Juan Antonio Azic fue encontrado culpable de la apropiación de Laura Ruiz Dameri, criada junto a la actual diputada nacional como hijas biológicas.
El represor Juan Antonio Azic, responsable de la apropiación de Victoria Donda, fue nuevamente condenado por el robo de Laura Ruiz Dameri, criada junto a la actual diputada nacional como hijas biológicas, informó Tiempo Argentino.
Laura recuperó su identidad en 2008. A siete años de la restitución, Azic fue encontrado culpable de la apropiación de la joven junto a otros tres miembros del Grupo de Tareas de la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA) durante la última dictadura: el exmédico de la Armada Carlos Octavio Capdevila, el contralmirante retirado Edgardo Aroldo Otero y el prefecto retirado Jorge Manuel Díaz Smith.
Laura es hija de Orlando Ruiz y Silvia Dameri, una pareja de militantes de Montoneros que volvió del exilio en 1980, durante la Contraofensiva, y fue secuestrada junto a sus dos pequeños hijos, María de las Victorias y Marcelo.
Al momento de su detención, Silvia estaba embarazada de Laura, por lo que debió dar a luz en cautiverio en la maternidad clandestina que funcionó en la ESMA. Orlando y Silvia permanecen desaparecidos y sus tres hijos fueron apropiados, sin embargo, la lucha de su familia y de Abuelas de Plaza de Mayo logró recuperar sus identidades. Laura fue la última en ser restituida.
El juez federal Sebastián Ramos condenó el miércoles pasado a Capdevilla a 10 años de prisión como uno de los médicos que estuvo a cargo de la maternidad clandestina de la ESMA. También condenó a 10 años a Azic, quien se llevó a la bebé a su casa y la anotó como hija propia.
Años atrás también fue encontrado culpable por la apropiación de Victoria Donda, por lo que las dos penas se sumaron y deberá cumplir 15 años de prisión. Detenido desde 2008, "la pena impuesta vencerá el 3 de enero de 2023", declaró el juez.
Siete años de prisión recibieron Otero, como director de la ESMA al momento del secuestro de los padres de Laura y de su posterior apropiación, y Díaz Smith, responsable del sótano del Casino de Oficiales, donde estaban ubicadas las salas de tortura y los detenidos-desaparecidos realizaban trabajo esclavo.