La importación, una herramienta contra la inflación

Preocupa al Gobierno el incremento de los precios que está lejos de moderarse. El primer mandatario hizo saber su fastidio a su gabinete y pidió redoblar esfuerzos.

En los últimos días se han sucedido una serie de reuniones entre el presidente Mauricio Macri y los principales integrantes del gabinete económico, con una clara premisa: analizar medidas adicionales para generar un mayor descenso de la inflación.

Los encuentros se sucedieron tanto en Quinta Presidencial de Olivos como en la Casa Rosada y en las mismas el presidente Macri les habría expresado su fastidio a los integrantes del gabinete económico por “algunos errores de cálculo” con respecto a la inflación y las dificultades que hay en algunos sectores para que se moderen los precios.

Las mayores críticas fueron orientadas hacia los ministros de Hacienda, Alfonso Prat-Gay, y de Energía, Juan José Aranguren, ya que también se supo que el presidente estaba notablemente molesto por la forma y la incidencia que ha tenido el ajuste de las tarifas energéticas en la población.

“El presidente les pidió a sus principales funcionarios que trabajen a full en estos días para generar una mayor baja de la inflación”, puntualizó una importante fuente del Palacio de Hacienda.

Y allí es donde en Hacienda se empezó a estudiar la posibilidad de flexibilizar un poco más las importaciones en algunos sectores que han complicado la evolución de los precios, especialmente en el mes de junio.

“Algunos rubros de alimentos y bebidas han aumentado demasiado y quizás uno de los motivos es que hay sectores concentrados que ejercen una posición casi monopólica en el mercado, lo cual genera resistencia a moderar la evolución de los precios”, comentó la misma fuente.

Si bien hubo contactos con sectores empresarios, la decisión de una cierta apertura de algunas importaciones no está “muy lejos de adoptarse”, tal como lo comentaron también en Casa de Gobierno.

El punto central allí es observar qué tipo de injerencia puede tener esa decisión en los rubros industriales locales, en un momento donde la demanda está retraída y la estabilidad del empleo es algo que muestra un horizonte de mayor incógnita.

“Lo que ocurre es que en Presidencia quieren que en agosto ya se vea realmente un nivel inflacionario notablemente más bajo de lo que fue junio y de lo que se observa en julio”, enfatizó otro funcionario del equipo económico.

Sin dudas que la inflación de junio fue un trago sumamente amargo para el Gobierno. El 3,1 por ciento registrado el mes pasado fue un balde de agua fría para las autoridades.

Pero lo más preocupante fue que la inflación núcleo, es decir aquella que está desprovista de los factores estacionales, trepó al 3 por ciento, contra 2,7 por ciento de mayo.

Allí está el núcleo central de preocupación del Gobierno y de ahí que se quiere llegar al mes de agosto con un nivel inflacionario que como máximo se ubique en el 2 por ciento, algo que sin dudas, tal como se observa el panorama, es todo un desafío.

Login

Welcome! Login in to your account

Remember me Lost your password?

Lost Password