Incluido dentro de los pedidos de indagatorias dispuesto por el juez Bonadio, el exministro de Economía sostiene que la causa por la que lo han citado “no tiene pies ni cabeza”.
El diputado nacional y exministro de Economía, Axel Kicillof, acusó al juez Claudio Bonadio de ser “un caso emblemático del partido judicial”, y sostuvo que es “uno de los instrumentos que está utilizando el presidente Mauricio Macri para disciplinar a los políticos”.
Lo dijo tras difundirse el pedido de indagatoria que lo incluye a él como exministro de Economía, al anterior titular del BCRA, Alejandro Vanoli, y a la expresidenta Cristina Kirchner, además de a directores del Banco Central, por la venta de dólar a futuro.
A juicio de Kicillof, lo que el Gobierno busca es “echar la culpa” de la devaluación al Gobierno anterior.
El diputado sostuvo que Bonadio lleva adelante una persecución política en busca de que “no haya oposición a volver a endeudar al país en los volúmenes siderales que pretende”. En declaraciones a Página 12, dijo que “pareciera que quieren torcer la voluntad de más miembros del Congreso. Si no te puedo comprar, te procesamos”.
Según Kicillof, la operatoria denunciada además de ser "legal y común" para los principales bancos centrales del mundo, no hubiese generado ningún costo para el Banco Central si el actual Gobierno nacional no hubiese devaluado el peso apenas asumió.
En ese sentido sostuvo que “la colocación estaba acorde con un ajuste del dólar de entre 20 y 30 por ciento como preveía el Presupuesto”, por lo que consideró que “la causa no tiene pies ni cabeza”.
“Es un tema complejo para la gente el de los futuros, pero siempre se intervino en ese mercado, siempre en el marco de mantener la estabilidad de la política monetaria”, sostuvo y agregó que “en los extremos, es decir, en los valores por fuera de la pauta que establece el Central, siempre cualquier intervención está fuera del mercado. Es parte de la política cambiaria”.