“En Argentina hay que debatir qué Poder Judicial queremos”

Al cumplirse un año de la muerte del fiscal Alberto Nisman, el titular de la Unidad Especial de Investigación del atentado a la AMIA, Mario Cimadevilla, asegura que el Gobierno de Mauricio Macri está “dispuesto a hacer todos los aportes para aclarar” ambos sucesos, pero llama a rediscutir el rol de los fiscales y de los servicios de inteligencia.

Por Carolina Ramos

Se cumplió un año de la conmocionante muerte del fiscal Alberto Nisman y persisten las mismas dudas que en aquel entonces. En un carril paralelo, la causa AMIA lleva 22 años de impunidad. Mario Cimadevilla, el elegido por el presidente Mauricio Macri para encabezar la Unidad Especial de Investigación del atentado, sostiene que “tanto la causa AMIA como la causa Nisman ponen en evidencia qué Poder Judicial tenemos en Argentina”.

“Las complicidades que hay entre el poder político, las mafias, las fuerzas de seguridad y algunos jueces están carcomiendo las bases mismas de la República”, advirtió el funcionario a Parlamentario desde el que fuera hasta diciembre pasado su despacho de senador nacional.

Cimadevilla asegura que este gobierno plantea un “cambio de paradigma” que permitirá que ambas investigaciones tomen otro curso, pero pide que “este esfuerzo que está haciendo el presidente tenga su correlato en el Poder Judicial y en los fiscales”, por lo que sugiere que la procuradora Alejandra Gils Carbó debe dar un paso al costado.

Además, el funcionario adelanta que se avanzará en un proyecto de ley para reglamentar el juicio en ausencia y no descarta la posibilidad de que se desclasifiquen todos los archivos relativos al atentado. “No vamos a poner en riesgo la seguridad del Estado si damos a conocer antecedentes sobre el accionar delictivo de algún funcionario”, indicó.

– ¿Cuál es su reflexión a un año de la muerte del fiscal Nisman?

– La muerte de Nisman me causó la misma conmoción que le causó a los 40 millones de argentinos. Un hombre que había hecho una denuncia cuatro días antes, donde involucraba a la propia presidenta Cristina Kirchner, aparece muerto un día antes de venir al Congreso a dar explicaciones sobre su denuncia. A mi me causó una gran conmoción y tengo las mismas dudas que todos… ¿a Nisman lo mataron o Nisman se mató? Yo creo que él muere por lo que estaba haciendo. Él estaba investigando la causa AMIA, por eso la causa de su muerte hay que buscarla en su trabajo. Veo que la jueza de la causa (Fabiana Palmaghini) ha apartado a la fiscal (Viviana Fein) de la investigación y ha solicitado algunas medidas de prueba entre las cuales hay indagatorias. También ha solicitado el testimonio de (Jaime) Stiuso, que puede ser importante para la causa. Si hay indagatorias, presumo que la jueza ha apartado algunas hipótesis y se encamina hacia una sola. Si se mató, si lo instigaron a matarse o lo mataron, creo que va hacia una sola de esas hipótesis: en un suicidio, nadie llama a indagatoria a nadie. Pero hay que esperar. Fue un año en el que, lamentablemente, la fiscal Fein ni siquiera supo orientar la investigación a ninguna de estas posibilidades.

– ¿Qué replanteos hay que hacer tras un año sin avances concretos?

– Tanto la causa AMIA como la causa Nisman ponen en evidencia qué Poder Judicial tenemos en Argentina. ¿El Poder Judicial en Argentina está en condiciones de investigar al poder? Esta es una pregunta que debemos hacernos. ¿Por qué en Francia hay un atentado y a las 24 horas se sabe quiénes fueron los responsables? ¿Por qué Argentina no puede aspirar a tener un servicio de justicia más eficiente y un servicio de inteligencia que sirva para lo que fue diseñado? Es decir, prever este tipo de catástrofes y no para que nos espiemos entre nosotros. Yo creo que más allá de estas causas, independientemente del trabajo específico que hagamos para aportar elementos que esclarezcan, en Argentina tenemos que dar el debate sobre qué tipo de justicia queremos y qué tipo de servicios de inteligencia queremos. (Carlos) Menem tenía la Corte Suprema automática, tenía los jueces de la servilleta, y acá no voy a hacer distinciones entre menemistas y kirchneristas. Ellos creen que los jueces deben ser jueces del poder, no jueces de la ley. Nosotros partimos de la base de que los jueces deben ser de la ley, de la Constitución, no del poder. De hecho, hoy entre los procuradores existe un grupo militante, a favor de que la Justicia esté prácticamente subordinada al poder. Todo esto ha entorpecido cualquier posibilidad de esclarecer los hechos.

