¡Negro bandido, jugá limpio, nada de golpes bajos!

Por Juan Carlos Díaz Roig. A través de un cuento sobre un negro y un león, el diputado del FpV niega que esa fuerza esté encarando una "campaña sucia" contra Cambiemos.

Este asunto de la campaña sucia, trae a mi memoria un cuento. Pero aclaro que no es un cuento nipo-falanjo-peroncho-comunista-nacionalista, sino que lo leí en mi niñez en Selecciones del Reader's Diggest. Al parecer, es un cuento de la Revolución y guerra civil norteamericana.

Resulta que en un pueblo de los EEUU, violan y asesinan a una mujer blanca. El Sheriff del pueblo detiene inmediatamente al único negro que vivía en dicho pueblo, puesto que si habían matado a una mujer rubia, y solo había un negro, no podía sino presumirse que era el autor del crimen.

Pero como era mera prueba indiciaria, se lo sometió a un juicio, en el que se le dio la garantía de la defensa en juicio. Se le permitió nombrar abogado (blanco), ofrecer pruebas, que finalmente no hizo falta producirlas, por “la contundencia de las presunciones precisas unívocas y concordantes en su contra”, y finalmente por voto unánime el jurado (blanco) lo condenó a la pena de muerte.

Pero como era mera prueba indiciaria, también se le otorgó el derecho a la legítima defensa en la ejecución de la pena. Y así, en una especie de “juicio de Dios” traído de la Edad Media, se resolvió ejecutar la condena -pena de muerte-, a través de un combate con un león.

Se trajo un puma del desierto, se lo dejo tres días en una jaula sin comer, y el día de la ejecución se llevó al negro a una plaza, donde se lo enterró hasta los hombros, dejando sólo la cabeza afuera. Pero aclarándole que podía ejercer el derecho de legítima defensa.

Así las cosas, llegada la hora nona, se abrió la jaula. El puma hambriento se abalanzó sobre la cabeza del negro que sobresalía en el arenal del circo, y el negro, en ejercicio de su derecho a la legítima defensa, abrió la boca y mordió, con tanta mala suerte para el león, que, se había pasado en su salto, de apuro y hambre seguramente, que el hombre acertó en las partes pudendas del animal.

Lógicamente, el puma saltaba y el negro no soltaba.

Y esto viene a cuento, en tanto el conjunto de ese pueblo norteamericano, que rodeaba la arena del Circo, montado al efecto de disfrutar de la ejecución del negro, se puso a gritar a coro: “Negro bandido, nada de golpes bajos, juga limpio”.

Como en el cuento del negro, los medios, que hicieron la campaña más sucia que se recuerde contra Néstor y Cristina, que inventaron fortunas inexistentes, bóvedas que eran bodegas, homicidios que luego fueron suicidios, viajes a Punta del Este que no existieron, viajes a paraísos fiscales que no ocurrieron, y miles de ejemplos diarios desde la mentira, la difamación, la calumnia y los vilipendios, vienen ahora a hacer creer al pueblo argentino que recordar lo que los neoliberales hicieron en nuestro país y están haciendo en Europa y el resto del mundo, y lo que dijeron Macri y sus referentes, es juego sucio.

Ellos lo que deben contestar es:

1. ¿Van a pagar a los fondos buitres?

2. ¿Van a devaluar?

3. ¿Van a bajar los salarios?

Claro, cuando uno hace estas y otras preguntas semejantes, la caterva de periodistas deportivos y de los chismes del corazón, devenidos en comentaristas políticos de la más supina ignorancia que se conozca, en esta realidad de la farandulización de la política, condenada por Francisco, pero realmente ejecutada en nuestro país, que ha trasladado la política de la gente a los sets televisivos, a coro, nos dice:

¡Negros bandidos! ¡Cómo van a preguntar esas cosas! Nada de campaña sucia! ¡Jueguen limpio!

*Diputado nacional – Frente para la Victoria (Formosa).

Login

Welcome! Login in to your account

Remember me Lost your password?

Lost Password