletti, presidente de la Comisión de Presupuesto y Hacienda, abrió la discusión con una serie de filminas donde defendió a rajatabla la política fiscal, al aclarar que se da en un contexto de “debilidad externa” por la “caída de exportaciones”.

Si bien reconoció que hubo “un nivel de crecimiento menor en estos años”, consideró la política fiscal de estos años como “exitosa” y resaltó que el Gobierno, “a diferencia de lo que ocurrió en el pasado”, no recurrió a una “megadevaluación”.

Feletti precisó que “por primera vez no se descerrajó sobre la Argentina un violento ajuste”. “Vamos a discutir el año que viene, en el nuevo gobierno del FpV cómo financiamos esta expansión. Tal vez por esto la oposición se ha retirado”, señaló, en alusión a la retirada del Frente Renovador.

“Estamos en un escenario absolutamente equilibrado, previsible y razonable”, sostuvo el oficialista, y destacó que tanto la política monetaria como la fiscal fueron “expansivas”, con lo cual “se sostuvo la capacidad de vender más en la Argentina y con eso evitar el deterioro de los salarios, para horror de los monetaristas”.

“Los partidos de la oposición se desgañitan pidiendo ajuste –advirtió- y el Gobierno afortunadamente no lo hizo”.

Al exponer el rechazo al proyecto, el vicepresidente de la Comisión de Presupuesto, Miguel Bazze, insistió en que era “central” que se esperara a la elección del nuevo gobierno y el mismo fuera el que decidiera sobre el tema.

“Estamos tratando un Presupuesto que va a ser usado por un gobierno que no tuvo oportunidad de participar en su elaboración”, enfatizó el legislador radical.

Su par Enrique Vaquié habló del “fracaso” del Gobierno durante los últimos tres años y medio en materia económica, y recordó que el Presupuesto del año anterior decía que el dólar valdría 5,82. “El que encuentre un dólar a ese precio, que avise: ya está a más de 9”, ironizó.

“Este gobierno, salvo el de Venezuela, es el que más devalúa en América latina”, lamentó, y comparó que cuando asumió el gobierno de Cristina “el dólar costaba 4,20” y “hoy vale más de 9”. “Devalúan muchísimo, son devaluadores, aunque no les guste, el problema sigue siendo la inflación”, disparó.

Otro radical, el exvicepresidente Julio Cobos, advirtió que “este Presupuesto va a tener que ser reformulado” y pidió atender los temas del Impuesto a las Ganancias y el déficit energético.

La socialista Alicia Ciciliani sostuvo que “la filosofía de este Presupuesto es recaudar todo lo que se pueda y gastar en lo que se le dé la gana al Gobierno central” e insistió en que “refleja un país unitario”.

“También nosotros creemos que no había necesidad de aprobar el Presupuesto sin esperar el resultado popular”, señaló la diputada santafesina, en consonancia con sus pares de la oposición.

Alicia Comelli, del Movimiento Popular Neuquino, buscó rebatir este argumento al aclarar que “no se puede paralizar el funcionamiento parlamentario” y “nada impide que un nuevo gobierno envíe al Congreso las modificaciones que considere pertinentes”.

Martín Lousteau consideró la sesión de tratamiento del Presupuesto como una suerte de “pantomima”. “Le hemos perdido el sentido al debate sobre cómo se tiene que ordenar el Estado, y el desprecio a esta herramienta se ve en muchas cosas”, señaló, y puso como ejemplo que “el Presupuesto siempre termina siendo modificado, por falta de rigurosidad en la técnica presupuestaria”. “Durante todos estos años hubo 1,6 presupuestos que pasaron por afuera del Presupuesto”, graficó el diputado de Suma+ECO.

El legislador comparó la subestimación del crecimiento de los primeros años del kirchnerismo con los actuales, cuando “lo que se empezó a subestimar es, groseramente, la inflación”. Entonces, dijo, “tenemos este problema de que pasa un cuarto de Presupuesto por afuera de la ley”.

Lousteau recordó que la ejecución del año pasado fue del 38% por encima de lo previsto. Cuando se gastaba más de lo que se esperaba, “lo que había era una erosión del superávit”, comentó, advirtiendo que “pasamos del superávit al déficit, peligrosamente”.

El diputado Carlos Heller (Partido Solidario) destacó que “le vamos a dejar al próximo gobierno un país profundamente desendeudado, un país que pagó en estos 12 años de gobierno el doble de lo que van a tener que pagar los tres gobiernos que vienen, por el proceso de desendeudamiento y de reestructuración de la deuda”.

Por el contrario, Claudio Lozano (Unidad Popular) retrucó que “nos están volviendo a colocar paso a paso en la calesita del endeudamiento” porque “este Presupuesto dice que se van a endeudar en 23.343 millones de dólares”.

El economista se refirió a inconsistencias como las tasas de crecimiento y de inflación, y sostuvo que “no se sabe cómo se llega a este incremento de la recaudación”.

Por el Pro, Federico Pinedo denunció que “Cristina gastó por encima de lo que le autorizó el Congreso 140 mil millones de dólares y nos dejará con reservas en el Banco Central por entre 5 y 10 mil millones”.

“La Argentina tuvo la mejor década en 100 años medida por el valor de los productos que vende al exterior. Y sin embargo terminamos esa ‘mejor década en 100 años’ con 28% de pobreza, con la mitad de los chicos que no termina el secundario, con un millón y medio de chicos menores de 25 años que no estudian ni trabajan, y conservando en la retina, como decía el general, las colas de argentinos esperando un bolsón de comida o un plan de emergencia para sobrevivir, lo que no es digno”, aseveró el macrista.

Desde el GEN, Omar Duclós sostuvo que “este Presupuesto es trucho e inoportuno” y está “basado en premisas falsas”, y aseveró que “el kirchnerismo se despide del gobierno acentuando el atropello, el abuso de poder, la discrecionalidad y el ajuste en partidas sensibles”.

Por el Frente de Izquierda, el candidato a presidente Nicolás Del Caño (PTS) advirtió que el proyecto es “una verdadera ficción que esconde una política que va a beneficiar a los grandes empresarios y aumentar el deterioro del nivel de vida de los trabajadores y el pueblo”.

“El Presupuesto oculta la devaluación y el ajuste que aplicarán después de octubre”, coincidió su par del Partido Obrero Pablo López.

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