– ¿El poder ha interferido en estas causas?

– Si analizamos, luego del atentado se comienza con la investigación judicial, de la cual pasaron 20 años y todavía no está terminada, pero sí están procesados por encubrimiento el juez de la causa (Juan José Galeano), el expresidente Menem, el jefe de la SIDE de ese entonces, varios miembros de las fuerzas de seguridad… es decir, realmente el Estado, lejos de investigar, lo que estaba haciendo era encubrir. Cuando se advierte que el Estado encubre, es muy difícil que quien pueda aportar pruebas, datos e indicios los venga a dar, si sabe que si los da no va a pasar nada porque lo están encubriendo. Este cambio de paradigma que ha habido en el Gobierno va a posibilitar que nosotros podamos hacer algunos aportes nuevos.

– ¿Es decir que la falta de avances en las investigaciones se debe al encubrimiento?

– El otro día Macri utilizó un término que no es muy académico, pero sí muy gráfico, refiriéndose a la fuga de los hermanos Lanatta y (Víctor) Schillaci: “está todo podrido”. Efectivamente, está todo podrido porque cada vez que aparecen causas complicadas y uno empieza a ver las complicidades que hay entre el poder político, las mafias, las fuerzas de seguridad y algunos jueces. Esto está carcomiendo las bases mismas de la República. En Argentina hay que debatir qué Poder Judicial queremos, cómo podemos hacerlo funcionar mejor, qué servicios de inteligencia el Estado va a tener, si espiamos a los opositores, a los periodistas… en esto el presidente tiene conceptos claros. Él ha hablado de la independencia del Poder Judicial, de que se termine el espionaje a opositores y a periodistas. Este cambio de paradigma va a ser positivo, va a permitir que los argentinos nos aboquemos al tratamiento de estas cuestiones sin ningún tipo de tabú ni impunidad para nadie.

– A fines de 2014 se sancionó un nuevo Código Procesal Penal que pretendía mejorar el servicio de justicia, pero el Gobierno de Macri decidió postergar su implementación…

– La observación que hicimos cuando el Código Procesal Penal se estaba discutiendo es que había bastante improvisación, incluso había muchísimos nombramientos. Esta modificación al Código de que los fiscales sean quienes investiguen y pasar de un sistema inquisitivo a uno acusatorio, nosotros ya la tenemos en Chubut. Como sistema no es malo. Pero ¿quién es la jefa de los fiscales? Alejandra Gils Carbó. ¿Y cuál ha sido la actitud de Gils Carbó con el poder? Encubrirlo. Gils Carbó pertenece a este sector de justicia militante que tiene un claro enrolamiento con un sector político en Argentina. ¿Cómo va a ser utilizado este Código por Gils Carbó? Creo que la suspensión del Código es una decisión acertada, no se iba a poder poner en marcha en los tiempos que se pretendía. Creo además que hay que hacerle algunas modificaciones. En mi provincia, la investigación está en manos de los fiscales, pero no ocurre como con Gils Carbó, que digita los concursos, fija las bases, nombra los jurados, hace los ascensos, aplica las sanciones, hace todo… en Chubut tenemos este mismo Código, pero es el Consejo de la Magistratura el que designa y controla la conducta de los fiscales, con participación popular y de los empleados del Poder Judicial. Gils Carbó tiene prácticamente la suma del poder público dentro de la Procuración. El caso típico para demostrar que Gils Carbó encubría al poder es el de (José María) Campagnoli. ¿A quién estaba investigando Campagnoli? A Lázaro Báez. Por eso casi termina siendo echado de la Procuración.

– ¿Macri debe removerla o debe dar un paso al costado?

