Chau Cristina, principio y fin

Por Daniel Bosque. El fin de CFK omnipresente ha abierto la Caja de Pandora y todos quieren reclamar lo suyo en el tiempo que viene.

Las últimas horas de la campaña han resultado una síntesis perfecta de la performance de Cristina Kirchner en la más alta magistratura del Estado. Dudando de un triunfo cómodo que evite otro Tucumangate en el escenario nacional por las sospechas de fraude electoral, el nominado Ricardo Echegaray para la AFIP until 2019 confirmó el anuncio de Daniel Scioli: 580.000 trabajadores, el 95% de la torta, no tributarán Ganancias a partir de enero. Mauricio Macri, Sergio Massa, Hugo Moyano y Antonio Caló deben estar contentos de que sus prédicas llegaron a buenos oídos.

Nada ha dicho el jefe de impuestos de qué hará con el reintegro a las exportaciones, que tiene pisado hace largos meses, y que ha mandado al ajuste a decenas de empresas, como denunciaron las mineras recientemente. Scioli, esperan los empresarios, rápidamente liberará este y otros cepos, tal como les prometen sus espadas bis a bis a los hombres de negocios.

Hay guiños por todos lados: Juan Manuel Urtubey y Omar Perotti le aseguraron al complejo sojero esta semana en Rosario que “las inversiones que lleguen serán para inversión y no para consumo”. ¿Chau Ahora 12, hola producción con rentabilidad? Habrá que ver, porque en el zapping Axel Kicillof, en la TVP decía a la misma hora que esto recién empieza y que el mercado interno es la gran palanca que seguirá moviendo el mundo ká o no ká. El ministro no era peronista y deseaba verlos muertos a burócratas sindicales y gobernadores PJ pero ha terminado arengando en el Luna Park con aquello de que “mi único heredero es el pueblo”, frase póstuma de Julio César,que repitió Juan Domingo Perón, aunque Axel se la atribuyera a Evita.

¿El Chau Cristina es el principio del fin, o como dice el spot oficial, es el fin del principio? That is the question: El balance alfanumérico en términos económicos sociales de lo que deja el Nestorcristinismo es conocido y opinable, pero la pregunta esencial es si FPV, Cambiemos o UNA a partir de ahora podrán o querrán mutar un juego institucional bastante diferente al de hace 13 años, cuando los pingüinos emigraron a Buenos Aires.

Si algo deja en el paisaje la era K es la exportación a escala nacional de la concentración de poder construida en Santa Cruz y que también se aprecia en otras provincias y municipios del país. Estados en los que Poder Ejecutivo, Legislatura y Justicia son casi la misma cosa y se manejan con rienda corta para tranquilidad de sus gobernantes.

¿Qué dicen, por ejemplo, los tan mentados y buscados inversores de este modelo? Depende, porque algunas veces favorece a los negocios si hay un solo patrón que extiende el látigo. Pero otras veces complica, como en estos años en los que el cepo, la sustitución de importaciones, la inflación, el frenazo de la economía y docenas de problemas volvieron complicado el business.

¿Se va Cristina y viene Frondizi?. Los tres candidatos se han mostrado más o menos desarrollistas pero como Rodolfo D’Onofrio al llegar a River temen la sorpresa de encontrar el chanchito vacío. El más informado, obviamente es Daniel S. quien ya sabe de primera agua cómo está de seco el aljibe e imagina su estrategia para 100 días, sugerida por Mario Blejer, a quien ya le ofreció la embajada en Londres. Acercarse a los mercados internacionales, pegarse a Brasil y rogar que Dilma aguante, pactar con el agro todo lo posible en una “flexibilidad creativa” son algunos de los remedios del vademécum de la Fundación DAR.

Votaremos a Scioli con desgarro dice Carta Abierta, sabiendo que hay honduras ideológicas pero también partidas del Presupuesto Nacional que podrían reacomodarse y a la vez incomodar a una nomenclatura intelectual y política que en estos años, a caballo del mensaje de la inclusión y la lucha contra las corporaciones, obtuvo protagonismo y recursos.

¿Será un Scioli prresidente el gatopardismo de cambiar algo para que nada cambie? Hay un gran colectivo en el arco oficial que rema para que la lancha del ex motonauta termine en esa orilla. Como La Cámpora, la troika de Justicia Legítima y muchos exponentes más que se integraron en gran número en los aparatos estatales de la Nación y las provincias.

El problema es la expectativa que fatalmente genera todo cambio. El fin de Cristina omnipresente ha abierto la Caja de Pandora y todos quieren reclamar lo suyo en el tiempo que viene. Las centrales sindicales ya comenzaron a mimarse y se reunificarán “como querían Perón y Evita”. Los empresarios lucen más compactos y quieren dejar atrás, cuanto antes, las múltiples humillaciones que les propinó el matrimonio K. La AFA, por ejemplo, si gana Scioli será para Marcelo Tinelli, aunque los nostálgicos de Julio Grondona se retuerzan. La billetera de Futbol para Todos se manejará desde La Ñata.

¿Y si hay balotaje y terminan gobernando Macri o Massa? Interesante hipótesis, ya que a todo lo dicho habrá que agregarle la variable inquietante del peronismo opositor. Vienen tiempos intensos, con un gobierno que nacerá débil, por la asimetría entre recursos escasos y reivindicaciones en alza. Pero en la Argentina lo que sobran son iniciativas felices, sino que lo diga el plantel saliente, que supo hacer de cada crisis una oportunidad de negocios.

El espectáculo debe continuar: cómo decía Jorge Luis Borges, los argentinos huyen para adelante.

*Director de Minin Press y EnerNews

director@miningpress.com

Login

Welcome! Login in to your account

Remember me Lost your password?

Lost Password