Agua que has de beber

Por Aníbal Hardy. El autor sugiere una lúcida política interna que apunte a la defensa y expansión de los intereses vitales de la Nación, para afrontar una probable guerra, hoy utilizada como vehículo de apropiación y provecho de los recursos.

La noticia: “Reclaman explicaciones a Macri por nuevas bases militares de Estados Unidos. El país norteamericano tendrá instalaciones cerca del Acuífero Guaraní y de la Antártida, dos de los reservorios de agua más importantes del mundo”.

El mundo está tomando conocimiento de las limitaciones de su planeta y busca afanosamente soluciones a sus problemas crecientes conectados con su propia supervivencia. La escasez o ausencia de petróleo y la no disposición de sucedáneos en cantidad y calidad, la progresiva contaminación del agua potable y la continuación de la política de poder en las relaciones internacionales permiten prever un futuro siniestro en la lucha por la obtención de los recursos.

Desde el punto de vista geopolítico se entiende por recursos a una amplia gama de bienes y actividades con significación económica que permiten satisfacer las necesidades vitales de un país, y cuya obtención puede efectuarse en territorio propio o ajeno mediante la acción combinada del trabajo, el capital, la tecnología, el comercio, la política y, en ocasiones, la guerra.

La localización de los recursos repercute en la sensibilidad política de los estados necesitados y del o los estados que disponen los bienes apetecidos. Las sociedades mas desarrolladas no cesan en buscar, consumir y almacenar recursos, aumentar sus capacidades tecnológicas, económicas y militares en una carrera descontrolada que está afectando, a no dudarlo, el equilibrio de la naturaleza y la contaminación ambiental.

En relación al recurso agua, “El hombre ha cometido no pocos errores respecto a la utilización y conservación del agua, y el mas grave de ellos es la contaminación en masa de lagos y ríos. El mayor peligro de agotamiento de los recursos hídricos proviene de la contaminación. Cada metro cúbico de agua servida que se vierte en un río o lago contamina cientos de metros cúbicos de agua pura. Los recursos hídricos abundantes resultan de escasa utilidad si están contaminados, pues la contaminación los convierten en un peligro para la salud”…”Toda la experiencia previa demuestra que el hombre debe dejar de considerar a estos recursos como un don inagotable de la naturaleza”. “Los recursos hídricos disponibles constituyen un importante indicador del nivel económico de un país, pero fuera del aspecto económico, el agua tiene además una gran importancia como componente ambiental”. Mark Lvovich en su libro “El agua del mundo: presente y futuro” (Ed. Cártago- Bs. As. 1975)

Los países desarrollados en la lucha por insumos críticos a escala mundial, miran como aves de rapiña a nuestro país por su notoria posición geopolítica, al contar con recursos alimenticios, energéticos, minerales, y poseer espacios privilegiados por la naturaleza, como la zona de Hielo Continental Patagónico, – enorme masa de agua dulce-, los cursos hídricos de la Cuenca del Plata, su envidiable proyección antártica, último continente que resta conquistar al hombre sobre la tierra.

La profundas transformaciones políticas, económicas, migraciones, conflictos y remodelaciones en el mapa político mundial acompañan la posesión y control de los recursos, repitiéndose la histórica lucha por el espacio territorial, y Argentina para enfrentar esta realidad necesita de cohesión interna (Reconstruir el Movimiento Nacional), integración geopolítica de su espacio (Reordenamiento territorial para su desarrollo y seguridad) y desarrollo de industrias de base. En otras palabras, necesitamos una lúcida política interna que apunte a la defensa y expansión de los intereses vitales de la Nación, para afrontar una probable guerra, hoy utilizada como vehículo de apropiación y provecho de los recursos.

Aníbal Hardy

hardyani@arnet.com.ar

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