– La única posibilidad de remover al procurador general es a través de un proceso de juicio político, que es muy engorroso y requiere mayorías especiales en el Congreso. Yo parto de la idea de que cuando uno tiene responsabilidades públicas importantes, debe hacer un balance de su gestión. Gils Carbó debería reflexionar en este sentido. Si hoy tuviéramos que hacer un análisis de los resultados de la Procuración a cargo de Gils Carbó, no son para nada positivos.

– Por otra parte, ¿cómo se trabajará en la Unidad Especial de Investigación del Atentado a la AMIA que usted tiene a su cargo?

– Quiero charlar con el grupo de abogados que está trabajando en la causa. Sé que tienen audiencias en febrero. Quiero que me den un panorama de cómo están viendo a esta altura de los acontecimientos el procedimiento, y también intercambiar ideas sobre lo que podríamos hacer, y ver qué aportes podemos hacer desde el Poder Ejecutivo. El presidente Macri acaba de dictar un decreto donde releva del secreto a todos los agentes del servicio de inteligencia que puedan tener algún conocimiento sobre el caso Nisman. Esto demuestra una voluntad política importante. Habrá que ver qué podemos encontrar en los organismos que maneja el Poder Ejecutivo sobre la AMIA que no se haya dicho. Yo no tengo problema en que se desclasifiquen todos los archivos, en tanto y en cuanto no pongamos en riesgo la seguridad del Estado. Pero no vamos a poner en riesgo la seguridad del Estado si damos a conocer antecedentes sobre el accionar delictivo de algún funcionario.

– ¿Cómo ve la posibilidad de llevar a cabo un juicio en ausencia?

– Es una ley necesaria, que en algunos sectores de la comunidad judía va a generar rechazos, pero nosotros estamos dispuestos a dar este debate. Lo vamos a dar en el seno de la sociedad, en el Parlamento y también con los sectores de la comunidad judía, aclarando primero que las reglas del juego de un proceso no las fijan las partes, sino el Estado. El juicio en ausencia se puede hacer hoy en Argentina sin hacer ninguna modificación legal, pero para evitar suspicacias y discusiones banales vamos a avanzar en un proyecto de ley que lo prevea específicamente. La Corte en Argentina ya ha convalidado los juicios en ausencia en un caso que la comunidad judía aplaudió: el caso de (Erich) Priebke, un oficial nazi responsable del fusilamiento de italianos, donde había también judíos, en las Fosas Ardeatinas. Priebke vivía en Bariloche y fue juzgado en ausencia y condenado en Italia. Cuando la Corte tuvo que dar la extradición, tuvo que ver si la persona de la cual se requiere su extradición fue juzgada en el país que la pide con todas las garantías del debido proceso. Quiere decir que la Corte entendió que el juicio en ausencia es válido.

– Entonces avanzarán con un proyecto de ley…

– Sí. Este proyecto de ley no va a ser sólo para la causa AMIA, sino en general para todos los procesos que están paralizados. Todos queremos que en un juicio, si hay sentencia, los responsables vayan presos. Pero la sentencia tiene dos finalidades: una es mandar preso al que delinquió, y la otra es que la sociedad sepa realmente qué pasó. En el atentado murieron más de 80 argentinos; que pertenezcan a una comunidad determinada no les quita la calidad de argentinos. Por eso la sociedad tiene derecho a saber qué es lo que pasó en el caso AMIA.

– ¿El Gobierno va a impulsar la derogación del memorándum de entendimiento con Irán?

– La Justicia ya lo declaró inconstitucional, o sea que ya es inaplicable, porque el Estado que había apelado desistió de la apelación, con lo cual quedó firme la sentencia. Es bueno que ese memorándum haya quedado sin efecto. Se trataba de una delegación de competencias de los jueces argentinos a una Comisión de la Verdad donde además se le daba participación a Irán, el país investigado. Irán ha tenido una actitud de reticencia en el esclarecimiento de estos hechos desde siempre.

– Entonces, ¿con este gobierno, las investigaciones sobre el atentado a la AMIA y la muerte de Nisman tendrán otro curso?

– Este Gobierno está dispuesto no a encubrir, sino a hacer todos los aportes para aclarar el atentado a la AMIA y la muerte de Nisman. Yo pretendo que este esfuerzo que está haciendo el presidente Macri tenga su correlato en el Poder Judicial y en los fiscales.

Login

Welcome! Login in to your account

Remember me Lost your password?

Lost Password