La noche en que Macri fue Kennedy y Scioli, “más Nixon que nunca”

Por Mariela Blanco. Argentina Debate fue la versión local y aggiornada de la primera contienda televisada que marcó un hito para la comunicación política. Un análisis de la noche en que Macri fue Kennedy y Scioli, “más Nixon que nunca”.

Como en la primera contienda oral televisada entre John F. Kennedy y Richard Nixon, los argentinos tuvimos la versión vernácula de un espectáculo visiblemente orquestado y al que se le dejaron ver algunos hilos; incluso hasta el cable de un micrófono corbatero que despertó mas de una suspicacia.

El debate entre los candidatos a presidente de los Estados Unidos por el partido Demócrata y Republicano de 1960 marcó un antes y un después para las campañas electorales y el marketing político. Al día de hoy, aquel evento sigue siendo bolilla obligada para cualquier estudiante de Comunicación por las peculiaridades del lenguaje no verbal de los candidatos: mientras uno se mostraba tranquilo, el otro sudaba ante setenta millones de norteamericanos.

Argentina Debate también fue digno de ver sin audio para poder prestar atención a lo que decían las microexpresiones faciales de los candidatos. Además, desde lo discursivo fue demasiado previsible y de conceptos bastante repetidos.

Hubo acusaciones cruzadas parejas que le aportaron emoción al encuentro. Ambos candidatos tuvieron que saber zigzaguear la chicana política. Pero Mauricio Macri demostró mayor comodidad e hizo tambalear en un principio la serenidad que caracteriza a Daniel Scioli, a quien se lo vio respirar por la boca, tragar saliva y fruncir el ceño.

Claramente, al candidato de Cambiemos le valió la experiencia de los cinco debates en los que participó de 2003 a la fecha y supo desenvolverse mejor ante las cámaras que su contendiente kirchnerista que sólo debatió una vez hace 18 años.

El actual gobernador bonaerense fue “mas Nixon que nunca” en lugar de mas Scioli, pues se lo notó cansado, tenso y nervioso en el primer tramo de la contienda, aunque supo colocarle un letal uppercut en la mandíbula a su contrincante cuando le preguntó cómo pensaba resolver el narcotráfico sin haber podido resolver el tema de los trapitos.

Fue el primer golpe certero del candidato oficialista que hasta logró emparejarle las comisuras a Macri y borrarle la media sonrisa de la cara.

No se respondió ni a una sola pregunta en todo el debate que, por cierto, se pareció mas a dos monólogos que a un diálogo. Pero lo importante es que se sienten las bases para que este evento sea una práctica habitual en cada proceso electoral.

A juzgar por el conteo de tuits que fue trending toppic a nivel mundial y por el rating televisivo -que estuvo a la altura de la final del último mundial de fútbol- la gente celebró este paso tan importante para el fortalecimiento de la democracia. El próximo domingo, hablarán las urnas.

Periodista y Analista de Medios

Login

Welcome! Login in to your account

Remember me Lost your password?

Lost Password