El oficialismo espera contar con amplio respaldo de la oposición para sancionar la “reparación histórica” a este sector de la población. La sesión inició con un homenaje a Arturo Illia.
El Senado debate desde las 14 el proyecto de ley más pretencioso del primer semestre del gobierno de Mauricio Macri: el pago de sentencias y retroactivos a jubilados y la apertura de un nuevo blanqueo de capitales.
Al igual que en la Cámara de Diputados, el oficialismo espera contar con apoyo general de los bloques de la oposición para convertir en ley la iniciativa.
El dictamen de mayoría fue suscripto, además de Cambiemos, por el Frente para la Victoria y los senadores puntanos, en tanto que hubo uno de minoría de la misionera Sandra Giménez, y otro de la santacruceña María Ester Labado, apoyado por las legisladoras de La Cámpora.
La iniciativa tiene como objetivo pagar deudas a los jubilados por sentencias y reajuste de haberes, a través del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) y el dinero obtenido del blanqueo de capitales.
Además, se crea una Pensión Universal a la Vejez para mayores de 65 años; se establecen reformas impositivas y se ratifica el acuerdo entre la Nación y las provincias por la devolución del 15% de los fondos coparticipables.
Al abrir la discusión, el senador radical Alfredo Martínez sostuvo que “debemos evitar que sigan proliferando juicios”. “Uno de los objetivos del programa es bajar la litigiosidad previsional”, destacó el miembro informante de Cambiemos.
En el mismo sentido, su par Julio Cobos subrayó que el proyecto busca “terminar de hacer peregrinar a los jubilados por los palacios de Justicia”.
Por el contrario, María de los Ángeles Sacnun (FpV-PJ) advirtió que “esta ley tiende a llevar adelante una quita respecto a los montos de los haberes, de los valores retroactivos, de los criterios de actualización, plazos y condiciones”.
Además, la senadora camporista por Santa Fe alertó que “con las políticas económicas que se están llevando adelante, se pone en riesgo la sustentabilidad del sistema”.
Firmante de otro dictamen de minoría, Sandra Giménez denunció que el blanqueo está destinado a “los amigos de Cambiemos”.
“Los amigos de Cambiemos que no cumplieron con su palabra, no liquidaron la soja ni repatriaron sus capitales, ahora extorsionan al Gobierno” para abrir el blanqueo, advirtió Giménez, que días atrás abandonó el bloque del Frente para la Victoria.
El presidente de la Comisión de Trabajo y Previsión Social, Daniel Lovera (PJ La Pampa) anticipó su “apoyo crítico” al sostener que “la cuestión previsional no se agota sólo en esta ley”. “Una reparación histórica integral para jubilados actuales y futuros se logra con un paquete de leyes y políticas publicas”, consideró.
Entre las voces más duras contra el proyecto, la camporista mendocina Anabel Fernández Sagasti sentenció que “este proyecto no tiene nada de reparador ni de histórico”, y que en cambio significa “una extorsión al federalismo y un retroceso atroz sobre el sistema previsional argentino”.
Al argumentar su posición, Sagasti aclaró que el capítulo referido a la devolución del 15% de los fondos coparticipables a las provincias debió haber ingresado por el Senado, por mandato constitucional.
Por un cambio de última hora introducido en la Cámara de Diputados, la Unidad de Información Financiera (UIF) pasará de la órbita del Ministerio de Justicia al de Hacienda y Finanzas, hoy en manos de Alfonso Prat Gay.
Sacnun y Fernández Sagasti denunciaron un “desmantelamiento” de este organismo, pero Rodolfo Urtubey defendió este cambio, al afirmar que de esta manera la UIF estará “en relación directa con el Banco Central y la Comisión Nacional de Valores”.

Homenaje a Illia
La sesión inició con un homenaje al expresidente Arturo Illia a 50 años de su derrocamiento, en palabras del jefe del bloque radical, Ángel Rozas.
“Arturo Umberto Illia ha dejado de pertenecer a los partidos políticos que abrazaron los sueños por la República y la Constitución: es una de las grandes banderas de la democracia argentina”, destacó Rozas sobre el exmandatario radical.